Luis Rech: No podemos hacer un rejunte de la oposición

Apenas cinco meses transcurrieron desde aquella noche de abrazos que lo reconocían victorioso en su intento de ponerse al frente del radicalismo local y, con ese voto y aval mayoritario de los afiliados, avanzar en la recomposición de una fuerza golpeada luego de jugar a las alianzas políticas hasta perder la intendencia municipal después de doce años en el poder. Dispuesto a que la Unión Cívica Radical no se limite ahora al mero rol de oposición sino a constituirse como real alternativa electoral en todos los niveles de gobierno
José Luis Rech dice que su partido vuelve a ganar solidez y dará batalla desde los comicios legislativos del año próximo: “Es necesario equilibrar fuerzas ante un kirchnerismo con sesgo autoritario”, afirma con la mira puesta en el ámbito nacional. Y si bien reconoce que para alcanzar ése objetivo hay que buscar coincidencias con otras fuerzas, advirtió que no se puede repetir el error que representó la Alianza y advirtió que un eventual acercamiento a un peronismo no kirchnerista “es incompatible con nuestra forma de pensar”.

Abogado y con 52 años, Rech ganó con el 48% de los sufragios las elecciones internas del Comité Mar del Plata del radicalismo, a las que llegó respaldado por el actual senador Jesús Porrúa e históricos como el ex intendente Ángel Roig. Con esos apoyos avanzó con el resto de la conducción en el desafío de ponerse de pie como partido. Y asegura que el primer balance es más que positivo. “Hemos hecho mucho en poco tiempo para tener al partido abierto, activo y movilizado”, cuenta.

Destaca una presencia fuerte en barrios, tarea que continuará en 2009. También participación en Batán con reclamo de un presupuesto para las delegaciones, tema en el que Rech es muy insistente: “pedimos que se cumpla la promesa no cumplida de elección de delegados municipales por voto directo”, dice en abierta crítica al intendente Gustavo Pulti.

Menciona además el impulso que el partido busca a partir de Internet, donde lanzó su página oficial www.ucrmdp.org.ar y la postura clara que fijó contra el traspaso del IPS al gobierno nacional y el reclamo de continuidad de la educación municipal para que los alumnos completen su ciclo en el sistema.

Pero reconoce Rech que tantos años en gestión de gobierno tuvieron su impacto sobre el funcionamiento de la UCR. Dice que se logran cosas buenas que fortalecen y otras malas que también inciden en el partido. “Hay que acompañar lo bueno y ofrecer alternativas porque tenemos que ser un partido no de oposición sino de alternativas”, afirma el presidente la UCR local, seguro de que si el gobierno de Pulti no acierta deben estar listos para las elecciones de 2011.

En este clima político argentino donde no hay fuerzas capaces de ganar elecciones sólo con su sello y sin recurrir a alianzas, Rech destaca y aprueba las gestiones que lleva adelante el Comité Nacional, presidido por Gerardo Morales, en la búsqueda de coincidencias con espacios afines. “Es necesario el año que viene equilibrar fuerzas en el Congreso”, reclama. Describe un escenario con “un kirchnerismo que ha tenido un sesgo autoritario, muestra también una actitud hegemónica que no se condice con una sociedad plural”.

Y para generar una alternativa que desemboque en una alternancia en el ejercicio de gobierno entiende que las fuerzas políticas afines tienen que encontrarse en un espacio común. Entonces advierte que no solo se trata de compartir una lista: “eso –aclara- nos va a remitir al fracaso de la Alianza”.

A su criterio, es imprescindible una búsqueda de coincidencias programáticas y aprueba en ése sentido los avances que se han hecho desde el Comité Nacional con la Coalición Cívica y el Socialismo.

A nivel local Rech también admite esa cercanía con los concejales de la Coalición Cívica. Con otros sectores todavía no arriesga. Por ejemplo, luego de la decisión de Carlos Katz de abrirse del bloque de la Concertación Plural. Niega conversaciones institucionales con el ex presidente de OSSE. “Nada nos apura”, dice como si dejara una puerta abierta a ese encuentro y debate.

Entonces fija posición sobre el eventual regreso a la UCR de los radicales K: “El radicalismo ha puesto algunos límites con aquellos dirigentes que han sido excluidos por el Comité”, afirma. Y recuerda que esa medida alcanzó a aquellos que compitieron contra espacios de la UCR en elecciones recientes.

