El CPA de Luján volvió a funcionar con normalidad

Después de la difícil situación vivida por los centros de Prevención de las Adicciones de la provincia a principios de año, desde el establecimiento ubicado en Colón 660 de Luján aseguran que "la situación está mejor". Desde esta institución brindan contención y ayuda a personas que sufren una situación de adicción.
"La adicción es el último escalón de una secuencia crónica y progresiva de enfermedad". De esta manera explica el significado de la palabra adicción, desde el punto de vista de la salud, la directora del Centro Provincial de Atención de las Adicciones (CPA) de Luján, Mónica Granata. La función de esta institución es ayudar y contener a personas que sufren de diferentes compulsiones que los llevan a no poder manejar el estrés y la ansiedad provocados por algunas sustancias o situaciones.

A principios de este año, el CPA local vivió, al igual que los otros centros de la provincia, una situación difícil. Este tipo de espacios, que dependen del Ministerio de Salud de Buenos Aires, sufrieron la falta de recursos económicos para realizar sus tareas. En Luján, esta escasez de dinero e insumos provocó la suspensión de algunas actividades, como los talleres, y la disminución de su horario de trabajo durante algún tiempo. Además, estaban atrasados con el pago alquileres y algunos servicios y sueldos.

Según Granata, actualmente "la situación está mejor". "Lentamente se fueron generando los recursos para hacer frente a todo. En este momento todavía no estamos a pleno, hay algunos tipos de contratación de personal que están atrasados con el sueldo, todavía las cajas chicas están atrasadas, pero ante el panorama tan negro que teníamos a principios de año estamos mejor. Igualmente estamos a la expectativa de ver qué se va a resolver con todos los CPA y cómo la provincia va a terminar de redefinir y reorganizar esta red", comentó. A pesar de estas situaciones, la directora del CPA Luján se mostró contenta porque "siempre se garantizó que las puertas del Centro permanecieran abiertas y hay un equipo comprometido con la tarea" y destacó que durante el tiempo que duraron los conflictos intentaron que los lujanenses se mantuvieran informados acerca de lo que estaba sucediendo en esta institución para generar conciencia y que "la comunidad también se haga cargo de este espacio que brindamos y que pueden llegar a necesitar".

Igualmente, Granata reconoce que, a pesar de que el subsecretario de Atención a las Adicciones, Javier Goñi, está "reorganizando la Subsecretaría", desde los Centros de Prevención aún no tienen conocimiento de sus objetivos y planes de trabajo a futuro: "Por ahora seguimos trabajando con los lineamientos que teníamos. Yo supongo que todo este tiempo él se lo está tomando para evaluar y reorganizar. Esperemos que sea para mejor, para optimizar recursos".

LA ATENCIÓN

En el CPA atienden tanto a personas que se presentan por su propia voluntad como a aquellos que llegan al Centro derivados de otras instituciones de salud o por la Justicia. "Para nosotros es lo mismo que sean drogas legales, ilegales o que concurran por ludopatía. Cada vez que llega alguien lo recibimos, lo escuchamos y le ofrecemos espacios terapéuticos y de contención según la problemática que trae", aclaró Granata. Para brindar estos cuidados, en el CPA están organizados en la atención ambulatoria, en la que proponen un tratamiento "bien integrado e integral" con psicólogos, trabajadores sociales y abogados entre otros profesionales. "La palabra adicto tiene un significado que es ‘lo no dicho’. Al adicto le cuesta mucho poner en palabras y poder identificar sus acciones, sentimientos, estados de ánimo, entonces los actúa a través de la adicción", explicó la directora. Por esta razón, en esta institución cuentan con espacios individuales y grupales para ayudar a sus pacientes a "pasar del actuar a la palabra".

Sin embargo, no sólo el adicto recibe ayuda. También sus familiares y amigos reciben acompañamiento para poder ayudarlos a sostener y contener la situación en la que viven. "La persona viene acá uno o dos días, pero afuera, en su mundo cotidiano, también tiene que haber personas que estén entrenadas para poder ayudar y contener. Muchas veces estos problemas se pueden manejar en el ambulatorio con el afuera, con el entorno, armando una buena red. Entonces trabajamos con ellos para tratar de insertar a la persona en su red social cercana, que es la comunidad. Para eso trabajamos con todas las instituciones y áreas, para evitar el desarraigo", comentó Granata.

EL CPA Luján está abierto de lunes a viernes de 9 a 17. La directora de esta institución destacó que trabajan con turnos de atención para evitar exponer a las personas que concurren al lugar, "para que cada uno tenga su espacio y pueda ser escuchado como corresponde". Además, tienen espacios fijos todas las semanas a los que los familiares que necesiten orientación pueden dirigirse sin necesidad de un acuerdo previo. "Tratamos que el servicio sea lo más accesible a la gente posible, poner la menor cantidad de trabas posible, ya que es una patología difícil, que cuesta consultar. Porque por ahí los preocupados son todos los de alrededor, pero la persona que está consumiendo no lo ve. Entonces la idea es tratar de allanarles el camino para que esa entrada sea lo más directa posible", agregó la directora.

