Loimar se mostró dispuesta a reincorporar a algunos trabajadores, pero sigue el conflicto

Ambas partes valoraron la audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Provincia. Ayer, en la delegación local se presentó la patronal y se ausentó la comitiva de Solma. Hubo una manifestación enfrente de la Plaza Independencia.
Con el diálogo abierto, pero sin definiciones, el conflicto que se suscitó en la fábrica Loimar sigue en un compás de espera hasta el próximo lunes, cuando representantes de la firma y de la Federación Obrera Ceramista de la República Argentina (Focra) retomen las negociaciones en el Ministerio de Trabajo bonaerense.

En comunicación con Tandil FM, el asesor legal de Loimar, Raúl Pizarro Posse, dio su punto de vista sobre la reunión celebrada el miércoles último en La Plata, pero antes reiteró las complicaciones que la fábrica ha sufrido durante los últimos meses.

“Estamos haciendo un esfuerzo enorme para mantener las fuentes de trabajo. Evidentemente hay un grupo de gente que así lo entiende, que nos apoya, que ha querido entrar a trabajar y no ha podido desde el día viernes”, y agregó que se han realizado presentaciones penales, además de exposiciones ante gremios e instituciones.

Sobre el encuentro, manifestó que “fue una conversación madura, sensata, luego de los primeros momentos tensos porque, evidentemente, ellos se preocupan por algunas desvinculaciones que todavía se mantienen” y calificó como “nada desatinada” la gestión de la Focra para la citación en el Ministerio de Trabajo.

Por otra parte, manifestó satisfacción por la postura conciliatoria del delegado local César Sosa, aunque indicó que “no es fácil, de las más de 50 desvinculaciones que revimos en el proceso de conciliación obligatoria y quedaron 13 personas afuera, pero hemos revisto más de 40 despidos que se habían hecho”.

Agregó que a los 13 que fueron despedidos les ofrecieron el pago total de la indemnización y repudió los “hechos de violencia” inéditos en Tandil, ciudad “que se caracteriza por el respeto”.

Trabas y avances

“Si la condición es o se reincorpora a las 13 personas o la fábrica no se abre, creo que hemos gastado todo este mes, el esfuerzo que hizo la empresa de rever cuarenta y pico despidos sobre cincuenta y pico. Me parece que hemos hecho un poco más nosotros que la otra parte”, sostuvo Pizarro Posse.

En cuanto a la posibilidad de dar marcha atrás con los despidos, indicó que “le pedimos al Ministerio y a los representantes sindicales de los gremios volver a la actividad normal de la planta. Dada esa básica y mínima condición, nosotros estaríamos dispuestos a rever a algunas personas desvinculadas; algunas, otras, no”.

Por otra parte, asentó las causas del conflicto en una puja de vieja data entre Sindicatos Obreros, Ladrilleros a Máquina y Anexos (Solma) y Focra, “en la nosotros no queremos ni debemos entrar”.

El representante ató el éxito de las negociaciones al fin de la protesta en las puertas de la planta y pidió libertad de acceso para los trabajadores y contratistas.

“Acá no es cuestión de quién gana”, aseguró, y llamó a los obreros a recapacitar, a “poner de los dos lados”, con la normalización de la producción como condición determinante.

También indicó que todos los involucrados en el conflicto saben que los hornos no podrán seguir prendidos por quince días, cuestión que presionaría para acelerar una salida al litigio.

“Sindicato amarillo patronal”

Ayer al mediodía, una treintena de trabajadores se manifestó en la delegación del Ministerio de Trabajo, a la espera de una audiencia programada entre Solma y Loimar.

Afuera, dirigentes de la Focra acompañaron a los manifestantes y reeditaron las críticas contra Solma, “un gremio amarillo patronal que hace 30 años que está entregando a los trabajadores de Loimar, que por fin reaccionaron”, dijo el secretario de acción social, prensa y difusión, José Luis Franco.

Mientras sonaban los bombos en pleno centro, el sindicalista sostuvo que “aceptamos la reincorporación de los trece trabajadores, no hacemos arreglos parciales”, y consideró “un avance para los trabajadores y la Focra” la audiencia del miércoles en La Plata.

A las 12, los representantes de Loimar llegaron a la audiencia citada por el delegado César Sosa y esperaron treinta minutos el arribo de los dirigentes de Solma, que no se hicieron presentes. Los recibió el conciliador Gustavo Silveira, ya que el delegado estaba en La Plata realizando gestiones.

Mientras tanto, los manifestantes y la Focra continuaban cantando “si no entramos todos no vamos a trabajar”, dejando clara la postura que llevarán el próximo lunes al Ministerio bonaerense.

Comentá la nota