LOMAS | BACHES Y MALESTAR VECINAL Piden obras de repavimentación en la calle Merlo

 LOMAS | BACHES Y MALESTAR VECINAL    Piden obras de repavimentación en la calle Merlo
Los gigantescos pozos ubicados en la intersección de las calles Merlo y Estocolmo, Lomas de Zamora, coparon casi toda la arteria, y transitar por la zona se convirtió en una odisea. En algunos casos, los baches tienen más de 10 centímetros de profundidad, y como consecuencia del agua estancada, generan un olor nauseabundo. Los residentes del lugar exigen obras para esta calle que, como si fuera poco, bordea el Parque Municipal.

“Es una pileta, es una laguna. No, son los baches de la calle Merlo”, bromean los vecinos de la cuadra. Recurren al humor, no porque se hayan resignado a convivir con los enormes pozos de la arteria, sino porque buscan un consuelo al descontento que les ocasiona la falta de respuesta y la desidia de quienes no solucionan un problema que data de años: se trata de los gigantes huecos y desniveles en el asfalto de varias calles del barrio Parque Barón que, como si fuera poco, bordean el Parque Municipal de Lomas de Zamora.

“Hace años que tenemos problemas con los baches, cada vez son más grandes y provocan serios trastornos. Hicimos los reclamos en numerosas oportunidades, pero nadie nos escucha. Esperamos que, de una vez por todas, podamos recibir una solución”, apuntó a Info Región Miriam Fernández, que vive en la cuadra.

Además, los residentes de la zona señalan a los colectivos que pasan por la cuadra como los principales responsables del daño. “El daño más grave lo provocan los colectivos, porque transportan una gran cantidad de peso en cuadras que no están condicionadas para ese fin. Lo ideal sería que la empresa rote el paso de las unidades para no perjudicar siempre a los mismos”, agregó la mujer.

En algunos casos, los baches tienen más de 10 centímetros de profundidad y, como consecuencia del agua estancada, se transformaron en piletas, debido a que no hay forma de que el líquido se escurra por un desagüe cercano.

“Los pozos son verdaderos focos infecciosos porque el agua estancada no se escurre por ningún lado y permanece en el lugar durante mucho tiempo. Es un peligro porque hay muchos chicos en la zona y un colegio a menos de 100 metros”, resaltó Fernández en diálogo con este medio y afirmó: “Con el correr de los días, el agua termina teniendo un olor a podrido que es nauseabundo”.

Además, los residentes de la zona destacaron que se pueden originar accidentes de tránsito y roturas en los vehículos debido al importante tamaño de los baches.

“Los coches se rompen, sobre todo el tren delantero y los amortiguadores. El arreglo de los autos significa un gasto extra que no deberíamos asumir, porque se supone que las calles tendrían que estar en óptimas condiciones”, reclamó indignado Máximo Morales.

En ese sentido, aseguraron que varias agencias de remís no quieren ingresar al barrio por ese motivo. “La gente que desconoce el estado de la calle se lleva un disgusto enorme cuando siente el ruido del auto que impacta contra los pozos. Los que vivimos cerca los conocemos de memoria porque jamás los arreglan. De todos modos, varios remiseros no quieren ingresar al barrio para evitar las roturas”, relataron.

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