San Lorenzo se anticipó: le ganó a Argentinos como si fuera una final

Se impuso 1 a 0, con un gol de Bergessio, la figura; a falta de las luces de otras tardes, jugó con la fiereza y garra de las instancias decisivas
Para San Lorenzo, lo de ayer fue una especie de introducción a lo que le espera. Un buen ejercicio (aprobado) para lo que viene. Porque su triunfo ante Argentinos se asemejó mucho a los que se consiguen en una final. De esa manera, afrontó el partido que era catalogado como el más difícil del programa que tenían los candidatos al título. San Lorenzo no podía dar nada por descontado ni asegurado. Sabía que en la Paternal no había margen para florearse como sucedió en los clásicos ante Huracán e Independiente, ambos resueltos por goleada. Esos triunfos lo reencauzaron, le levantaron la moral. Pero no debía confiarse más de la cuenta porque la exigencia se incrementaría en su cierre de torneo. Tendría una mayor demanda de solidez, temple y carácter. A eso lo obligaría este Argentinos bastante homogéneo, que en su pequeña cancha se agranda, y que históricamente eliminó cualquier complejo de inferioridad con San Lorenzo desde el momento en que una tarde de 1981 lo empujó al descenso, le enrostra la Copa Libertadores que nunca conquistó y, más cerca en el tiempo, le hizo sentir su fortaleza al eliminarlo de la Copa Sudamericana.

Un duelo picante, un reto que San Lorenzo aceptó y sacó adelante. Sin sobrarle mucho, pero con la convicción suficiente para hacerlo suyo. Lo hizo con dificultades al principio y con más control y tranquilidad en el final, más allá de un remate cruzado de Viotti que salió desviado por poco.

San Lorenzo se endureció colectivamente para dar la cara en la batalla. En ese aspecto descansa un buen porcentaje de su victoria, aunque también hay que darle un alto crédito a su riqueza individual. A esos hombres decisivos a la hora de inclinar la balanza, de romper lo que parece parejo y cerrado. Ayer los tuvo, por supuesto. La primera mención es para Bergessio, implacable para aprovechar la primera oportunidad que cayó en sus pies. Fue a los 7 minutos, cuando San Lorenzo ya había pasado por algunos apuros en un cierre desesperado y tardío del paraguayo Torres para tapar una entrada de Bogado, en la que fue la única jugada de la tarde en la que los zagueros centrales del Ciclón habían quedado desacomodados. Enseguida se produjo una salvadora atajada de Orión, casi metiéndose dentro del arco, para despejar un cabezazo de Escudero. El titubeante comienzo de San Lorenzo se corrigió con el gol de Bergessio, que encaró con decisión y disparó con más furia que precisión al aprovechar un rechazo corto de Bogado.

No hay que llamarse a engaño: San Lorenzo se defendió más de lo que jugó en el primer tiempo. Argentinos estaba suelto y tenía la iniciativa. Como de costumbre, Ortigoza dirigía las operaciones. Se mostraba siempre, tocaba aquí y allá, escapaba de la presión rival. Es todo un caso Ortigoza. Por aspecto no aparenta ser el muy buen jugador que es. No se le ve el cuello, tiene un andar algo encorvado. Es un topo que transmite claridad, inteligencia y elegancia cuando agarra la pelota. Y eso ocurrió seguido en la primera etapa, pero después ya no tuvo tanta incidencia.

San Lorenzo se puso la indumentaria de fajina, mientras sus centrales ejercían de destructores. Aguirre y Bianchi Arce se cansaron de rechazar. Ambos tuvieron un punto a favor: no fallaron casi nunca, pero también uno en contra: revolearon siempre la pelota, nunca se la dieron a un compañero. Sacarle como sea y a cualquier lado fue la consigna.

Pese al dominio, Argentinos no tuvo profundidad. Hauche y Pavlovich fueron asborbidos por la marca. Dependió mucho del juego (en el primer tiempo contó con 7 córneres a favor), rubro en el que San Lorenzo no flaqueó, con Bergessio como un auxilio permanente.

El Ciclón trató de enfriar todo (exageró con la pérdida de tiempo) y tuvo siempre listo el gatillo del contraataque, vía por la que pudo aumentar con Solari y Bergessio. Todo fue más vulgar en la segunda etapa. Argentinos se desinfló definitivamente y San Lorenzo tomó aire con gladiadores como el Chaco Torres y Bergessio. Se caldearon algunos ánimos (especialmente por algunas actitudes de Barrientos) y San Lorenzo tampoco dejó que se lo llevaran puesto a lo guapo o con enredos. Tuvo muy en claro que la de ayer era la primera de sus finales.

EL DATO

El Ciclón corrigió el rumbo con tres éxitos seguidos

La última vez que había ganado tres cotejos en serie había sido entre la 8a y 10a fechas. Ahora repitió ante Huracán, Independiente y Argentinos.

LAS ELECCIONES

En la Paternal eligen presidente el 27 de este mes

Tras dos suspensiones, la Inspección General de Justicia fijó la fecha para renovación de autoridades. Segura irá por la reelección.

EL DATO

Aun como visitante, está arriba en el historial

San Lorenzo tiene saldo a favor en sus visitas a Argentinos. En 55 partidos, ganó 16, empató 28 y perdió 11.

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