Luego de 33 días de cautiverio, Bergara apareció ayer con vida.

El empresario Leonardo Bergara apareció con vida encadenado dentro de un galpón de Villa El Pato, partido de Berazategui, perteneciente a un policía, y en buen estado de salud general, luego de 33 días de cautiverio y 30 horas después de que su familia pagara un rescate de unos 200 mil dólares y joyas.
El empresario Leonardo Bergara apareció ayer con vida encadenado dentro de un galpón de Villa El Pato, partido de Berazategui, perteneciente a un policía, y en buen estado de salud general, luego de 33 días de cautiverio y 30 horas después de que su familia pagara un rescate de unos 200 mil dólares y joyas.

Bergara estaba encadenado en una construcción precaria ubicada dentro de una quinta de fachada rosada a la altura del kilómetro 42 de la ruta 2, que estaba terminando de ser construida. En un dato que sumó curiosidad al caso, se supo que la vivienda es propiedad del jefe de Calle de la Policía del Pato, quien fue detenido horas más tarde tras presentarse ante la Justicia. En sus primeras palabras tras ser encontrado, alrededor de las 8:00, la víctima aseguró que éste había sido el "peor día" de su cautiverio, porque pensó que lo iban a dejar en libertad pero lo "volvieron a atar".

Detalles

Según trascendió, la liberación se produjo a raíz de un llamado anónimo al 911 lo que generó un inusual despligue policial en la zona.

El propio Bergara, de 37 años, dijo ante los policías -en lo que no fue una declaración oficial- que en la noche del viernes fue llevado hasta ese lugar y encadenado dentro de la vivienda, luego de que los secuestradores rompieron el candado de ingreso.

Por la fisonomía de la zona -una calle de tierra arenosa rodeada de árboles- no existe un tránsito fluido por allí, por lo que, según dijo la víctima, comenzó a gritar una vez que amaneció: "Soy Bergara, llamen a la Policía".

Los investigadores creen como hipótesis más probable que un vecino que caminaba por ese barrio escuchó el pedido de auxilio y tomó la decisión de comunicarse al 911. También se especulaba con que el albañil que arribó a trabajar a la casa se dio cuenta de que el candado estaba cambiado y dio aviso a la Policía.

Rápidamente se generó un amplio operativo policial que terminó con la liberación de Bergara.

Reencuentro

Luego del procedimiento, Bergara se reencontró con su hermano Gustavo, el encargado de llevar adelante las negociaciones con los secuestradores y entregar el bolso con el rescate en la madrugada del viernes.

Durante la mañana fueron dirigiéndose a la casa distintos funcionarios, como el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, quien admitió que en el caso "hay detalles que sorprenden". Según se supo, a los investigadores les llama la atención la forma en la que actuaron los delincuentes, con actos que no responden a la matriz de las bandas de secuestradores, y la actitud de la familia, que manejó el asunto prescindiendo en forma casi total de la Justicia y la Policía.

Scioli

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, no se hizo presente pero fue una de las primeras personas que logró hablar con Bergara y le prometió hacer justicia. "Queremos que los responsables del hecho estén donde tienen que estar. Los quiero a todos presos", aseguró el mandatario provincial en declaraciones radiales.

Tras las diligencias correspondientes en el lugar donde apareció con vida y de ser revisado por los médicos policiales, Bergara fue trasladado ante la Fiscalía Federal de Quilmes, donde declaró durante cinco horas ante la instructora del caso Silvia Cavallo.

Una vez que finalizó con la declaración, el empresario, luciendo una barba prominente, pelo largo, jeans y una remera roja, salió del lugar por una puerta lateral a través de la pequeña puerta de una cortina metálica. Bergara se alejó a bordo de un Renault Megane de color gris, custodiado por dos policías de civil, mientras que una patrulla seguía de cerca el vehículo. Poco antes de las 18:00, Bergara se reencontró con los suyos en la casa familiar de Ranelagh, después de realizar sus primeras declaraciones a la prensa.

Declaraciones

"Me trataron bien y me dieron de comer. Estuve siempre encapuchado, no pude ver nada. Me dictaban las noticias para que las diga. Ahora quiero dejar de ser tapa de los diarios y volver a mi vida", dijo el empresario. La familia de Bergara había pagado en la madrugada del viernes un rescate de 200 mil dólares más algunas joyas luego de que el hermano de la víctima, Gustavo, transitara una serie de "postas" hasta llegar a la localidad balnearia de Pinamar, cerca del balneario "La Frontera".

El pago se realizó 32 días después de que Bergara fuera secuestrado el pasado 23 de diciembre cuando iba en su camioneta 4x4 junto a su esposa, y ambos fueron interceptados en la localidad de Ranelagh por cuatro sujetos encapuchados.

Durante el tiempo que estuvo cautivo, los captores dieron dos pruebas de vida de Bergara -en ambas ante exigencias de la familia- y en las dos el empresario leyó noticias periodísticas.

Por el secuestro de Bergara hay dos policías detenidos, mientras que se busca a tres más -dos hombres y una mujer- por su presunta participación directa en el caso. Sobre uno de ellos pesa un pedido de captura, ya que se lo responsabiliza de ser el dueño del automóvil Renault 9 gris que fue utilizado para secuestrar a la víctima.

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