LOMAS | SERÁ A LAS 19 La Catedral de Lomas recibirá las reliquias de Ceferino Namuncurá

En el marco del 123° aniversario del nacimiento del santo, la Catedral de Lomas de Zamora recibirá mañana una astilla del hueso del Beato, que nació en Río Negro y murió a los 18 años. Es por eso que mañana, a las 19, el obispo monseñor Jorge Lugones presidirá una misa con el objetivo de "acercar a los jóvenes y adolescentes a la Iglesia".
Al término de la ceremonia religiosa, las reliquias quedarán expuestas para la veneración de los fieles, junto a la imagen del "Lirio de las Pampas" que se encuentra entronizada en el templo.

La catedral Nuestra Señora de la Paz de Lomas de Zamora recibirá mañana las reliquias del Beato Ceferino Namuncurá, en una misa que presidirá el obispo monseñor Jorge Rubén Lugones a partir las 19.

Al cumplirse 123 años de su nacimiento, el obispo lomense recibirá una astilla del hueso de Namuncurá, la cual fue donada por el papa Benedicto XVI.

"Lugones consideró que era oportuno homenajear a Ceferino y compartir esta reliquia con la comunidad, y en especial, con los jóvenes", señaló el padre Sebastián en diálogo con Info Región.

Es por ello que desde la Iglesia invitan a la comunidad a participar de la ceremonia religiosa que se llevará a cabo en la catedral, ubicada en Sáenz al 400, en Lomas.

Al término de la misa, las reliquias quedarán expuestas para la veneración de los fieles junto a la imagen del "Lirio de las Pampas" que se encuentra entronizada en el templo.

"La prioridad es llegar a los adolescentes, y jóvenes más alejados, con la buena noticia de que Jesús es capaz de llenar de sentido sus vidas", explicaron desde la Catedral.

El beato Ceferino Namuncurá Burgos nació en una comunidad mapuche de Chimpay, Río Negro, el 26 de agosto de 1886.

Estudió en un colegio de los Padres Salesianos y allí descubrió su vocación: quería ser sacerdote para llevar a la gente de su raza el mensaje del Evangelio. Desde muy joven su salud no era muy buena, pero comenzó sus estudios sacerdotales en Viedma. Allí lo descubrió Monseñor Cagliero y decidió llevarlo a estudiar a Roma, creyendo que el cambio de clima lo beneficiaría.

Una vez en Roma, fue recibido por el Papa Pío X frente al cual pronunció un breve discurso. Su salud continuaba desmejorando y finalmente, el 11 de mayo de 1905 fallece a causa de tuberculosis.

"Ceferino es bien argentino, un hijo precioso de nuestras pampas, que vivió sólo dieciocho años, pero que nos ha dejado un ejemplo precioso de fortaleza en la adversidad, de alegría, de amor a Jesús y de generosidad fraterna", remarcó el padre Sebastián.

"Su vida es una invitación a reflexionar no sólo como individuos creyentes, sino también como ciudadanos. Es por eso que invitamos a todos los vecinos a participar de la misa", concluyó el párroco.

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