Lucha contra el dengue Misión: que el mosquito no acceda al agua

El control del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, depende de que se elimine su posibilidad de acceso al agua, porque se adaptó y no sólo se cría en recipientes de agua clara y quieta, afirmó un médico brasileño de la fronteriza Foz de Iguazú, en el XII Simposio sobre Control Epidemiológico de enfermedades transmitidas por vectores que se realizó días pasados en Buenos Aires.
"En el inicio, creíamos que el mosquito se desenvolvía en el agua limpia, y luego lo encontramos en agua sucia y tuvimos que comunicarle eso a la población, que hasta entonces creía que era sólo en agua limpia", afirmó André de Souza Leandro, médico veterinario, secretario de Salud del municipio de Foz de Iguazú.

El funcionario dijo que "es parcialmente cierto que el mosquito se desarrolle en pequeños recipientes de agua limpia y quieta, porque buscó nuevas alternativas y se adaptó, y lo encontramos en una fosa tapada a la que había llegado por un estrecho orificio".

El "mosquito-ducto", como lo bautizó la población de Foz de Iguazú, es monitoreado permanentemente por los sanitaristas de esta localidad, que también lo hallaron en las grandes alcantarillas y desagües pluviales debajo el asfalto.

En su exposición durante el Simposio, de Souza Leandro mostró imágenes de lugares de criadero de la larva en cisternas indebidamente cubiertas o pozos comunicados con el exterior apenas por un conducto, por el cual la hembra del mosquito lograba llegar a fuentes de agua -limpia o sucia- para desovar.

"La población precisa ser informada de aquello que es verdaderamente el problema, y nosotros muchas veces informamos de forma equivocada porque no sabemos o tenemos dificultades para entender las complejidades del trabajo".

LUGARES ESTRATÉGICOS

La localidad ubicada en la Triple Frontera -lindante con la argentina Puerto Iguazú y la paraguaya Ciudad del Este- tiene 320 mil habitantes, 120 mil inmuebles y 150 agentes de salud permanentes, 100 de los cuales trabajan haciendo visitas domiciliarias cada dos o tres meses, durante todo el año.

Algunos equipos visitan lugares estratégicos, como gomerías o cementerios, y fumigan cuando es preciso, con recursos compartidos entre el Estado federal, estatal y municipal, a través del Sistema étnico de Salud de Brasil.

"Todo lo que fue desarrollado en Foz de Iguazú, que logró disminuir los casos de dengue, puede ser replicado en cualquier lugar, porque se trata de acciones simples, básicas y pautadas con las guías de la Organización Mundial de la Salud, orientadas a lugares con gente y agua, con posibilidades de cría de mosquito y transmisión de enfermedad", dijo de Souza Leandro.

El municipio generó además un sistema de información online, que permite cargar datos a unas planillas en la web para graficar las variables encontradas en cada zona.

"La fumigación es el último recurso a ser utilizado, principalmente cuando hay indicador de transmisión de la enfermedad, porque sola no resuelve el problema, sin un necesario trabajo de base continuo de eliminación de los criaderos de mosquito", señaló.

"La fumigación no es la primera opción en Brasil, sino que es simplemente utilizada para disminuir un problema temporalmente", agregó.

Los especialistas trabajan conjuntamente con la localidad argentina de Puerto Iguazú y la paraguaya Ciudad de Este en el intercambio de información y capacitación profesional. "Nos comunicamos activamente y cuando hay una tecnología o una investigación nuevas, intercambiamos inmediatamente información", comentó de Souza Leandro.

LA POBLACIÓN TIENE

RESPONSABILIDAD

El funcionario enfatizó la importancia de la relación cotidiana con los equipos sanitarios, la sociedad y los medios de comunicación locales que ayudan con la divulgación de la información. "Se necesita de voluntad política y capacidad técnica, pero fundamentalmente de movilización social", afirmó.

"Lo principal es decirle a la población que tiene responsabilidad en el proceso, que esa no es una responsabilidad exclusiva del gobierno sino conjunta, en la que el técnico y el morador van a desenvolver las acciones de control y, a lo largo de los años, nosotros percibimos que la gente mudó de comportamiento, involucrándose en las acciones", dijo.

"Nosotros trabajamos independientemente del riesgo de dengue, con la creencia de que las acciones se precisan en todo momento, porque lo que va a disminuir el riesgo es el trabajo", concluyó el médico.

El XII Simposio Internacional sobre Control Epidemiológico de Enfermedades Transmitidas por Vectores fue organizado por la Fundación Mundo Sano y reunió en los primeros días de este mes a expertos nacionales y extranjeros, que trabajaron en las problemáticas de dengue y chagas.

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