Con tres goles de Javier Toledo, el último un golazo, el conjunto de Miguel Russo superó 3 a 0 al "Lobo" y consiguió el ascenso luego de tres años en la segunda categoría
EL primer tiempo fue un estudio constante de ambos equipos. Los intentos de mover el resultado eran demasiado tímidos y ante la falta de creatividad, la mayoría de los jugadores se decidían por utilizar la pierna fuerte, en lugar de la creación. Se pegaba más de lo que se jugaba y los arqueros no tenían muchas exigencias.
En el complemento, el elenco de Miguel Ángel Russo pareció despertar, ya que en cuatro minutos hizo todo lo que no pudo llevar a cabo en el primer acto. Con dos goles de Javier Toledo, la “Academia” comenzaba a cerrar una etapa de tres años en la segunda división y el sueño de volver a la máxima categoría del fútbol doméstico empezaba a convertirse en realidad.
El exquisito remate del ex delantero de Chacarita para convertir el 3 a 0 fue un golpe emotivo para sellar un ascenso que se venía postergando hace varios años. Una joya que se le filtró a Lucas Hoyos por el ángulo superior izquierdo fue la frutilla del postre, que los rosarinos desgustaban muy contentos.
A partir del último gol de Rosario Central, todo lo que se produjo dentro del campo de juego estuvo de más. Las miradas y las cámaras se iban para el banco de suplentes, donde se podía observar al entrenador Miguel Ángel Russo totalmente emocionado. Las indicaciones ya no se hacían presentes y lo único que se podía escuchar desde aquel sector eran los gritos de aliento. Rosario Central se consagró en el Nacional B y volvió al lugar donde se merecía estar.

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