“Lucho” esperó en vano que sonara la sirena

El gobernador Alperovich y el secretario de Transportes de la Nación habilitaron las obras de refacción en la nave de vagones de Tafí Viejo. Desde Olivos, la presidenta Cristina Fernández participó del acto mediante una teleconferencia.
“Son del Estado nacional”

“Ese es otro tema”, respondió el secretario de Transportes de la Nación, Ricardo Jaime, cuando LA GACETA le consultó sobre la situación de Aerolíneas Argentinas. Ante la insistencia, ensayó una breve definición: “no... no; se va a resolver porque la ley estableció que las dos empresas (Austral y Aerolíneas Argentinas) son del Estado nacional”. Incorporarán a 150 jóvenes para reparar vagones

“Es Tafí Viejo el que abre los talleres”, dijo Alfonsín en 1984

Relanzan los talleres y dicen que habrá un tren a Tafí Viejo

Lo intentó varias veces, pero nunca se animó. Siempre que quedaba a un paso se decía “la próxima vez lo haré”. Pero esa “próxima vez” nunca llegaba. Hasta ayer. Sin mucha convicción, “Lucho” se paró frente a los oxidados barrotes del mismo portón que hace más de 32 años cerró por última vez y, por fin, completó los pasos que siempre le habían faltado. No escuchó la sirena de las cinco. Tampoco sonó el pito que alertaba a los obreros del inicio de la jornada laboral. Esta vez sólo lo aturdieron el estruendo de los bombos y de los artículos de pirotecnia.

“Sentí ganas de llorar”, dijo Luis Rodríguez, casi sin fuerzas para hablar pero con muchísimas cosas por decir. Taficeño, jubilado ferroviario y ex vigilante del sector administrativo de los talleres. A los 75 años, “Lucho” ya no imaginaba volver. “Fueron 25 años de mi vida los que pasé aquí. Nunca me atreví a entrar desde que nos corrieron a todos, allá por los 80. Siempre llegaba hasta la Municipalidad, pero no me animaba a pasar a los galpones”, relató, en alusión a las oficinas de la intendencia que hoy ocupan un edificio del predio.

“Lucho” aún se acuerda de que el ex presidente Raúl Alfonsín anunció la reinuguración de los talleres ferroviarios en 1984 y de que Néstor Kirchner hizo lo propio en 2003. Por eso, se muestra un tanto incrédulo después del nuevo anuncio de reactivación formulado, esta vez, por la presidenta Cristina Fernández. “Ojalá, Dios quiera que así sea”, anhela. E inmediatamente aclara: “es imposible que se lo haga en la magnitud que esto tuvo en los 50. Haría falta mucha plata”.

Su escepticismo contrasta con el entusiasmo puesto de manifiesto por el gobernador, José Alperovich, y por la Presidenta, en diálgo mediante una teleconferencia desde Olivos. “Hoy los estamos poniendo nuevamente en funcionamiento, equipándolos en forma moderna para que puedan contribuir a la reconstrucción del sistema ferroviario argentino”, expresó la jefa de Estado.

Alperovich, en tanto, aprovechó la oportunidad para ratificar su encolumnamiento detrás del proyecto kirchnerista, y repartió elogios al matrimonio Kirchner. Recordó que, apenas asumió, advirtió al ex presidente que no anunciara ni la construcción de la nueva ruta 38 ni tampoco la reactivación de los talleres. “Me dijo: ‘José, yo voy a anunciar y vamos a abrir los talleres de Tafí Viejo’. Hoy la señora Presidenta nos equipa estos talleres para que definitivamente entren en funcionamiento”, arengó el gobernador, tras la puesta en funcionamiento de la nave de vagones del predio.

Luego, reforzó sus loas al actual presidente del PJ nacional. “Uno de los hombres que nos ayudó y que fue un tucumano más se llama Néstor Kirchner, que estuvo a la par nuestra”, dijo.

El titular del Poder Ejecutivo, incluso, se dio el gusto de lanzar una definición política clara en momentos en que se habla de un debilitamiento del kirchnerismo. “Los tucumanos tenemos códigos de lealtad al Gobierno nacional y vamos a apoyar a muerte a la Presidenta”, afirmó, antes de despedirse con un: “Gracias Presi”.

Los miles de militantes movilizados por el alperovichismo hasta Tafí Viejo ya se habían retirado, pero “Lucho” seguía estático sobre la vereda de la calle Sáenz Peña. Con los ojos embebidos en lágrimas y un sombrero que lo cubría del sol, se despidió del lugar al que había ingresado por primera vez en los 50: “no quiero hablar mucho porque me emociono. Hubiese sido más lindo si hacían sonar la sirena, pero me dijeron los muchachos que no la pudieron hacer funcionar”.

Cascos y pantallas

En la primera fila, los 58 operarios mostraban sus relucientes cascos azules con el logotipo de la empresa Ferrocarriles General Belgrano. Muy cerca de ellos, un grupo de alumnos de la escuela Próspero Mena esperaba el arribo de las autoridades. “No sé nada de ferrocarriles, pero me acuerdo de que mi abuelo era ferroviario y me parece que esto es muy importante”, contó Belén Plate, de 11 años.

A los 29 años ingresó a la planta de ferroviarios en el puesto que había dejado su padre al jubilarse, a fines de 1973. Héctor Ballón se mostró ayer entusiasmado con la reapertura de los talleres. “Ahora creo que va en serio, porque nos están trayendo herramientas, se acondicionó el predio y se notan los cambios”, dijo en referencia a pasadas promesas oficiales de reapertura.

La firma de un famoso quedó estampada en el libro de visitas del museo. “Con la fuerte esperanza de volver aquí... pero en tren!!... ojalá sea pronto, gracias”, escribió de puño y letra Fernán Mirás. El fin de semana, el reconocido actor había visitado la planta y dejó su recuerdo.

El color peronista se notó con las pancartas desplegadas en los laterales. Algunas identificaban a quienes llegaron desde distintas localidades del interior como el caso de Acheral, Simoca, Trancas, entre otras. Entre los asistentes, estuvo la columna de Libres del Sur que se hizo oír todo el tiempo con sus tamboriles.

La multitud que asistió ayer a los talleres sólo escuchó a la Presidenta, pero no pudo ver su imagen, porque la pantalla gigante quedó opacada por el reflejo de la luz natural.

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