Gestión Pulti

Rech sabe y mucho del manejo del gobierno municipal. Además de haber sido delegado municipal, concejal y presidente del Deliberativo, fue intendente interino cada vez que Daniel Katz se ausentó de la ciudad o tomó licencias. Entonces toma examen al primer año de Gustavo Pulti como jefe comunal. Lo destaca como un intendente “activo y que gestiona”.

Pero pronto revisa el otro lado de la moneda, en el que encuentra mucho más para destacar. Por ejemplo, dice que buena parte de los logros de logros de gestión son consecuencia de obras iniciadas por administraciones anteriores. Pone como ejemplos la estación ferroautomotora o el colector del Oeste.

Y es más enfático en la crítica cuando advierte falta equipo de gobierno. “No se ve una sensación de equipo sino de una suma de individualidades en las que no aparecen visibles un programa común e ideas compartidas, y eso es una carencia”, puntualiza.

Le cuestiona además cierta sobreactuación que hubo con respecto a la herencia recibida. “Es cierto que llegó a un municipio con dificultades –dice- pero el gobierno las exageró”. Reconoce entendibles las subas de tasas porque la inflación impacta sobre la administración de la comuna, pero reclamó ser “cuidadosos y poner límites”.

Ahora le reclama una postura más firme para que Nación y Provincia asignen fondos que correspondan con los aportes que llegan desde los marplatenses a las cajas del Estado central. Rech golpea ahora cierto ejercicio “disciplinador” de ambos estamentos superiores. “Hay una forma de administrar en Nación que convierte en rehenes a las provincias o las comunas a cambio de alineamientos con sus políticas”, planteó, y consideró que ése es un sistema “muy autoritario y por cierto peligroso”.

Hablar del kirchnerismo y su particular estilo de gestión lo lleva a disparar una crítica tras otra. Está convencido que la mayoría de los marplatenses tiene objeciones para con ésa manera de ejercer el poder. “Se advierte con claridad una forma de gobernar que no sabe respetar ideas o pensamientos distintos u opuestos a sus lineamientos”, disparó. Y pide, entonces, una distribución objetiva de fondos. Para ello considera vital la reacción de la sociedad a partir del voto: “con nuevas elecciones legislativas –dijo- tendremos la oportunidad de buscar una mayor representación en las cámaras para hacer valer estos reclamos”.

Alianzas con límites

Volver a tener protagonismo y decisión en la cosa pública es un desafío urgente del radicalismo. Pero no a cualquier precio. Por lo menos es lo que advierte Rech: “No podemos hacer un rejunte de la oposición”, anticipa.

Por eso reconoce que desde la conducción nacional se impulse un acercamiento con aquellos sectores que tienen alguna afinidad con el radicalismo, con coincidencias en las formas de administrar, gestionar y afrontar los problemas comunes de los argentinos.

Pero mientras se habla de acercamientos a Lilita Carrió y allegados a la propia líder de la Coalición Cívica se aproximan a la línea de Felipe Solá, Rech pone las cosas en claro. “Una versión del peronismo no kirchnerista, que incluye a Rodríguez Saá y Duhalde entre otros, es incompatible con nuestra forma de pensar”, advirtió.

El radicalismo tuvo su Convención Nacional y convocó a todos quienes quieran sumarse a su propuesta que, según describe Rech, tiene objetivos a corto, mediano y largo plazo. En ése sentido, dice, ha dejado bien en claro que no se puede quedar en la simple condición de opositor sino dar forma a una alternativa de gobierno.

Pero si algo se le cuestiona por estos días a la UCR es la escasez de candidatos propios con potencial electoral. Rech discrepa con ése pensamiento y cree que cuando aún faltan tres años para las elecciones presidenciales se puede confiar en dirigentes con trayectoria, experiencia y reconocimiento como para afrontar el desafío. “El radicalismo hoy está en buenas manos con Gerardo Morales y tiene otros hombres que están teniendo una presencia y labor muy destacada desde sus ámbitos de acción”, asegura. Menciona, por ejemplo, al senador Ernesto Sanz. “Sabemos que el camino es avanzar con un mensaje claro, abierto y plural – dice- pensado siempre para beneficio de toda la sociedad”.

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