Lula y Sarkozy dan impulso a un nuevo "gobierno mundial´´

El presidente francés Nicolas Sarkozy y su colega brasileño Lula da Silva no sólo son grandes amigos sino que han decidido un esfuerzo conjunto para impulsar "las reformas de las instituciones internacionales". Así lo anunciaron ayer en la cumbre de París y antes de encontrarse con el presidente Barack Obama en L'Aquila, en el marco del G-8, un tipo de encuentro que Lula considera que ya "no tiene razón de ser".
"Exigimos un cambio del gobierno mundial", lanzó Sarkozy para sintetizar la idea, en una entusiasta conferencia de prensa conjunta con Lula en el Palacio del Elíseo. Pero el encuentro con la prensa fue una repetición de un largo artículo, publicado en un periódico brasileño (Folha de Sao Paulo) y otro francés (Liberation), donde ambos explicaron cómo crear "un nuevo orden mundial más democrático, más solidario y más justo".

Los presidentes decidieron convocar a "una alianza para el cambio" a nivel mundial. La reforma de la ONU, de su Consejo de Seguridad y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) son esenciales mientras que el Banco Mundial y el FMI deben dar lugar importante a las dinámicas económicas emergentes para edificar "un orden internacional más equilibrado y solidario". Para Sarkozy y Lula no es posible enfrentar los desafíos del siglo XXI con instituciones del siglo XX.

"Durante nuestra estadía en L'Aquila, ensayaremos convencer a nuestros socios y amigos, y entre ellos al presidente Obama, de la necesidad de aprovechar la oportunidad de la crisis para hacer los cambios que se necesitan", explicó Sarkozy. Lula considera que los países emergentes no pueden ser invitados a la mesa de los grandes sólo a tomar el café "más caro del mundo" y "para la foto". Según el brasileño, el G-20 en Londres fue la primera cumbre donde todo el mundo estaba en pie de igualdad. "El G-8 no tiene más razón de ser", dijo Lula.

"La economía mundial necesita de foros multilaterales, que incluyan a los BRIC (Brasil, Rusia, India, China), Indonesia, Sudáfrica y los países árabes". Una fuente diplomática bien informada sugirió que Lula podría ser el candidato estrella para presidir un Banco Mundial remozado bajo esta nueva óptica y que a Obama lo entusiasma "inmensamente esta idea". Sarkozy volverá a visitarlo en Brasil el 7 de septiembre, en el día de la Fiesta Nacional, por la independencia de ese país.

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