Lorenzo recibió $ 22 millones del Estado y recaudó para la campaña

Lorenzo recibió $ 22 millones del Estado y recaudó para la campaña
Un documento al que accedió PERFIL revela que tres de las droguerías más beneficiadas por los subsidios de la Administración de Programas Especiales aportaron cheques a la campaña "Cristina, Cobos y Vos". La Justicia sospecha que esa recaudación sirvió para blanquear capitales. La Coalición Cívica lo denunció en noviembre de 2008.
La salud y la política nunca se complementaron tan bien a la hora de hacer negocios. El empresario Néstor Lorenzo –bautizado por la ex ministra de Salud Graciela Ocaña como el "Yabrán de los medicamentos" e investigado por el juez federal Norberto Oyarbide– conectó la "mafia de los medicamentos" con la financiación de la campaña de Cristina Fernández de Kirchner, y destapó una trama de negocios entre algunas droguerías y obras sociales a través de los fondos distribuidos por la Administración de Programas Especiales (APE).

Un documento revela que tres de las droguerías que aportaron fondos a la campaña del Frente para la Victoria en 2007 encabezan el ranking de empresas beneciadas por los reintegros de la APE. La información se desprende de un pedido de informe realizado por el diputado Fernando Sánchez y Elisa Carca (Coalición Cívica) a la entonces ministra Ocaña. La nómina, a la que accedió PERFIL, enumera también los millones de pesos que fueron girados por el Estado al empresario Lorenzo, investigado por la causa por adulteración y robo de medicación de alta complejidad.

No es todo. Los diputados concluyeron que el 35,4 por ciento del "dinero" que financió la campaña de Cristina Kirchner fue donado por empresas vinculadas a la salud. Así se lo hicieron saber al juez federal Ariel Lijo.

Según los legisladores de la CC, el porcentaje estimado equivale a unos 4.500.000 de pesos. Pero la Justicia sospecha que las empresas podrían haber aportado sólo los cheques, mientras el dinero pudo provenir de otro lado, lo que colisionaría con la Ley de Financiamiento Electoral.

El mejor ejemplo sería lo que sucedió con la empresa Global Pharmacy Servicios SA, que aportó 310 mil pesos para la campaña presidencial de Cristina Fernández y Julio Cobos. Pero su titular, Gabriel Brito, ratificó ante la jueza federal María Romilda Servini de Cubría haberle prestado a Lorenzo cuatro cheques "que terminaron en la cuenta bancaria del Frente para la Victoria".

En el descargo judicial, Brito confió que el "Yabrán de los medicamentos" lo invitó a comer una pizza en el barrio de Barracas y, desde allí, lo condujo en un taxi hacia el edificio de la Superintendencia de Servicios de Salud, donde firmó un acta en el que admitió haber donado esa suma de dinero. Es uno de los testimonios que acreditan con mayor vehemencia que Lorenzo habría sido quien acercaba aportantes para la campaña.

Doble comando. En su "manifestación de bienes", Lorenzo declaró poseer en mayo de 2008 el 82 por ciento de las acciones de Droguería San Javier y el 75 por ciento de Multipharma SA. La conexión entre Lorenzo y el Gobierno comenzó antes de la llegada de Héctor Capaccioli a la Superintendencia. De acuerdo a la información obtenida por el diputado Sánchez, San Javier tuvo un crecimiento exponencial de aportes en 2005 durante la gestión de Ginés González García en el Ministerio de Salud. Entre 2003 y 2006, San Javier fue la segunda droguería más beneficiada por los reintegros de la APE: recibió más de 21 millones de pesos como proveedora de medicación oncológica, para la hemofilia y el VIH. En ese entonces, la Super estaba a cargo de Rubén Torres, un hombre de González García. En 2005, pasó de cobrar 5 millones a recibir 12 millones de pesos de la APE.

Las tareas de Lorenzo fueron múltiples. A través de Multipharma y de su socio Carlos Torres, el cuestionado empresario contribuyó con cheques por 701 mil pesos para la campaña. Si se suman los montos donados por el ex espía Julio César Posse, amigo personal de Lorenzo, el entorno del empresario financió al oficialismo con cheques por 1 millón de pesos.

En el tercer lugar del ranking de droguerías más beneficiadas figura Diaxon: recibió unos 20.542.862 de pesos en reintegros. Para la campaña presidencial, Diaxon puso cheques por 60 mil pesos. Los caminos de la salud y la política se cruzan en todos lados. La firma Urbana, proveedora de la Obra Social de Camioneros, aportó cheques por 310 mil pesos a la campaña 2007 y recibió, entre 2004 y 2008, 7.806.633 pesos por medicación de alta complejidad.

Preocupación en la CGT

El escándalo desatado por la conexión comercial entre la obra social bancaria (OSBA) y el empresario Néstor Lorenzo preocupa a los jefes de la Confederación General del Trabajo (CGT). Para algunos sindicalistas el estado crítico de la obra social que preside Juan José Zanola y la investigación del juez Norberto Oyarbide en la causa por la "mafia de los mediamentos" puede poner al "sistema solidario" –como se denomina al conjunto de obras sociales sindicales– en el ojo de la tormenta. Lo que ningún gremialista quiere es que el caso que puede llevar a Zanola y su pareja, Paula Aballay, al banquillo de los acusados ponga a sus obras sociales en la mira.

"Hay preocupación porque las denuncias contra La Bancaria pueden ayudar a los detractores del sistema solidario a boicotear las obras sociales." Dice el dirigente que cuando habla de "detractores" se refiere a las prepagas, que buscan cooptar el universo de afiliados sindicales, y que los sindicatos grandes creen que las obras sociales chicas deben desaparecer y repartir sus afiliados entre las grandes.

Las obras sociales atienden a alrededor de 14 millones de personas y son la principal fuente de ingresos de los sindicatos. La Administración de Programas Especiales (APE), organismo dependiente de la Superintendencia de Salud, es la encargada de redistribuir los aportes patronales a las obras sociales, lo que además establece una relación de dependencia entre el Estado y los sindicatos.

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