LOMAS | ENTREGÓ UNA AMBULANCIA Maradona en Villa Fiorito: gambeta y compromiso

Cuna del potrero y del más maravilloso fútbol de barrio, Villa Fiorito recibió ayer a su hijo pródigo, Diego Armando Maradona, que regresó a su lugar de origen para entregar una ambulancia que será utilizada por las unidades sanitarias de la zona y que llegó de manos de la Fundación Banco Provincia. Fiel a su estilo, "El Diez" no perdió la oportunidad de exigirle al intendente, Jorge Rossi, mejoras para el barrio. En el acto estuvieron también la esposa del gobernador Daniel Scioli y presidenta de la fundación, Karina Rabolini, el ministro de Salud Claudio Zin y el ex DT Carlos Bilardo, junto a autoridades del Municipio.

Levantó la pelota con la zurda, esa que hacía inflar las redes de los adversarios, la hizo “bailar” con facilidad, y en el medio contó él que practicaba en el potrero que estaba a pocas cuadras de allí, de la estación de Villa Fiorito, lugar donde comenzó a nacer su magia, su arte, su sueño, ese que después lo convirtió en el mejor “diez” de la historia de la Selección Nacional de fútbol. Y sí, era él, Diego Armando Maradona, que volvió ayer a sus pagos, invitado por la Fundación Banco Provincia, para entregar una ambulancia que cooperará con las unidades sanitarias de la zona, y para anunciar mejoras en las denominadas “salas de emergencia” de la localidad.

Vino para eso, pero -como era de esperarse- deslumbró con su impronta de ídolo, y fiel a su carácter aprovechó la ocasión para exigirle al intendente, Jorge Rossi, mejoras para las calles que lo vieron nacer y crecer.

Del acto, que fue frente a la estación ferroviaria de la localidad y que convocó a una multitud, también participaron la esposa del gobernador Daniel Scioli y presidenta de la fundación, Karina Rabolini, el ministro de Salud de la Provincia, Claudio Zin, el director general de selecciones, Carlos Bilardo, y autoridades y funcionarios del Municipio.

Durante el evento, que fue breve, el actual entrenador del equipo nacional le entregó la llave de la ambulancia al Jefe Comunal, y le solicitó a los vecinos que cuiden de la nueva adquisición.

“Traer una ambulancia a Fiorito y hacer una salita es muy importante, lo único que les pido muchachos es que lo cuiden, porque nos costó mucho. Esto va a ser todo ganancia para ustedes, para que la salud acá sea cada vez mejor”, señalo Maradona.

Fue en este marco en el que se dirigió directamente a Rossi, para exigirle mejoras para el barrio, en medio de los aplausos y la aprobación que de la gente que se había acercado a recibirlo: “Le voy a hacer entrega de la llave de la ambulancia al Intendente, pero antes quiero comprometerlo con algo, porque cuando vengo a Fiorito y llueve, no se puede entrar. Quiero que cuando caiga una gota, igual pueda entrar a ver a mi familia”, criticó “El Diez”.

Amplia sonrisa y todo carisma, el denominado "barrilete cósmico" también aceptó la Llave de la Ciudad y el reconocimiento del Municipio, que lo nombró ciudadano ilustre.

Lo cierto, es que estandartes de cada club barrial, gorros, fotos y camisetas pasaron por las manos del astro del fútbol, que no escatimó tiempo para firmar casi todo lo que chicos y grandes le fueron acercando.

Sí, el flamante DT revolucionó Fiorito, despertó la más ferviente pasión futbolera y generó una alegría tan grande en la gente que inclusive muchos decidieron cerrar las puertas de sus comercios y faltar al trabajo, sólo para estar cerca de quien hace algunos años era “Pelusa”, ese pibe que hacía de la pelota una parte más de su cuerpo, ese que se las traía, que podría “llegar lejos”. Y que llegó, claro.

“Me firmó la pelota, es el mejor regalo de Navidad que podía tener. Estoy muy contento, nunca me imaginé que Maradona pudiese venir cerca de mi casa, no me voy a olvidar de este día jamás”, le contó a Info Región Miguel, un nene de sólo ocho años, mientras guardaba la redonda en su mochila y se retiraba con la satisfacción de la misión cumplida.

Roberto Santiago, en tanto, el dueño de una carnicería de la zona, aseguró que él fue uno de los que cerró el “boliche”, en cuya persiana colgó un cartel que decía ‘Después vuelvo, me fui a ver a D10S’.

“Cuando lo vi bajar del coche no lo podía creer, me quedé paralizado y lo único que le dije es que conocerlo me había alegrado la vida”, relató el hombre a este medio.

De todos modos, “lo bueno dura poco”, y al finalizar el encuentro “El Diego” subió a su auto y partió velozmente, pero dejando a su paso una estela de alegría, sonrisas y admiración. Mientras se alejaba, los vecinos seguían con los comentarios del evento y prometían marcar en el calendario de este 2008 que se va la fecha de su nuevo paso por esos suelos. En síntesis, el día en que “D10s” estuvo tan cerca, el día en que regresó a Fiorito.

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