Lula advirtió a Obama que buscará crear una "DEA" sudamericana

Lula advirtió a Obama que buscará crear una
El brasileño propondrá a la Unasur combatir el narcotráfico sin la injerencia de EE.UU..
El brasileño Lula da Silva le avisó a su colega Barack Obama que Brasil impulsará en la próxima reunión presidencial de Unasur la creación del Consejo Sudamericano de Combate al Narcotráfico, una suerte de DEA regional. La iniciativa, que según Lula cuenta con respaldo en la región, inclusive de jefes de Estado ideológicamente tan distantes como Evo Morales y Alvaro Uribe, responde a un objetivo: "Tomar el tema en nuestras propias manos sin depender de injerencias de nadie". Se refería, como es obvio, a Estados Unidos.

Para el brasileño, "es mejor que los demás (los de afuera de la región) se hagan cargo de resolver sus problemas de consumo (de drogas). Y quién sabe, entonces nosotros podamos solucionar con más facilidad ese negocio del narcotráfico". En una charla en la embajada brasileña en Washington, después de un encuentro con el presidente norteamericano en la Casa Blanca que duró 2 horas, Lula da Silva dio un informe detallado de los resultados de esta primera cita. Con él "discutí de América Latina y sugerí que Estados Unidos debe modificar esa mirada fiscalizadora de quien viene a vigilar vaya a saber qué; o incluso a combatir la lucha armada". Para Lula, eso es obsoleto: "No existe más". Dijo, también, que esta postura de Brasil no es nueva: "El ex presidente Cardoso ya lo discutía con el ex Presidente Clinton. A mí me tocó continuar el debate con George Bush. Y ahora con Obama".

Lula prefirió anticiparse a la ronda de preguntas: "Sé que quieren saber qué respondió Obama. Y les digo: no vine a buscar respuestas inmediatas. Esta fue una primera cita y el presidente norteamericano tiene solo 40 días en el comando del país". El brasileño reveló un dato que pinta la preocupación que acosa a Obama y su equipo. En la media hora que compartieron a solas -solo estaban sus traductores- lo que más interés despertó en el norteamericano fue el programa de obras públicas, de construcción de un millón de viviendas y de políticas sociales que Lula acaba de anunciar, un plan destinado a conjurar el impacto de la crisis mundial: "Eso encendió su curiosidad" relató el brasileño.

Contó que gran parte del encuentro, tanto con los ministros como en la intimidad, "el tema predilecto de Obama fue la crisis". Y aclaró: "Claro, también es el mío y el de todos ustedes". Dijo que el presidente norteamericano tiene una idea fija: llegar con una proyecto de vuelo internacional a la cita del 2 de abril en Londres, donde se encontrará con los 22 presidentes que integran el grupo de los 20 (entre ellos Cristina Kirchner) más invitados especiales como el español José Rodríguez Zapatero.

En ese contexto, Obama le propuso a Lula da Silva conformar un grupo de trabajo entre Estados Unidos y Brasil, liderado por la secretaria de Estado Hillary Clinton y el canciller Celso Amorim. En estos pocos días que faltan para esa cita, tendrán una tarea ciclópea: diseñar un proyecto conjunto para presentar en la capital británica. Ese dato indica que Obama percibió la utilidad de la experiencia brasileña y de su presencia en el BRIC (con China, India y Rusia) para esbozar una salida menos influida por las urgencias domésticas. Lula le advirtió que la cita del G20 no será calma: "Le mencioné que hay divergencias entre los emergentes y Europa, como también entre Europa y Estados Unidos" dijo el brasileño. Y señaló: "Nosotros pensamos que el Estado debe garantizar las inversiones que la iniciativa privada no está en condiciones de realizar". Pero lo más pesado de su propuesta es la siguiente: "Hay que crear un mecanismo de tributación del sistema financiero y evitar la fuga de capitales de los países emergentes a los títulos del Tesoro norteamericano". Según el brasileño, "ese dinero no retorna al mercado" y no se convierte en una fuente de crédito.

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