Lugo moviliza tropas para rescatar a un estanciero

El ganadero fue secuestrado hace un mes por un grupo rebelde
ASUNCION.? Presionado por las críticas opositoras, el gobierno paraguayo envió ayer unos 300 policías de elite a los boscosos departamentos de San Pedro y Concepción, con el objetivo de desarticular a un grupo rebelde que mantiene secuestrado a un conocido ganadero.

La decisión fue un punto de inflexión en la investigación del secuestro de Fidel Zavala, capturado el 15 de octubre pasado en su hacienda del Norte, por un grupo de extrema izquierda autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

El secuestro agudizó las críticas al gobierno del presidente Fernando Lugo, y su desenlace podría ser clave en la gestión del mandatario, que enfrenta el acoso de la oposición, que controla el Congreso y lo amenaza con un juicio político.

El Ministerio del Interior dijo que la decisión de enviar tropas de elite ?unidades entrenadas en rescate de rehenes y patrullaje rural? responde a la necesidad de dar tranquilidad a los pobladores de la zona, con lo que aumenta la presencia del Estado.

"Nuestra prioridad es que Zavala retorne sano y salvo", dijo el ministro Rafael Filizzola. "No vamos a ceder a ningún tipo de chantaje ni tolerar que ningún grupo de delincuentes pretenda crear territorios liberados en nuestra república. Paraguay no se arrodillará ante organizaciones delictivas", añadió.

Pero la familia de Zavala cuestionó el operativo por considerar que pone en peligro la vida del ganadero y que podría empantanar las negociaciones para su liberación.

"Les pedimos que se mantengan fuera de esto, pero el ministro fue enfático: ellos tienen que proceder. Tenemos mucho miedo de lo que pueda pasar", dijo Diego Zavala, hermano del secuestrado.

Los familiares se negaron a admitir o negar si los secuestradores se habían puesto en contacto desde que capturaron al ingeniero en su estancia Mabel, en la localidad de Paso Barreto, unos 500 kilómetros al norte de Asunción.

Los secuestradores pidieron un rescate de cinco millones de dólares a cambio de su vida. La policía asegura que los secuestradores son insurgentes del llamado EPP, aunque algunos investigadores independientes sospechan que los secuestradores son policías o ex policías.

La inseguridad es uno de los principales reclamos de la ciudadanía a Lugo, ex obispo que terminó con seis décadas de gobierno del conservador Partido Colorado y se propuso "limpiar" la institución policial, a menudo salpicada por denuncias de corrupción y complicidad con delincuentes.

El EPP, agrupación escindida del izquierdista Partido Patria Libre (PPL), sin representación parlamentaria, opera en áreas boscosas de Concepción y el vecino departamento de San Pedro, la región más pobre del país. En esas regiones se le han atribuido ataques y robos de armas de puestos policiales y militares, además de la quema de tractores de productores agrícolas, aunque el gobierno no considera el EPP un grupo alzado en armas.

Los miembros de este grupo han recibido asesoramiento y entrenamiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según la fiscalía paraguaya.

El EPP dio su primer golpe en 2001, al capturar a Nika Debernardi, nuera del ex ministro de Economía Enzo Debernardi. Fue liberada tras el pago de un rescate de 2 millones de dólares. El grupo, además, asesinó a Cecilia Cubas, de 31 años, en febrero de 2005, luego de cuatro meses de cautiverio y pese al rescate pagado de 800.000 dólares. La joven era hija del ex presidente Raúl Cubas.

La ofensiva gubernamental se produce una semana después de que Estados Unidos donara equipamiento tecnológico y armas modernas al Batallón Antiterrorista, incluso visores nocturnos, por un valor total de 1,3 millones de dólares.

El comisario Luis Mareco, jefe de los agentes movilizados, dijo que la decisión de trasladarse a esa zona del país es "para que puedan trabajar libre y espontáneamente las personas que ahora están siendo coaccionadas".

"Nosotros, como fuerzas especiales, somos gente disciplinada y es una magnífica oportunidad para actuar en el campo", añadió ante sus subordinados.

Los departamentos vecinos de San Pedro y Concepción, a unos 320 y 470 kilómetros al norte de la capital, tienen bosques vírgenes en un 60% de su territorio. El resto es utilizado por fincas pecuarias y productoras de soja.

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