Lula le pidió a Washington más apoyo político para Argentina

Lula le pidió a Washington más apoyo político para Argentina
El presidente de Brasil hizo el pedido a través de emisarios que se reunieron en Trinidad y Tobago con altos funcionarios de Barack Obama. Considera que la Argentina es un país clave para la región y que merece respaldo politico y financiero.
Brasil le pidió a Estados Unidos que reevalúe su relación con Argentina, que le preste más atención política y la apoye para encontrar soluciones a las necesidades financieras del país.

El planteo tuvo lugar en una reunión paralela a los encuentros presidenciales de la cumbre de las Américas que concluyó ayer en esta ciudad caribeña.

El encuentro tuvo como protagonistas, por un lado, al Secretario Nacional de Seguridad de la gestión de Barack Obama, el general retirado James Jones; y por el otro, al brasileño ministro de Defensa Nelson Jobim y al asesor para Asuntos Internacionales del presidente brasileño Marco Aurelio García.

En esa reunión del más alto rango ministerial entre ambos países, los colaboradores de Lula da Silva, que hablaron en nombre del jefe de Estado, no ocultaron a Jones la preocupación que siente el gobierno brasileño por cierto grado de calculada indiferencia que parecería imperar en Washington hacia la Argentina.

Al general de la Marina, retirado, le dijeron que Argentina es "un país crucial en el proceso de integración y resulta clave para la seguridad regional".

Jones, elegido por Obama como el responsable de trazar las estrategias que no sólo competen a la seguridad internacional sino también involucra la política exterior de la nueva administración, fue una sorpresa en el gabinete elegido por el presidente de Estados Unidos y que deberá acompañarlo en esta primera gestión. Es que el ex oficial de los marines es amigo personal del candidato derrotado en noviembre, el republicano John McCain.

No hubo nada que permita afirmar que haya existido algún pedido de la presidenta Cristina Kirchner a Lula para que interceda ante Estados Unidos. Es más, según fuentes brasileñas, todo sugiere que la iniciativa partió del presidente brasileño luego de evaluar los daños que podría ocasionar a Brasil la apatía estadounidense frente al gobierno argentino.

El presidente Lula da Silva, dijeron los analistas consultados por Clarín, considera que si Argentina se debilitara sería un gran obstáculo al objetivo mayor de Lula que es consolidar la integración de América del Sur. A Brasil "no le conviene un gobierno argentino enflaquecido"; pero además dejó entrever que sería "injusto" que, eventualmente, algún organismo financiero internacional no colocara a la Argentina entre los países que "aplican" para préstamos sin condiciones destinados a "economías sanas" que sufren por la crisis internacional. El FMI acaba de concederle 5.000 millones de dólares a México sin ningún requisito. Y hará otro tanto con las llamadas economías del Este europeo.

Ayer, en una conferencia de prensa, el propio presidente de Brasil se acercó a esta corresponsal, le extendió la mano y le mencionó: "¿Qué le pareció la entrevista publicada hoy? Le dimos una mano a Cristina, ¿no?". Se refería a declaraciones suyas a la prensa porteña en las que sostuvo: "No puedo imaginar a la Argentina y a Brasil separados". Lo cierto es que la presidenta no obtuvo en Trinidad y Tobago el encuentro aparte que hubiera querido mantener con Obama. No le hubiera venido mal una palmadita amable en el hombro del personaje político más importante del mundo, cuando el poder kirchnerista parece estar en declive frente a un proceso electoral complicado. Sobre todo cuando éste se acercó sin problemas y les tendió una mano ostensible a los llamados "presidentes conflictivos", el venezolano Hugo Chávez y el boliviano Evo Morales. También se dio tiempo para conversar con el colombiano Alvaro Uribe, el peruano Alan García y el ecuatoriano Rafael Correa.

Igual, la presidenta Cristina Kirchner tuvo en Puerto España dos reuniones importantes. Una de ellas fue con Luis Alberto Moreno, el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Otra se concretó con Pamela Cox, vicepresidenta para América Latina y el Caribe del Banco Mundial. Hasta ayer no habían trascendido resultados concretos.

Por otra parte, Cristina pasó por esta ciudad caribeña con pocas urgencias de verse con los principales socios de la Argentina, que desfilarán en breve por Buenos Aires: Lula da Silva llegará este miércoles por la noche; y el viernes habrá una reunión trilateral a la que se sumará Chávez.

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