Con una lupa sobre la policía

Tras la muerte de un efectivo que custodiaba un prostíbulo clandestino, el gobernador consideró que se deben consensuar políticas sobre el funcionamiento de estos locales. Y afirmó que hoy "se sabe lo que pasa" dentro de la fuerza.
El crimen de un policía santafesino en una "casa de citas" en pleno centro de Rosario perpetrado el viernes pasado, desató una fuerte polémica en torno al funcionamiento de los prostíbulos en la provincia. El jefe de la Unidad Regional II, Osvaldo Toledo admitió que sería "conveniente" reglamentar el funcionamiento de este tipo de lugares. El gobernador Hermes Binner tomó algo de distancia de la propuesta: "Nosotros somos partidarios de consultar a la población y asumir una posición consensuada. Esto (la prostitución) es tan viejo como la historia", planteó para después rescatar como positivo que hoy "se sabe lo que pasa dentro de la Policía, antes no se conocía", en alusión a presuntos hechos de corrupción que involucran a agentes policiales rosarinos. El jefe de la Casa Gris aseguró que a "cualquier situación que necesite pasar por la Justicia le corresponderá la Justicia de todos".

El mandatario provincial hizo estas declaraciones luego de que el Ministerio de Seguridad ordenara el pase a disponibilidad de cinco policías de la Unidad Regional II, tras la fuga de siete presos el sábado de la alcaidía de Ovidio Lagos al 5200 y la separación preventiva del titular de la comisaría 1º, Walter Marcelo Albornoz, y del inspector de la zona primera, Nelson Ramón Inecco, por la muerte del policía Emanuel Dal Mastro en un prostíbulo, el pasado viernes.

"Estos casos antes no se conocían, y desde que está el ministro (Daniel) Cuenca (al frente de la cartera de Seguridad) hay toda una situación de esclarecimiento de muchos hechos que antes pasaban absolutamente desapercibidos", afirmó el mandatario provincial.

Luego el gobernador insistió asegurando: "Queremos que se conozca todo lo que pasa dentro, creo que esa es la base fundamental para construir una policía fiable y defendida por la población en su conjunto".

"Nosotros no vamos a defender lo indefendible y vamos, sí, a promover permanentemente el esclarecimiento de los hechos para que la población tenga conciencia de lo que tiene, y también conciencia de que hay muy buenos policías que tenemos que defenderlos todos. Realmente tiene que ser Asuntos Internos (quien lleve a cabo la investigación) y cualquier situación tiene que pasar por la Justicia", planteó.

Por su parte, Cuenca remarcó que "no hay protección política" de ningún tipo a cualquier accionar irregular, al mismo tiempo que calificó como "gravísimo" que se preste un servicio de vigilancia en un prostíbulo y prometió que "se va a investigar hasta el fondo" para determinar si los superiores del agente lo habían enviado a realizar esa tarea.

La propia cúpula policial admitió ciertas dificultades en la fiscalización de los prostíbulos. "En los diarios hay muchos avisos donde encubiertamente se incita a este tipo de conductas. Algunas casas de masajes, por ejemplo", graficó el jefe de la policía santafesina, el comisario Juan Luis Heck en declaraciones a LT8.

El titular de la UR II fue más preciso y llegó a reconocer que sería "conveniente" darle un marco legal a la actividad. Consultado al respecto, Binner dijo que su gestión era partidaria de "consultar a la población para armar una posición consensuada".

Según Claudia Lucero, titular de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar), "el patrón que históricamente tuvieron las prostitutas ha sido la policía".

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