En Lotería crece el poder de Gallo, un conocido de Cristóbal

Aunque formalmente sólo tiene un cargo de asesor, Carlos Gallo es el hombre más poderoso desde la partida de Luis Peluso. Néstor Kirchner le otorgó respaldo político incluso por sobre el titular del organismo. Conoce desde hace tiempo al empresario K del juego, Cristóbal López. En Lotería creen que facilitará su desembarco bonaerense.
Desde que regresó al gobierno provincial con la gestión de Daniel Scioli, Carlos Gallo repite la escena tres veces por semana: estaciona su camioneta Mercedes-Benz frente al Instituto de Lotería y Casinos de la Provincia de Buenos Aires y entra al despacho del titular del organismo, Jorge Rodríguez. "Gallo volvió a la Provincia para que el empresario K, Cristóbal López, pueda ingresar en este territorio", explican funcionarios del propio organismo.

La polémica partida de Luis Alberto "Chiche" Peluso del organismo con varias causas judiciales a cuesta y la normalización del Instituto no derrumbaron sus planes, ya que quien quedó como titular del organismo, Rodríguez, responde directamente a él. Además, Gallo llevó a la Lotería a su ex mujer, Norma Casas, y a María Isabel Mateos y Omar Rodríguez, dos históricos secuaces suyos que volvieron a recalar en territorio bonaerense.

Gallo ganó en el último mes mucho poder. En el organismo creen que esa influencia le permitiría beneficiar a Cristóbal López, igual que en septiembre de 2002, cuando como titular de Lotería Nacional Sociedad del Estado y Casinos de la Nación autorizó la instalación de las tragamonedas de López en el hipódromo de Palermo (resolución denunciada ante la Justicia por el entonces fiscal Manuel Garrido). En el entorno del empresario K dieron a PERFIL que "se conocen, se vieron dos veces, pero no tienen ninguna relación".

En enero de 2003, la SIGEN emitió un duro documento cuestionando el desempeño de Gallo, por entonces titular de Lotería de la Nación, así como de sus asesores Mateos y Omar Rodríguez, porque al mismo tiempo figuraban en la planta del Instituto bonaerense, en el que habían trabajado en años anteriores.

La intención durante la gestión de Scioli había sido que Gallo fuera el titular del Instituto provincial. Sin embargo, no fue nombrado por una causa judicial por irregularidades en la concesión del Tattersall y el Museo de Hipología del hipódromo de Palermo.

Para Scioli, Gallo no es un hombre desconocido. Ambos compartieron eventos cuando el primero era secretario de Turismo de la Nación y Gallo era titular de Lotería Nacional. Sin embargo, cuando Kirchner le dio todo el poder a Gallo en el Instituto bonaerense, creció la desconfianza de Scioli.

En esta semana, la camioneta de Gallo se vio estacionada frente a Lotería durante largas horas. Gallo está detrás de las tres renovaciones de salas de bingos que vencen en los próximos días: San Martín (27/10), Mar del Ajó (28/10) y Moreno (11/11).

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