Lugo desafía a sus aliados: "Si quieren volver a ser oposición, que lo hagan".

Parte del partido Liberal quiere salir de la alianza de gobierno. Se avecina una crisis.
El presidente paraguayo Fernando Lugo desafió ayer al conservador partido Liberal, que lo catapultó al poder, a decidir si se queda en el oficialismo o si quiere retornar a la oposición.

"Si los liberales quieren volver a ser oposición y pasar de nuevo a la vereda de enfrente, pueden hacerlo", dijo el jefe de estado a periodistas. Se refería a la decisión, esta semana, de la cúpula del partido Liberal de retirarse de la llamada Alianza Patriótica para el Cambio luego del revés del nucleamiento político en las elecciones para integrar las autoridades del senado para el período julio 2009-junio 2010. La minoría de izquierda de la agrupación (incondicionales del presidente Lugo) dio la espalda a los liberales y se alió con el ex oficialista partido Colorado para copar la presidencia, las vicepresidencias y las comisiones de la Cámara de Senadores, actitud que enfureció a los dirigentes del "buque insignia" de la Alianza.

"A partir de ahora queremos cogobernar", dijo Blas Llano, uno de los principales líderes liberales, al anunciar la ruptura y dando a entender que el partido exigirá a Lugo participación en las decisiones del gobierno. "Nosotros somos el gobierno. Somos los mayores aportantes del gobierno", dijo a Clarín el presidente de la Cámara de Diputados y miembro de la dirección liberal, Salyn Buzarquis.

"Hay que darle las gracias a Lugo por traer al país la alternancia y que se vaya a su casa", señaló otro senador liberal, dejando entrever la posibilidad de que se le entable juicio político y sea sustituido por el vicepresidente Federico Franco, a la sazón presidente del partido.

El 80% de las bancas de la Alianza en el Congreso pertenece a los liberales. El presidente Lugo dijo que le costaba entender la decisión de los liberales de romper con la Alianza, y que al mismo tiempo sus portavoces declaren que seguirán apoyando su gestión.

"El gobierno es la Alianza. La fórmula fue de la Alianza. Los ejes programáticos son de la Alianza que venció en las elecciones de abril de 2008. El compromiso con el país es de la Alianza", precisó el jefe de Estado, dando por sentado que no aceptará presiones.

Nicanor Duarte, ex presidente (2003/2008), dijo a Clarín que la meta de Lugo "es desprestigiar al máximo a los partidos políticos y consolidar una izquierda social constituida por los movimientos campesinos, comunidades eclesiales de base, sindicatos, ONGs, organizaciones de derechos humanos, para protagonizar la famosa democracia participativa o radical que no es otra cosa que la subversión de las instituciones tradicionales democráticas desde las plazas, las calles y la prensa afín a sus objetivos". La primera fase de su rumbo según Duarte, es aniquilar moralmente a la clase política y en particular al coloradismo. La segunda, desarticular al liberalismo por cuya generosidad llegó al Palacio. La tercera, presentar a los empresarios como la fuente de la explotación y la pobreza y agudizar el resentimiento de clase y la última, alinear a los periodistas al discurso oficial o perseguir a los no alineados. "Así operaron todos sus amigos y referentes paradigmáticos en la región. Pero él no es Evo, ni Chavez , ni Correa, menos Lula. Lugo llegó en paracaídas. Esa es la diferencia, tal vez su desventaja", señaló. Preguntado si Paraguay tiene el campo abonado para que suceda lo de Honduras, Duarte reiteró que en este país, la sociedad marginal no está organizada como en los de la órbita "bolivariana" y que las luchas son más bien coyunturales o movidas por intereses como el de hacer dinero.

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