Lula fortalece su alianza estratégica con China

Pekín concede un crédito de US$ 10.000 millones a Petrobras
PEKIN.- Los gobiernos de China y de Brasil, dos potencias emergentes en sus respectivas regiones, fortalecieron ayer su alianza estratégica con la firma de una docena de acuerdos petroleros y financieros, en la segunda jornada de la visita al país asiático del presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva. China es ya el primer socio comercial de Brasil.

Lula y su homólogo chino, Hu Jintao, suscribieron un plan de acción conjunto que sienta las bases para ampliar la cooperación en el período 2010-2014 entre China, la tercera potencia económica del mundo, y Brasil, la décima potencia.

El acuerdo más relevante es la concesión de un crédito de 10.000 millones de dólares durante diez años por parte del Banco de Desarrollo de China (CDB, por sus siglas en inglés) a la empresa estatal brasileña Petrobras, destinado a financiar inversiones relacionadas con la exploración petrolera en aguas profundas.

El convenio contempla un compromiso paralelo de Petrobras para incrementar sus ventas a la compañía china Sinopec (China Petroleum and Chemical Corp) hasta 150.000 barriles diarios en el primer año de vigor y hasta 200.000 barriles en los siguientes nueve años. Sinopec y Petrobras rubricaron un acuerdo de intenciones para cooperar en la exploración, refinería, petroquímica, y en bienes y servicios.

Además, Pekín y Brasilia suscribieron una línea de crédito de 800 millones de dólares del CDB al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES). Ambos gobiernos se comprometieron también a que sus agencias espaciales continúen trabajando conjuntamente en el lanzamiento de satélites.

Primer socio comercial

El intercambio comercial entre China y Brasil en abril alcanzó los 3200 millones de dólares. El gigante asiático superó así por primera vez a Estados Unidos (2800 millones de intercambio comercial en ese mes). Unos resultados que se deben, principalmente, a que entre enero y abril las exportaciones brasileñas a China aumentaron más del 60 por ciento respecto del mismo período de 2008.

Según datos oficiales brasileños, el volumen comercial entre Brasil y China superó los 36.400 millones de dólares en 2008, casi un 56 por ciento de incremento respecto del año previo. En ese sentido, Lula resaltó ayer que, incluso en medio de la grave crisis financiera global, el intercambio comercial entre las dos potencias siguió creciendo.

"Los países emergentes están ayudando a escribir uno de los capítulos más importantes de la historia del siglo XXI", subrayó Lula. Para el mandatario brasileño, China y Brasil están llamados a jugar un papel preponderante en la construcción de un "orden internacional más justo".

"En un contexto de crisis económica, nuestros gobiernos tienen que interactuar de forma constructiva en la búsqueda de una nueva arquitectura financiera internacional", señaló Lula, en un artículo publicado ayer en el diario oficial China Daily .

Ambos países integran el club de los BRIC, las cuatro grandes potencias emergentes (Brasil, Rusia, la India y China). "Creemos que somos las mayores potencias emergentes [...] y compartimos visiones comunes en los temas más importantes", declaró el vocero de la cancillería china, Ma Zhaoxu.

En su segunda visita de Estado a China, Lula se reunió también con el primer ministro chino, Wen Jiabao, y con otros dirigentes del gobernante Partido Comunista. El viaje del mandatario brasileño tenía también como objetivo seguir reduciendo la dependencia comercial de los países emergentes respecto de la economía estadounidense. La herramienta para lograr esa meta pasa, entre otros factores, por la sustitución del dólar por otras monedas en las transacciones comerciales.

Para Brasil, el asunto no es menor. De hecho, ya ha desarrollado esa estrategia en sus relaciones comerciales con la Argentina, y pronto lo hará con Uruguay y Colombia.

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