SAN LORENZO - "Después me dan la razón..."

Russo fue más Iván Drago que Miguel para responder las críticas. "Hace tres meses iba a ir a la Selección, y hoy no puedo hacer ni un cambio", pegó duro.
No fue el Russo de siempre. Pareció, más bien, el ruso Iván Drago, mítico archienemigo de Rocky en su cuarto film.

Porque Miguel Angel Russo habló ayer casi en forma inédita. Lejos de su extremadamente medido discurso habitual, el técnico de San Lorenzo fue visceral al darle notas a distintos medios, tras cancelar la conferencia de prensa prevista "por temas personales". Sin cassette, entonces, el entrenador se quejó, por ejemplo, de los diversos cuestionamientos que viene recibiendo desde distintos flancos: "Hace tres meses estaba para dirigir a la Selección y ahora parece que no puedo hacer ni un cambio", repitió el DT, y agregó, en referencia a los hinchas que lo vienen castigando feo desde las gradas, con pico de furia el último miércoles, durante el 0-1 ante Libertad: "Acá la Copa es la obsesión, y a veces la obsesión no te deja pensar. Pero mi trabajo es pensar. Soy muy respetuoso. Nunca me di vuelta para decirles algo. Sigo mi camino. Esta situación ya la pasé muchas veces. Después me terminan dando la razón, como sucedió en Vélez y Boca".

Pero no bajó la guardia Russo, instó a revisar el archivo, aclaró que hay laureles que solventan el crédito que hasta aquí sólo parecen darle el presidente Savino y Marcelo Tinelli, aunque el showman ya difiera en algunas decisiones y estilos del entrenador y hasta se haya encargado de interiorizarse acerca del vacío de feeling que hay entre el cuerpo técnico y varios integrantes del plantel. "Tengo títulos que avalan mi trabajo. Voy a seguir para buscar la clasificación. Nos vamos a recuperar", chapeó el técnico, quien se mostró más que positivo con respecto a su futuro y, claro, al de San Lorenzo, pese al pobre récord que arrastra Boedo en este semestre (seis derrotas en los últimos ocho encuentros). "Seguimos siendo candidatos, no tengo dudas. Confío en mi capacidad y en la de mis jugadores. Creo que volveremos al mejor nivel. Por lo pronto, nos va a venir muy bien el parate para recuperar gente", puntualizó, y enseguida remarcó el tema de la seguidilla de lesiones que azota al Ciclón, con bonus track incluido. "No tenemos a Solari y a Barrientos, dos que desequilibraban por las bandas. Y no hay Inferiores, como en otros clubes", aseguró Russo.

Más allá de irradiar confianza en sí mismo desde su speach, Miguelito reconoció que "en el fútbol argentino todos los técnicos somos mirados y observados, y siempre estamos en riesgo". Su contrato, por lo pronto, vence en junio, y San Lorenzo prefiere no interrumpirlo. Es que si quedara eliminado de la Copa en primera fase, o la debacle se profundiza, la dirigencia esperaría un gesto, es decir, un paso al costado del propio coach. Situación que Russo no tiene pensado ni siquiera llegar a analizar. Ayer nomás, desde el micrófono empezó a dar pelea.

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