Lula dijo que el PT no irá dividido a las elecciones de 2010 en Brasil

Sugirió así que la disidente Marina Silva no le restará votos a su candidata, Dilma Roussef.
A raíz de la posible candidatura de la senadora Marina Silva, que renunció al Partido de los Trabajadores (PT) esta semana, el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, dijo ayer que la fuerza oficialista no irá dividida a las elecciones generales de 2010.

"Es muy difícil que alguien divida al electorado del PT. Ni yo puedo hacerlo creo. Un petista es como un hincha de Flamengo, de Corinthians, no se divide nunca", dijo ayer Lula en Rio Branco, estado de Acre.

El mandatario también viajó ayer a Bolivia y se entrevistó en la región cocalera de Villa Tunari con su par boliviano, Evo Morales. Ambos presidentes firmaron un convenio para la construcción de rutas en Bolivia y Lula anunció que Brasil permitirá a Bolivia exportar textiles sin aranceles por 21 millones de dólares al mercado brasileño. Se preveía asimismo que hablasen de los envíos de gas boliviano a Brasil.

Lula señaló además que la próxima cumbre de la Unasur -que analizará el viernes en Bariloche el polémico acuerdo por el cual Estados Unidos usará bases militares colombianas- como "la gran oportunidad" para demostrar que América del Sur trabaja por la paz. Morales, en cambio, calificó a las bases como un "acto de traición".

En cuanto a la campaña, Silva, ex ministra de Medio Ambiente de Lula que renunció a ese cargo el año pasado con divergencias con gran parte del gabinete, dejó esta semana el PT y analiza presentarse a presidenta en 2010 por el Partido Verde. Ayer, el izquierdista Partido Socialismo y Libertad, fundado también por disidentes del PT, que logró casi un 7% de los votos en las elecciones de 2006, afirmó que analiza apoyar la candidatura de Silva.

Sin embargo, Lula -que a partir del mes próximo tendrá su propio blog en internet- descarta que los votos de su candidata, Dilma Rousseff, puedan trasladarse a la ahora ex petista Silva, uno de los símbolos del partido.

Silva, considerada una autoridad mundial en medio ambiente, tiene una historia de vida de exclusión similar a la del actual presidente: creció en el medio selvático y apenas se alfabetizó a los 16 años, tras lo cual se recibió de licenciada en historia, al tiempo que fundó el PT amazónico y se incorporó al sindicalismo, al verse reflejada en Lula.

Una alianza clave

La salida de Silva del PT, el miércoles pasado, se produjo en medio de la crisis del partido tras la orden presidencial de que el oficialismo defienda de las acusaciones de corrupción a José Sarney, del aliado Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB, centro), y presidente del Senado. Lula respalda una gran alianza entre el PT y el PMDB para afianzar la candidatura de Rousseff en las elecciones de 2010.

La aparición de Silva en el escenario político opositor se produjo mientras el PT sufría una grave crisis en el Senado, dado que el jefe del bloque del partido, Aloizio Mercadante, anunció su renuncia al cargo y luego dio marcha atrás a pedido de Lula.

Mercadante había desacatado la indicación presidencial y pedido el alejamiento de Sarney. Pero luego de reunirse con Lula Mercadante cambió de parecer: se quedó en el Senado, pero no ahorró críticas a su partido.

Según el diario Folha de S. Paulo , el PMDB de Sarney -más el senador Fernando Collor de Mello, ex presidente y aliado de Lula- amenazaron con retirar el apoyo a la candidatura de Rousseff en caso de que el PT ayudase a la destitución por cargos de tráfico de influencias.

Para los analistas, la candidatura de Silva podría restarle votos a Rousseff y permitir una mejor performance del candidato del PSDB, el principal de la oposición. En la disputa interna de esa agrupación se encuentran los gobernadores de San Pablo, José Serra, (favorito en las encuestas) y Aecio Neves, gobernador de Minas Gerais.

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