Luis Grillo: Yo no robé ni me llevé a ningún jugador por la ventana

Luis Grillo: Yo no robé ni me llevé a ningún jugador por la ventana
El representante y su álgido momento con Talleres. La relación con los demás clubes y su defensa. ”Todas mis operaciones son súper transparentes”.

Riaño, Leyes, Navarro, Cosaro, Carabajal... nombres de la discordia entre Talleres y Luis Grillo. El representante, en el eje de la polémica por su turbulenta relación con los clubes, cuenta su verdad. El canto de Grillo suena.

–¿Por qué aparece como el malo de la película?

–(Piensa). Tengo mil defectos, lo que puedo decir es que siempre fui derechito y lo que no es mío, no es mío. Así me criaron. Reconozco que tengo una personalidad fuerte, hace 25 años que estoy en esto y algún mea culpa debo hacer. Pero lo que hago, lo hago con mucha convicción y me siento orgulloso, lo disfruto. También por haber formado un equipo con mis hijos, Luis y Agustín, y mi yerno Mariano. Yo soy el que maneja el timón en un ambiente difícil, cada vez más complejo, y puedo ser discutido. Pero trabajo legalmente, tengo mi licencia y pagos mis impuestos en regla. Nunca me investigaron por una operación, por una triangulación. Todo lo hago de manera súper transparente.

–De ser “discutido” a parecer el malo de la película hay un trecho largo…

–Es que no estoy de acuerdo con esa afirmación. Yo represento 50 futbolistas, hay 50 familias detrás y cuido los honorarios de mis jugadores a muerte. Como también trato de cuidar a los clubes, encontrando el equilibrio. Nunca me llevé un jugador por la ventana y pienso que a los clubes hay que dejarles algo. En Talleres, sin ir más lejos, parte de sus últimos ingresos se los generé yo.

–Pero con Talleres está en conflicto.

–En Talleres estoy proscripto, y no me hace bien. En el caso Riaño me trataron como a un leproso, como a un ladrón. A Talleres le estoy eternamente agradecido, me abrió las puertas cuando no me atendía nadie, y por eso no puedo ser ingrato. Lo que pasa es que me molestó la actitud, siendo yo un colaborador acérrimo del club.

–¿Es por una cuestión personal con Rodrigo Escribano?

–Yo no estoy peleado con nadie. En todo caso, puede haber diferencias de criterio. Las tuve con Armando Pérez y hoy me saco el sombrero con lo que hizo en Belgrano. Lo que pasa con Escribano es que está dando sus primeros pasos y se cree Florentino Pérez (histórico presidente del Real Madrid de España). Lo digo metafóricamente, sin agredir. Pienso que con el tiempo, si aprende algunas cosas, terminará siendo un buen dirigente porque es honesto, y eso no abunda.

–¿Le molestó que Talleres recurriera a la Justicia por Riaño?

–Está en su derecho. Pero lo considero un error porque me conocen y no hacía falta. Yo no me robé nada. Estoy molesto por las agresiones. Hasta hubo pintadas en mi casa.

–¿Qué aportó usted a Talleres?

–Los ingresos que obtuvo por préstamos. Talleres deambuló cuatro años por el Argentino A, una categoría que no ve nadie y nosotros llevamos a (Sebastián) Navarro a Ferro, con un préstamo altísimo. Y después a Argentinos. También a (Guillermo) Cosaro a Unión, y ahora a Tigre, con un préstamo muy importante. Acerqué ofertas por la compra de Nery Leyes, por el préstamo de Favio Álvarez a Godoy Cruz, y los hice hacer un gran negocio con Claudio Riaño, un jugador que está libre.

–Justamente, en el caso Riaño la sensación es que tuvo razón Talleres y usted perdió.

–Nada que ver, más allá de los declaraciones con exabruptos de algunos dirigentes. Yo decido donde jugará Riaño. Talleres recibirá lo que le corresponde, el 50 por ciento de los derechos económicos. Y recibirá lo que le toca por el préstamo a San Martín de San Juan, que fue de 200 mil pesos. Al club, a la quiebra o a quien sea, le corresponde 100 mil pesos, menos 45 mil pesos de una deuda que mantienen conmigo.

Leyes del negocio. La tensa relación entre Talleres y Luis Grillo muestra otro punto de conflicto, por el pase de Nery Leyes. En las próximas horas habría acuerdo, porque el club de barrio Jardín quiere retenerlo, más allá del interés de Central por el volante.

–Lo de Rosario Central parece un factor de presión para sacar ventaja en la negociación...

–Central está muy interesado, el técnico (Miguel Russo) lo quiere y, en su momento, Nery me pidió que le consiguiera una oportunidad. Ahora, con el retiro de Javier (Villarreal) se le presenta la oportunidad de jugar. Yo creo que las dos opciones son válidas, aunque llegar a Central, en Primera División con 24 años y sin haber jugado ni un minuto en la B Nacional, sería un gran paso para él, que es un terrible jugador. Y no creo que sea colgado, no sería bueno para ninguna de las dos partes.

–¿Piensa que 300 mil dólares por el 85 por ciento del pase es buen negocio?

