Luego de las amenazas, San Martín se entrenó con custodia.

El plantel de San Martín se entrenó con custodia policial después de superar el trago amargo que vivieron en la víspera los jugadores y el cuerpo técnico al ser amenazados con armas por un grupo de la barra.
Los jugadores llegaron al complejo deportivo Natalio Mirkin, en Cebil Redondo, y se pusieron a las órdenes del director técnico Carlos Roldán, mientras esperan reunirse con las autoridades de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA).

En el acceso al complejo se observó la presencia de un móvil policial, mientras que un oficial ingresó hasta el lugar y habló con Roldán antes del inicio del entrenamiento.

En un breve contacto con la prensa, Roldán admitió y lamentó los hechos que se registraron ayer cuando un grupo de la barra brava amenazó al plantel profesional.

El orientador táctico dijo que la actitud de los barras que intimidaron a los jugadores amenazando a sus familias, "dañó seriamente el ánimo de los deportistas".

Sin embargo, aclaró que a pesar de los sucedido "no vamos a irnos a entrenar a otra parte ni vamos a modificar nuestra forma de trabajar".

De todo modos, admitió que ahora tendrán que trabajar fuerte en la parte anímica para que el plantel pueda afrontar el próximo partido contra Gimnasia y Esgrima de Jujuy, que se jugará dentro de 10 días.

Un grupo de hinchas de San Martín de Tucumán se hizo presente en la práctica realizada ayer y, según el relato del futbolista Cristian Canío portaban armas y realizaron tiros al aire.

Mientras tanto, se aguarda que los futbolistas entreguen un comunicado fijando posición sobre lo realizado ya que trascendió que algunos integrantes del plantel podrían rescindir el contrato que los liga a la institución tucumana.

Comentá la nota