Lula busca despegar a su candidata presidencial del escándalo en el Senado brasileño

El presidente brasileño, Luiz Lula da Silva, y el ex mandatario Fernando Henrique Cardoso buscan atenuar la crisis en el Senado, a raíz de acusaciones de corrupción contra el titular de ese cuerpo José Sarney, reportó la prensa local.
Lula afirmó que Dilma Rousseff, pre-candidata a la presidencia en 2010 por el Partido de los Trabajadores (PT), no está relacionada con la red montada por José Sarney, contra quien fueron promovidas 11 denuncias por diversos cargos en el Consejo de Ética de la Cámara Alta.

"No hace a la personalidad de Dilma" incurrir en ese tipo de maniobras afirmó Lula, quien movilizó a varios ministros y asesores para descomprimir la situación en el Senado, informó Folha de Sao Paulo.

Congresistas del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) sospechan que Rousseff presionó al Ministerio de Hacienda para archivar un supuesto fraude ligado a Sarney.

Lula dijo a sus colaboradores que la crisis del Senado amenaza la alianza del PT y el Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), de Sarney, de cara a las elecciones de 2010.

Por otra parte el ex presidente Fernando Henrique Cardoso, del PSDB, telefoneó al líder del bloque de ese partido en el Senado para recomendarle que evite una guerra de denuncias.

Cardoso sugirió a su correligionario Arthur Virgilio actuar con "moderación, moderación, moderación" ante el riesgo de que las revelaciones de maniobras dolosas también salpiquen al PSDB.

Arthur Virgilio, que encabeza la ofensiva por la moralización del Congreso, confesó que también desvió dinero del Senado que usó para pagar un viaje con su familia a Francia y costear a un asesor que estudió teatro durante un año en España.

En los últimos días la prensa publicó varios casos de posible corrupción o irregularidades envolviendo al presidente del PSDB, Sergio Guerra, que pagó con planta del Senado un viaje de su hija a Nueva York, y otros parlamentarios de esa fuerza.

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