–Por ese dinero, Central estaría comprando el año de contrato que le falta en Talleres, al que le queda el 33 por ciento de la ficha. Si antes no se pudo acordar al renovación, fue por un error dirigencial. La vocación de Nery es seguir en Talleres y para eso hay que recomponer su salario, que está muy deteriorado. Por otra parte, yo no estafaría a Talleres. Mis hijos son hinchas y, además, no es mi estilo.

–¿Central puede mejorar esa oferta inicial?

–No tengo dudas, siempre y cuando haya vocación de Talleres de venderlo. Lanús empezó ofertando 1,2 millones de dólares por (Lucas) Melano y pagó dos millones. Además, el juez Silvestre dijo que el club debe pagar la quiebra y necesita recursos.

Carabajal, mal. Luis Grillo dejó de representar a Gabriel Carabajal, pero igual dio su opinión.

–¿La relación con Carabajal terminó de la peor manera?

–Se fue mal de la empresa y me dolió. Está en un momento difícil. Nosotros lo ayudamos cuando pasó por un inconveniente muy serio, por eso me siento un poco traicionado. Pero no le embargué el sueldo, como se dice por ahí.

–Ahora lo representa Carlos Bertola, ex empleado suyo.

–Y me molestó. Como es débil de carácter firmó un contrato con Talleres que yo no hubiera firmado.

–¿Cuál sería la solución?

–Si fuera dirigente de Talleres, lo prestaría a Godoy Cruz sin cargo y con una opción de compra a fijar. En las condiciones en que está, acá no jugará más.

Con licencia. Luis Grillo (59 años), lleva un cuarto de siglo como representante de futbolistas, con licencia oficial de Agente de Jugadores AFA.

En su empresa, que conduce junto a sus hijos Luis y Agustín, y su yerno Mariano, manejan medio centenar de futbolistas. “Tengo la licencia desde 1999, la número 132”, remarcó. Por su función, cobra el 10 por ciento de cada transferencia, más el 10 por ciento del contrato de sus jugadores.

Leyes. Conflicto. “Nery es un gran jugador. Central lo quiere y no tengo duda de que mejorará la oferta. Si se queda, hay que mejorar su salario, que está deteriorado”.

Carabajal. Dolido. “Carabajal se fue de la empresa y me dolió, me sentí traicionado. Yo lo prestaría a Godoy Cruz sin cargo y con opción a fijar. Acá no juega más”.

Alvarez. Mejoró. “Daniel Rufener, fiduciario de Talleres, me pidió que lo representáramos. Estamos felices con Fabio, por como se encauzó. Es de Primera División”.

Riaño. En Boca. “A Talleres le reconocieron lo que nunca le dejamos de reconocer, el 50 por ciento de los derechos económicos. Pero Riaño juega donde digo yo”.

Garay. Negoción. “Mi mejor transferencia fue la de Diego Garay al Racing de Estrasburgo. Fue la más alta hasta Dybala. Y la primera que hice en el exterior”.

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A mejorar con Belgrano y bien con Instituto. Luis Grillo reconoció que hubo un distanciamiento con Belgrano. “No fue por Diego Novaretti, yo ni siquiera lo representaba y lo aclaré con Jorge Franceschi (vicepresidente). La disputa fue por el Pulga (Andrés) Ríos, quien ganaba siete mil pesos y en México le ofrecían 30 mil dólares. Igual, le pagamos a la quiebra lo que correspondía”, afirmó Grillo. A la vez, señaló que hay un “acercamiento”, con el OK de Armando Pérez. “Lo que hace en Belgrano es un ejemplo”, resaltó.

Con Instituto, aseguró tener una buena relación con los Barrera, padre e hijo. “Canever se fue libre porque habló de extender un año el contrato y le pidieron dos. Y en el caso de Carranza, fue dejado libre por el club porque el club consideraba onerosa su renovación”, explicó el representante.

Caranta y Vitrola, los insignias. Dentro de su escudería de 50 jugadores representados, Luis Grillo remarca que a todos los trata por igual. De todos modos, reconoce su debilidad por dos casos: Mauricio Caranta y el zaguero Víctor López.

“Con Mauricio estuve conviviendo tres meses, cuando quería dejar el fútbol después de su paso por Boca. Ahora firmó contrato por dos años para seguir en Rosario Central. Es un tipo extraordinario”, destacó.

“Vitrola López es increíble. Lo conozco hace años y todavía me trata de usted. Le mandó un mensaje a Martino para felicitarlo por su llegada al Barcelona, y el Tata le contestó: ‘El honor fue mío, de dirigir a un profesional como vos’. Tiene un contrato espectacular con Newell’s, que no lo deja ir”, referenció sobre el ex Racing de Nueva Italia.

Cada fin de año, Grillo reúne a “sus muchachos” para una fiesta, en la que por ejemplo recuerda su primer pase, el de Daniel Primo de Sportivo a Belgrano.

“Nunca pensé en dejar la profesión. Se vuelve cada vez más compleja, pero la disfruto a diario. Al jugador hay que cuidarlo porque es el verdadero capital”, completó Grillo.

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