Las luminarias de Paraná serán reemplazadas por lámparas de bajo consumo.

La medida, en sintonía con el Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía, implicará ahorro energético, mejor sistema lumínico y también, un recorte de la mitad del gasto público que insume en la actualidad.
El alumbrado público será reemplazad por lámparas de bajo consumo.

A un poco más de un año, la Municipalidad prevé reemplazar cerca del 40 por ciento de las lámparas del alumbrado público, por las de bajo consumo. La medida, en sintonía con el Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía, implicará ahorro energético, mejor sistema lumínico y también, un recorte de la mitad del gasto público que insume en la actualidad. El recambio comenzará con las luminarias de mayor potencia, ubicadas en el casco céntrico y en los principales paseos públicos, y seguirá luego en las jurisdicciones vecinales.

Con este cambio, la ciudad será la primera de la región en iniciar un plan de estas características, que incluirá también con lo ahorrado en el consumo, el desarrollo de un programa educativo en las escuelas, según se desprende de las obligaciones convenidas en el acuerdo.

Mediante el Decreto 161, el intendente José Carlos Halle, ratificó el convenio marco suscripto el 28 de febrero, entre la Municipalidad y la Secretaría de Energía de la Nación.

El convenio forma parte del proyecto de reinversión y recambio de las luminarias de alumbrado público, a través del Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía. E implica un trabajo conjunto con la Secretaría de Energía de la Nación, y la intervención de la Secretaría de Energía de Entre Ríos, y Enersa.

El secretario de Coordinación Económica de la Municipalidad Eduardo Macri consignó que se presentará en los próximos días el proyecto ante la Nación, detallando ubicación de las que serán cambiadas.

“El sistema funciona con envíos de la Nación, a medida que avanza el proyecto. La primera entrega corresponderá a 6.000 lámparas”, explicó. Y sostuvo que el propósito es renovar por lámparas de bajo consumo a casi 12.000, de las 26.000 luminarias diseminadas en el alumbrado público.

“El criterio para la sustitución será comenzar por aquellas de mayores consumos, es decir, en el centro y espacios públicos. Pero se avanzará también en las vecinales, ya que con descentralización, nos juntaremos y fijaremos un cronograma. En cada lugar se deberá realizar un inventario del estado del sistema”, indicó a diario UNO.

Además consignó que “el plan permitirá reducir el consumo, ahorrar en términos fiscales y dejar disponible energía en el sistema nacional, para industrias y comercios”.

Se estima que en materia del sistema de alumbrado público, aproximadamente 10 por ciento del total del sistema no funciona. Ello obedece a diversas causas: el deterioro por el uso, las demoras en los arreglos, y fundamentalmente, el conocido vandalismo urbano, que dejó en más de una oportunidad a sectores a oscuras por robos de cables o roturas de lámparas.

La comuna dice que en 2008 se compraron 4.700 nuevas lámparas. Implica abastecer a casi 20 por ciento del total de los aparatos existentes. Claro está que teniendo en cuenta los ataques perpetrados contra el alumbrado público, no da la impresión que haya más iluminación en las calles.

El Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía comenzó con la distribución de lámparas en los hogares, el año pasado.

Contempla que cada familia, al ser visitada, entregue dos lámparas incandescentes, a cambio de dos de bajo consumo. Para ello deben presentar la última factura de Enersa que acredite la condición de usuario del servicio.

Se entregó un total de 34.854 lámparas de manera domiciliaria y 3.705 en las oficinas de Enersa. El total de lámparas canjeadas llegó a 38.559. La distribución se retomará en las próximas semanas.

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