Lugo: "La Iglesia Católica debería repensar el celibato"

Aclaró que ha reconocido solamente un hijo; dijo que Brasil y Chile son su modelo por seguir
ASUNCION.? Vestido de negro y con su típica camisa blanca sin cuello, el presidente paraguayo, Fernando Lugo, afirma en su despacho del Palacio de López que ha enfrentado con gran serenidad el escándalo por varias acusaciones de paternidad mientras era obispo. El mandatario, que sólo ha reconocido un hijo, llama a la Iglesia Católica a repensar el celibato.

En abril pasado, Viviana Castillo, de 26 años, denunció que Lugo había tenido una relación con ella en los tiempos en que era obispo de San Pedro, que la conocía desde los 16 años y que era padre de su hijo Guillermo Armindo, de dos años. La noticia se difundió en diarios de todo el mundo, tanto como cuando se había anunciado en 2008 que un ex sacerdote había logrado acabar con 61 años de mandato del Partido Colorado en Paraguay. Lugo reconoció la paternidad del chico en un mensaje televisado. A esta denuncia se sumaron seis más, que el presidente no ha reconocido. Pero el escándalo no ha concluido. Una jueza ordenó hace unos días que el presidente se sometiera a unas pruebas de ADN para contrastar la acusación de paternidad de una joven de 27 años.

-El 15 de junio usted cumplió 10 meses en el poder. ¿Quién es Fernando Lugo hoy?

-Fernando Lugo antes era una persona preocupada por el país, y con un espíritu de entrega generosa a la tarea que realizó en los últimos 30 años. Fernando Lugo hoy sigue siendo una persona entregada a lo que hace, pero con una misión diferente: tener que lidiar con los problemas nacionales e internacionales: borrar esa imagen del país más corrupto, sumido en la pobreza.

-¿Qué le queda de obispo?

-Yo creo que de obispo me queda la capacidad de consultar, de escuchar a los demás y, a la vez, de reaccionar con firmeza cuando hay que decidir. De pastor me queda mucho.

-Usted terminó con más de 60 años en el poder del Partido Colorado. ¿Cuáles serán los grandes cambios en su gobierno?

-En primer lugar, me he dedicado a limpiar la casa por dentro. Acá la imagen del partido lo era todo. Ahora no existe eso; acá no hay una imagen mía ni del partido. Yo siempre he dicho que la institución debe estar al servicio de todos los paraguayos. Lo segundo es la transparencia. Si bien la corrupción no ha terminado en el país, la imagen que tiene la administración pública es diferente a la que ha tenido en los últimos 50 años.

-¿Cómo ha enfrentado, en términos personales, la polémica sobre su paternidad siendo obispo?

-En mi caso, una paternidad, la que yo reconozco públicamente. Las otras son supuestas [risas]. Lo he vivido con bastante serenidad. Cada uno es responsable de sus actos. No podemos delegar responsabilidades de hechos que hemos cometido nosotros, con error o sin error.

-Luego de lo que ha vivido, ¿qué piensa hoy del celibato sacerdotal?

-Sólo Dios es perfecto. Hay un celibato imperfecto, un celibato humano, que ayuda a tener más libertad para el ejercicio pastoral. Yo creo que el celibato es un valor dentro de la Iglesia, que se tiene que rescatar como un signo del reino de Dios. Cuando este signo se ha perdido, creo que es el momento de repensar el celibato hoy en América latina y en el mundo. Creo que los últimos acontecimientos deberían llamarnos, a la Iglesia Católica, a una serena reflexión sobre el valor del celibato dentro de la Iglesia.

-Siendo sacerdote, ¿qué conflictos tuvo con el celibato?

-Yo no tengo ningún afán de esconder nada. Hay momentos en la vida en que los afectos y el amor no tienen ni edad ni situación. A veces ocurre que hay personas que hacen que el corazón lata más rápidamente, y creo que he tenido situaciones así. Pero cuestiones que te hagan perder la cabeza, enamorarse, quizás esas no se han presentado durante mi vida sacerdotal. Sí hay muchas situaciones pasajeras, que a veces te hacen repensar tu vida.

-Cuando deje la presidencia, ¿a qué se va a dedicar?

-Voy a compaginar la política y la religión en mi vida. Me iré a vivir fuera de la ciudad y a revisar muchos aspectos de mi vida.

-¿Sigue con su vida de fe?

-Sigo creyendo más que nunca en ese Dios liberador que está siempre presente en nuestras vidas. Si hay algo que no quisiera dejar nunca es la Iglesia Católica, en la cual nací.

-¿Qué piensa de la política de Hugo Chávez en la región en temas como la libertad de expresión?

-Creo en la libertad de prensa y en que la iniciativa privada tiene que ir de la mano de la estatal, en beneficio de las mayorías. Las polarizaciones no siempre han venido sin pequeños traumas que llevan tiempo en cicatrizar. Respeto a Venezuela en cuanto a la autodeterminación de los pueblos. En Paraguay queremos desarrollar un modelo sin injerencia y tomar ejemplos de países como Chile, Brasil, mucho más cercanos a nuestros sueños de una nación más armoniosa, sin grandes exclusiones.

Frases

"Reconozco una sola paternidad; las otras son supuestas"

"Sólo Dios es perfecto; hay un celibato imperfecto, un celibato humano"

Comentá la nota