En Luján es escasa la aplicación de la ley antitabaco

EL CIVISMO relevó distintos comercios de reuniones. En algunos casos se decidió cumplir con la normativa, pero luego la medida se flexibilizó ante la falta de controles y la pérdida de clientes
El hombre, como parte de un ritual cotidiano, enciende un cigarrillo en un café ubicado en la zona céntrica de la ciudad. A pocos metros, un padre de familia pide al dueño del local que su vecino de mesa apague ese elemento humeante que con el paso de los años perdió prestigio de la mano de los descubrimientos científicos sobre sus efectos altamente nocivos a la salud. El fumador, casi a regañadientes, acepta.

La escena se repite en varios comercios públicos desde mediados de septiembre, cuando el gobierno bonaerense decidió reglamentar la norma 13.894, conocida como ley antitabaco. De acuerdo a un relevamiento realizado por EL CIVISMO, en Luján la normativa aún está lejos de alcanzar una aplicación generalizada. Por el contrario, en el mejor de los casos los comercios consultados admitieron mantener una prohibición parcial: si no existen quejas de otros clientes, el fumador puede despuntar su vicio; de lo contrario debe apagar el cigarrillo o terminarlo afuera.

La ley prohíbe el consumo de productos elaborados con tabaco en espacios cerrados, públicos y privados, y sanciona con duras penas a quienes la infrinjan. De acuerdo al artículo 7, quedan afuera de esa categoría "salas de entretenimiento cuya actividad fuere autorizada por el Estado provincial y/o explotadas por el mismo, en la que no se permita la entrada de menores de dieciocho años y cuya superficie total sea superior a los 400 metros cuadrados". Ese punto despertó fuertes críticas porque de esta manera se deja afuera de las prohibiciones a los bingos. Y basta con recorrer la sala de apuestas local para comprobar el masivo consumo de tabaco, algo que genera una verdadera nube tóxica que pasa desapercibida para los miles de jugadores que diariamente alimentan a las maquinitas tragamonedas.

El decreto que reglamenta la norma establece la imposibilidad absoluta de fumar en "espacios abiertos y cerrados de los establecimientos de salud y educativos". Por otra parte, se especifica que los "espacios cerrados de acceso público de ámbito privado" incluyen a restaurantes, bares, confiterías, cyber y salas de recreación. Si esos locales poseen más de 100 metros cuadrados, se encuentran en condiciones de habilitar espacios para fumadores. También quedan incluidos shopping cerrados, salas de teatro, cines y centros culturales, además de las estaciones terminales y/o de trasbordo de micro ómnibus de mediana y larga distancia, y en las instituciones deportivas y gimnasios.

PANORAMA LOCAL

Varios comerciantes comentaron a este medio que en Luján la ley prácticamente no se aplica. En general, manifestaron desconocer cuál es la autoridad de aplicación y tampoco recibieron notificaciones de funcionarios o personal municipal ni provincial. En algunos casos, se decidió poner en ejecución la normativa, pero luego se determinó flexibilizar su alcance ante la disparidad de cumplimiento entre sus competidores comerciales, algo que generaba emigración de clientes deseosos de encontrar un lugar donde poder fumar sin restricciones.

"Existe cero control de parte del municipio. Nadie controla nada. En todos lados se fuma libremente. Muchos clientes se empezaron a ir a otros lugares que no cumplen con la ley. Eso se notaba mucho a la mañana. Entonces, como hay una competencia desleal, si no hay familias decidimos hacer la vista gorda, porque comercialmente me estaba perjudicando mucho, básicamente porque no hay control", expresó un comerciante que en un principio había adherido a lo establecido por la ley.

La ausencia de controles fomenta el conflicto entre fumadores y no fumadores: "La gente que no fuma se encarga de pasar factura cuando alguien quiere hacerlo. Se genera un mal clima".

"Esto es una cosa de locos. En otras ciudades la prohibición es total. Vas a un restauran en Mercedes y no te dejan fumar. Vas a Junín, y pasa lo mismo. En todos los municipios se respeta la norma, menos en Luján", agregó el comerciante que se mostró a favor de la ley, siempre y cuando abarque por igual a todos los negocios.

Aquellos que por las dimensiones de sus locales tienen posibilidad de habilitar un sector exclusivo para fumadores, en tanto, manifestaron su malestar por verse obligados a efectuar una inversión considerable en tiempos donde la economía general no atraviesa su mejor momento. Al respecto, el propietario de un restauran de más de 100 metros cuadrados ve poco factible que en el corto plazo pueda levantar una "pecera" con un sistema de aireación especial.

"Las ventas cada vez son menos, y ahora salen con esto de impedir fumar. Es un doble golpe a nuestro bolsillo: por un lado muchos fumadores deciden no ir a tu local, y por el otro te tenés que gastar una fortuna para habilitar un espacio para fumadores", explicó.

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