LOS NÚMEROS

Desde el CPA Luján están trabajando con algunas estadísticas de años anteriores, para conocer mejor a aquellas personas que asisten a esta institución. Según contó Granata, los números fueron similares año tras año, aunque la cantidad de mujeres que realizan consultas tuvo un gran aumento. "De la totalidad de pacientes ingresados en el año 2006, un total de 99 pacientes, el 91 por ciento eran hombres y el 9 mujeres. Y entre 12 y 20 años el 43 por ciento. En 2007, con 107 pacientes, las mujeres aumentaron mucho y los menores de 20 años fueron el 36 por ciento. Aunque el análisis de 2008 no lo hicimos todavía, se sostiene esta tendencia: viene aumentando el número de mujeres que consultan, estaremos en el 15 por ciento, y la franja de edad se sigue sosteniendo mucho de 25 para abajo. Ahí está el grueso, es una población muy joven". Desde enero de 2008 hasta mayo de este año, el 51 por ciento de los pacientes que asistieron es menor de edad y el 35 por ciento de ellos ya han desertado del sistema escolar.

En este Centro miden tanto la cantidad de pacientes que asisten regularmente a los espacios que brindan, como las prestaciones que se ofrecen, que son las orientaciones, capacitaciones y turnos, entre otras. Durante 2009, la mayor cantidad de pacientes fue de 80 en el mes de febrero. Sin embargo, este número disminuyó hasta llegar a 62 en junio. Según Granata, esto se debió en parte a la crisis institucional que se vivió a principios de año. Igualmente, la directora reconoció que "de a poco se está remontando otra vez".

Con respecto a las sustancias más consumidas en Luján, la directora del CPA afirmó que el alcohol, la marihuana y el pegamento son las consultas más constantes en todos los pacientes, aunque reconoció que se utilizan todo tipo de sustancias. Uno de los datos que más preocupa a Granata es la falta de "consumo puro". "En otros momentos había personas que eran adictas a la cocaína y elegían ese consumo y tenían un perfil de personalidad para elegirlo. Hoy no tenemos eso, tenemos policonsumo, o sea que lo que venga, lo que haya, lo agarran. Eso todavía es más perjudicial, porque el perfil es más complejo, hay que cuidar muchos frentes. Por ahí hay dentro de ese policonsumo una preferencia, pero en realidad hay un policonsumo que hace más loco el consumo y esto es muy preocupante".

Los pasos de la adicción

Granata detalló que existen cuatro pasos que llevan a la adicción. El primero, según comentó, es el "experimento". En esta etapa, las personas prueban determinada droga o se aventuran a una situación, como puede ser el juego, para averiguar de qué se trata. A partir de esta experimentación pueden surgir dos alternativas. Una de ellas es que la persona no muestre interés en lo que probó. La otra opción lleva al segundo paso: el "uso". La directora del CPA Luján utilizó como ejemplo el alcohol: "Un ‘usador’ de alcohol es una persona que, por ejemplo, cada vez que cena toma una copa de vino. Eso no tiene nada de malo, ni nada de bueno. Está usando una sustancia, que no le trae conflictos, y el día que no la usa no pasa nada, porque no necesita todos los días que se sienta a comer, llevarse una copa de vino a la mesa". La tercera fase es el paso del "uso" al "abuso", lo que quiere decir, continuando con el ejemplo, que esa persona ya no puede controlar su "uso" y "hasta que no hay más alcohol, no para de tomar y pierde el control de la situación", explicó Granata, y agregó que este es un escenario que puede darse esporádicamente.

Finalmente, si el abuso comienza a formar parte de la vida cotidiana de la persona y ésta experimenta una compulsión que la lleva a que todo dependa de conseguir o no esta determinada sustancia, se estaría en el último paso: "dependencia". "Cuando la dependencia se instala, hablo de adicción", concluyó.

Granata también explicó que aunque una persona que fuma marihuana no es necesariamente un adicto, la función del CPA es prevenir que lo sea y que por esa razón "tenemos que actuar en las primeras etapas, cuando está experimentando, jugueteando con la sustancia, cuando está empezando a usarla habitualmente, para evitar que se transforme en un abuso y una dependencia". Para lograr esto, desde en Centro opinan que es importante generar una mirada más protectora para poder detectar el consumo de alguna sustancia en las primeras etapas sin que se llegue a la adicción. "Cuando uno enganchó en el consumo y pasó del uso al abuso, no sé cuánto tiempo va a haber hasta la dependencia, eso depende de cada persona, de su personalidad, de su perfil y de cada sustancia. Dos personas que usan la misma cantidad de sustancia en el mismo tiempo, van a reaccionar diferente. Entonces una familia más atenta a la escucha y a la mirada de los chicos va a estar más preparada para detectar precozmente esto", expresó.

Además, la directora del CPA agregó que desde esta institución luchan para crear conciencia entre los jóvenes y el resto de la comunidad para brindar a las personas otras opciones fuera del consumo, "para que puedan elegir otras cosas".

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