"Lorenzo me dijo que no me metiera con Vázquez, que era un tipo jodido"

El empresario habla por primera vez del ex funcionario Néstor Vázquez, señalado como el "dueño" del negocio de la salud. Brito denunció ante la jueza María Servini de Cubría que Néstor Lorenzo, el "Yabrán de los remedios", le pidió prestados varios cheques que terminaron en la lista de aportes a la campaña K de 2007. La Justicia sospecha que se lavó dinero.
El empresario Gabriel Brito, que figura como aportante a la campaña K de 2007, asegura que denunciará al Frente para la Victoria y al Estado nacional por haber utilizado cuatro cheques de su empresa Global Farmacy para justificar 310 mil pesos donados a la campaña de Cristina Presidenta. El martes, le pedirá la renuncia al legislador porteño Sebastián Gramajo, apoderado financiero del FpV en 2007. Brito asegura que dio esos cheques a Néstor Lorenzo pero nunca supo que eran para la campaña.

—¿Lorenzo tenía el protagonismo para recolectar para la campaña?

—Sí. Porque Lorenzo tiene un socio encubierto que es el (ex gerente general de la Superintendencia de Salud) Néstor Vázquez. Cuando empecé a reclamar, Lorenzo me dijo que no me metiera con Vázquez, que era un tipo jodido, que había que respetarlo. Capaccioli era un asistente de medios de comunicación, no tenía ni idea de cómo manejar la Superintendencia. El poder real lo tuvo siempre Vázquez.

—¿Por qué pedirá la renuncia de Gramajo?

—Porque Gramajo es la punta del ovillo y si Servini de Cubría nos llama a un careo, Gramajo se va a quebrar, como ya se ha quebrado hablando conmigo. El va a contar la verdad, que él no fue quien recolectó los cheques para la campaña y dirá quiénes le dieron esos cheques. Entre ellos debería nombrar a Lorenzo, a Capaccioli y a Vázquez. Gramajo sólo puso la firma y la cara en la rendición de cuentas de la campaña 2007.

—¿Cree que Alberto Fernández o Capaccioli podrían quedar involucrados?

—Sí. Cuando se crucen llamados telefónicos y mails, muchos van a quedar involucrados.

—¿Cuál fue el papel de Capaccioli en este entramado?

—Capaccioli era el niño mimado de Alberto Fernández. Como Gramajo, es un cuatro de copas. Fernández monitoreaba la recaudación de campaña. Tiene absoluta responsabilidad.

—¿Cuándo escuchó por primera vez sobre Vázquez?

—Era un operador que bendecía con algunos negocios con obras sociales a Lorenzo. Les "aconsejaba" a los sindicatos que contraten a las empresas de Lorenzo. Vázquez es Lorenzo. Eran lo mismo.

—¿Recuerda alguna anécdota de ellos?

—Vázquez hizo lobby para que Lorenzo ganara la primera licitación del PAMI en 2005, para que Lorenzo tuviera la red de farmacias. Nunca lo logró, porque ofertó que la distribución se hiciera por una empresa de correo privada. El PAMI sólo acepta que las farmacias distribuyan los medicamentos. Después Lorenzo presentó una lista de supuestas farmacias, pero eran verdulerías, carnicerías, negocios chinos.

—¿A qué fue a la Superintendencia el 12 de noviembre de 2008?

—Fui a hacer la ratificación de los aportes. Me llevó Lorenzo. Entramos a la Superintendencia sin registrarnos, Lorenzo se metió al despacho de Capaccioli. Yo esperé en la antesala. Gramajo me pide que firme el acta que decía que yo había aportado esos cheques a la campaña. Lo firmé por presión, porque estaba pasando por una situación económica malísima. Lorenzo me prometió cargos públicos para familiares míos y subsidios.

—¿Cómo se manejaba Lorenzo en la "Súper"?

—Cómo dueño de casa. Cuando uno entra a un despacho y nadie pregunta quién sos, es porque te conocen bien.

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