En San Luis la basura va a enterramientos sanitarios

Las fosas están habilitadas y además hay dos empresas que tratan los residuos peligrosos. En la ciudad de San Luis el tratamiento de la basura es cuidado por la Municipalidad mediante enterramientos sanitarios o centros de tratamiento.

Los residuos urbanos sólidos son recolectados por los camiones habilitados y son trasladados hasta las fosas. Allí las excavaciones están autorizadas y la basura que es enterrada es tratada con geomembranas y micrones. Según Roxana Glerian, Jefa del Programa Residuos Patológicos del Ministerio del Medio Ambiente, el tema en la ciudad funciona correctamente. "Desde la comuna se trabaja correctamente con camiones autorizados para trasladar los residuos y con enterramientos específicamente autorizados. El objetivo es avanzar y trabajar en busca de los certificados de calidad ISO 14.000, una credencial de mejora constante. También vemos que se preocupa por erradicar los basurales clandestinos, que se están reduciendo", destacó la funcionaria.

Además del tratamiento de la basura mediante centros de tratamiento en la ciudad también hay plantas recicladoras de distintos residuos como papel, polietileno, plástico y aluminio. También actualmente hay dos empresas que se encargan del tratamiento de los residuos peligrosos.

Improfop, entidad clave a la hora de forestar

El vivero del Improfop (Instituto Mixto de la Producción Forestal Provincial) que funciona en Juana Koslay actualmente abastece al Plan Forestal que está desarrollando la plantación de especies arbóreas en diferentes puntos de San Luis aunque también vende sus plantas a las entidades privadas que lo requieran.

Actualmente la entidad posee 1.500.000 plantines que se encuentran en período de cría. La mayoría de las especies apuntan son Eucaliptos -400.000 plantas- y tres variedades de acacias (suman 150.000 cada una). Pero también se crían pinos, fresnos, aguaribay, cipreses, cortaderas y zarzamoras.

Hasta el momento 900.000 plantas de 30 a 40 centímetros que ya están en envases de 2 litros esperando alcanzar el metro de altura para ser trasladadas hasta los lugares en los que finalmente serán colocadas.

"Fundamentalmente nuestro vivero provee las plantas para el Plan Forestal de la Provincia. Estamos en un período en el que repicaremos miles de plantas y las enviaremos al invernáculo para protegerlas de las bajas temperaturas. Actualmente somos 70 personas las que trabajamos en Improfop y la tarea que se desarrolla es realmente muy valorable si tenemos en cuenta la cantidad de especies que se crían y cuidan", destacó Miguel Angel Berardo, jefe del Programa Improfop.

"Aspiramos a ampliar la producción y hay un proyecto para comenzar a desarrollar plantas frutales e incorporar tecnología. Para nosotros es un orgullo ir por las rutas y ver las plantas que alguna vez fueron semillas en nuestro vivero y hoy colaboran con el medio ambiente gracias al plan forestal", añadió Berardo.

El crecimiento de Improfop ha sido notable. En febrero de 2007 tenía poco más de 30.000 plantas en su vivero y en apenas un año y medio alcanzó el 1.500.000 de plantines.

El próximo objetivo es criar plantas frutícolas certificadas como los olivos que servirán para bajar los costos de los productores. Ahora comenzarán las germinaciones y la meta máxima es alcanzar los 5.000.000 de plantas.

La premisa inicial del vivero de Improfop era abastecer de plantas la provincia y darle la materia prima por excelencia al Plan Forestal y aunque falta camino por recorrer, está cumpliendo su misión. A la hora de forestar, es una entidad clave.

A juntar las pilas

En el delicado tema de las pilas desde continúa el Programa de Recolección de Pilas. Se trata de un acopio de estas pequeñas baterías que los chicos juntan en sus escuelas y depositan en distintos recipientes de plástico hasta llenarlos por completo.

Una vez que el envase (usualmente son botellones de 20 litros de agua potabilizada) está repleto las responsables de los establecimiento se comunican con la comisaría más cercana y desde allí derivan el llamado a las empresas que se encargan del tratamiento.

Una vez en mano de estos especialistas privados las pilas se encapsulan en cemento que preparan especialmente para luego empaquetarlas en membrana asfáltica de modo que todo quede encapsulado. De allí viajan hasta los centros de tratamiento de residuos.

Las empresas que se encargan de la recolección de las pilas están vinculadas con la recolección de los residuos y no cobran por el trabajo que hacen con las baterías.

El cemento también es donado por la empresa Cementos Avellaneda

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