Lunghi supervisó obras de la nueva represa del Ramal H

La nueva presa de regulación del ramal H tendrá una longitud de 170 metros de largo y casi 20 de ancho, con una altura de 18 metros. Es la obra hidráulica más importante que se hace en Tandil desde la construcción del Dique del Fuerte.
El avance de las labores que se desarrollan sobre terrenos situados detrás del Club Uncas fue supervisado este viernes por el intendente Miguel Lunghi, junto al Secretario de Planeamiento y Obras Públicas, Mario Civalleri. También estuvieron presentes el Subscretario de esa área, Omar Groh, la concejal María Haydé Condino y representantes de la empresa adjudicataria.

El jefe comunal fue recibido por el Ing. Mario Borges, jefe de inspección de la obra de la Dirección de Hidráulica provincial, quien brindó un pormenorizado informe sobre la ejecución de los trabajos y de las principales características de la represa.

Durante la recorrida por el lugar, Lunghi destacó que "es una enorme satisfacción ver esta gran obra en marcha y que va cumpliendo sus primeras etapas, después de tantos años de espera de los vecinos y de gestiones permanentes, de administraciones comunales anteriores y de la actual".

"Uno no tiene dimensión de la envergadura de este proyecto hasta que lo ve directamente, y es algo fundamental porque va a solucionar definitivamente los problemas de inundaciones y de escurrimiento de las aguas que tenía un sector importante de Tandil, como el barrio Falucho y alrededores", sostuvo el intendente.

Sobre el desarrollo de las obras, el Ingeniero Borges enfatizó que "estamos en la etapa de la fundación de la presa; para ello se han hecho una serie de estudios técnicos y geológicos muy detallados que nos han permitido detectar, a priori, el eje de la fundación de la presa de gravedad en macizo de hormigón".

"Toda obra hidráulica de magnitud hay que ponerla en el contexto general, y una obra de estas características no se hace en Tandil desde el año 1960, cuando se construyó el Dique del Fuerte", detalló Borges.

El ingeniero resaltó que "ya esta marcada la fundación y la profundidad que va a tener; estamos cerca del metro y medio de excavación. La presa tiene un largo aproximado a los 170 metros, en el nivel de coronamiento, y se invirtió algo mas de tiempo al actualizar el pliego de condiciones de la obra, tanto en el sentido del nuevo eje de la presa y en la adaptación a la nueva norma de seguridad internacional, que se modificó posteriormente a la contratación de la obra".

Entre otros aspectos del proyecto de ingeniería, Borges destacó que "teniendo en cuenta el entorno urbano y la geomorfología de la zona, se decidió llevar la seguridad de la presa a un valor de 1.000 años, lo que no es poco, porque en el pliego de licitación era de 500 años para seguridad y 50 para el funcionamiento, y en este aspecto estamos hablando de los caudales que puede recibir".

También, el especialista remarcó que "para lograr un mejor embalse del agua, elevamos un poco el coronamiento, y reflejando que la altura esta ubicada en la cota 210, la parte inferior estará situada entre los 18 y 19 metros. Al superar los 15 metros, ya es considerada por el comité mundial en la materia como una gran presa".

El funcionamiento de la represa

El proyecto hidráulico se realiza a partir del convenio entre el Municipio y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, con una inversión del estado bonaerense de más de 11 millones de pesos.

La presa de regulación en construcción tendrá una altura máxima de 18 metros al nivel del vertedero (la revancha máxima de la represa) y en la parte inferior dos perforaciones de 70 centímetros de diámetro que, cuando sea necesario por imperio de la lluvia, permitirán el paso de una cantidad de agua que el Ramal H pueda absorber, evitando los desbordes que actualmente anegan las zonas bajas aledañas.

El Secretario de Planeamiento y Obras Públicas de la comuna, Mario Civalleri, detalló que " el exceso de agua se va a ir acumulando en la presa mientras el aporte de lluvia sea superior al caudal del ramal, pero esa misma agua se irá escurriendo naturalmente por su cauce a medida que disminuya la llegada de líquido a la presa".

La función de esta nueva estructura "es garantizar que no vaya más agua que la capacidad que tiene el entubamiento. Actualmente, al no existir esa presa de regulación, lo que ocurre es que cuando las lluvias son intensas el agua empieza a circular dentro del entubamiento y cuando llega a la boca empieza a desbordarse por arriba. La presa regulará entonces los picos de crecida", precisó Civalleri.

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