Lula baja impuestos y tasas a la clase media

Anunció la reducción de Ganancias y una rebaja en el interés para la compra a crédito de automóviles. También destinará parte de las reservas para asistir a empresas endeudadas en el exterior.
Brasil anunció hoy un conjunto de medidas contra los efectos de la crisis mundial, con reducción de impuestos a las ganancias para la clase media y de tasas para la compra de automóviles populares, además de destinar parte de las reservas internacionales para financiar a empresas endeudadas en dólares en el exterior.

El estado brasileño dejará de recaudar el próximo año 3.500 millones de dólares por estas medidas, que están "destinadas a paliar la escasez de crédito generada por la crisis financiera mundial", explicó el ministro de Economía brasileño, Guido Mantega, en conferencia de prensa.

Las medidas habían sido discutidas por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su equipo económico con los treinta empresarios más poderosos del país, en el Palacio del Planalto, sede del gobierno, según un despacho de la agencia Ansa.

La intención del gobierno es asegurar un crecimiento del 4% del Producto Interno Bruto en 2009, contra lo proyectado hasta ahora por el mercado financiero, que es del 2,5%.

"Estas medidas tienen como objetivo estimular el crecimiento de la economía, aumentar el volumen de crédito y reducir el costo financiero y por lo tanto la tasa de interés que está siendo practicada actualmente", dijo Mantega.

El Banco Central mantuvo hasta enero próximo la tasa de interés básica en 13,75% al año.

El presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, anunció junto a Mantega y el ministro Miguel Jorge, de Desarrollo, la utilización de las reservas internacionales -en torno a los 200 mil millones de dólares- para lanzar líneas de crédito de empresas públicas y privadas endeudadas en el exterior.

"Buscamos con esta decisión que habrá más disponibilidad de crédito en Brasil menor presión sobre la tasa de cambio", dijo Meirelles, quien estimó que lo requerido para pagar las deudas en dólares de las empresas en el exterior girará en torno a los 10 mil millones de dólares.

Según el titular del Banco Central, que las empresas busquen créditos en bancos brasileños para pagar sus deudas en el exterior "presionan los costos del crédito interno y su disponibilidad".

Pero para la población brasileña la medida más importante que será tomada mediante un decreto del presidente Lula es la reducción de impuestos a los sectores de la clase media y media baja.

La renuncia del gobierno con esta medida para el impuesto a la renta será de 2.000 millones de dólares.

"Con esto aliviamos la carga fiscal de la persona física y buscamos estimular la demanda, en un momento en que esta puede caer", explicó Mantega.

Por su parte, el ministro de Desarrollo, Miguel Jorge, explicó que el presidente Lula determinó la reducción hasta el 31 de marzo del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para la compra de automóviles de hasta 1000 centímetros cúbicos de cilindrada, los llamados "autos populares".

La tasa caerá del 7% actual a cero. Y para los autos hasta 2000 centímetros cúbicos de cilindrada la reducción del impuesto será de 13% a 6,5%.

"Hay un compromiso de las automotrices en repasar esa reducción del impuesto al precio de los vehículos", dijo el ministro Jorge.

El sector automotriz es uno de los más afectados por los efectos de la crisis financiera mundial, con previsión de vacaciones forzadas para unos 10.000 trabajadores, muchos de los cuales ya las comenzaron en octubre y noviembre.

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