LUIS ALBERTO LACALLE "A mí los regímenes que tengan los países me importan muy poco"

El ex mandatario y actual candidato habla sobre las relaciones entre su país y el resto de la región.
El próximo miércoles, como ya lo hizo su contrincante, el candidato por el Partido Nacional y ex presidente de Uruguay, Luis Alberto Lacalle llegará a Buenos Aires. También viajará para buscar los votos uruguayos en esa orilla del Río de La Plata, un grupo de votantes que puede definir las elecciones del 25 de octubre que, según las encuestas, van cabeza a cabeza. Pero a diferencia del oficialista José "Pepe" Mujica, Lacalle no visitará a la presidenta Cristina Kirchner, aunque asegura que las relaciones con Argentina deben ser revisadas y buscar un diálogo. Lo dijo durante esta entrevista con Clarín, en la sede de Unidad Nacional, el sector de su partido con el que se identifica.

¿Cómo buscaría desde un eventual gobierno combatir la pobreza?

A través del salario. El tema es que durante este gobierno se creó lo que llamamos el "pobrismo", y entonces se mira a la pobreza como una forma cultural, como una etnia separada y distinta, cuando en realidad es un mal que hay que tratar de extirpar de la sociedad.

Seguramente un eventual gobierno suyo estaría abierto a nuevas inversiones de plantas de celulosa, quizás no sobre el río Uruguay.

¿Por qué no? Uruguay es un país soberano y tiene derecho a poner sus fábricas donde tenga ganas. Más si son plantas que, como se ha probado, no contaminan. Eso sí: lo que tiene que hacer es cumplir con todos los pasos de los tratados del Río Uruguay como del Río de la Plata.

¿Cómo manejaría as deterioradas relaciones entre los gobiernos de Uruguay y Argentina?

Creo que lo primero que tenemos que hacer es un sinceramiento y un listado de los temas conflictivos. Después, dialogar.

¿Se va a ver con la presidenta Kirchner en Buenos Aires?

No.

¿Cree que mostrarse ahora con los Kirchner es una mala señal para el electorado uruguayo?

Sí, es una mala señal. Porque al dar apoyo explícito a uno de los candidatos están cometiendo un acto de intervención en asuntos internos del Uruguay. Y eso a nosotros no nos gusta.

¿Está a favor de firmar un Tratado de Libre Comercio con EE.UU.?

Por supuesto. Uruguay precisa amigos poderosos pero lejanos.

¿Y eso no generaría malestar con los otros socios del Mercosur?

Eso le pasó a Tabaré, además de la presión que tuvo en la interna del Frente Amplio. No fue totalmente libre a la hora de decidir no firmarlo. Pero yo me la jugaría. Le defino la política exterior del Uruguay en pocos conceptos: cliente de todos; amigo de muchos; aliado de quien convenga; parecido a alguno; pero igual a ninguno.

¿Cómo se relacionaría con Chávez y los países del ALBA?

A mí los regímenes que tengan los países me importan muy poco. Los intereses de Uruguay no cambian porque los gobiernos sean de tal o cual sesgo político. Venezuela me interesa como cliente. Lo que no estoy dispuesto a permitir es que Chávez se meta en asuntos internos del Uruguay.

¿Qué opina de lo duro que se lanzaron contra los medios los gobiernos de Venezuela y Argentina?

Creo que es un error. Pero mire que es típico de los gobiernos totalitarios empezar por el mensajero, sin darse cuenta de que el mensajero no tiene la culpa: transmite lo que ve. Por eso yo prefiero exceso de libertad antes que cualquier otra cosa.

Sin embargo en su gobierno usted clausuró una radio...

A esa emisora la cerré porque, al incitar a la sedición y a la asonada, violó la ley de radiodifusión.

Junto a la elección habrá dos consultas, una es por el posible voto por correo de uruguayos en el exterior. ¿Qué piensa?

No estoy de acuerdo. Creo que una persona que está en Australia hace diez años y va a vivir el resto de su vida allí no puede, por más uruguayo que sea, definir quién va a ser el presidente del Uruguay. Además la Constitución dice claramente que "La República Oriental del Uruguay es la asociación de los habitantes". Eso no quiere decir que el día de mañana no haya diputados especiales para representar a lo que yo llamo la Patria peregrina. Menos lógico lo veo desde el punto de vista de quien vive en Uruguay, que es el que va a disfrutar o a soportar el gobierno, que quizás llega al poder por la diferencia que hicieron los que viven en el exterior.

En esta campaña parece tener un peso importante el pasado. A Mujica le apuntan por su trayectoria guerrillera y a usted le recuerdan algunos hechos de corrupción que se dieron en su gobierno.

No creo que sea tan así. Para mí no ha habido tantas apelaciones al pasado. Un acto electoral implica un juicio sobre el pasado inmediato. El acto de votar tiene un doble contenido: confirma o no un balance del período inmediato anterior y abre un crédito para adelante. Para mí el pasado no juega, estoy demasiado preocupado con el presente y el futuro, tengo nietos, y lo único que me importa es qué va a pasar con mi país.

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