"No logré que la sociedad me observe como una alternativa"

El ex candidato a senador nacional por la Unión Pro-Federal hizo una lectura de la derrota electoral que sufrió su espacio político.
Un sobrio y prolijo traje acompañado por una corbata atravesada por rayas negras y grises; un perfecto peinado descubriendo una mirada triste, contrastada por un firme tono de voz admitiendo la derrota. Estas fueron las características de un Fernando Juri que se mostró públicamente tras los comicios del domingo, oportunidad en la que prometió seguir peleando en la política. Rodeado por su equipo de colaboradores más próximo, por su esposa e hija, el ex candidato a senador nacional por la Unión Pro-Federal hizo el análisis de la jornada electoral en la que cosechó apenas el 9,70 por ciento de los votos, siendo casi duplicado por el Acuerdo Cívico y Social (15,62 por ciento). Sin embargo, aún cargando un duro revés electoral sobre sus espaldas, se atrevió a lanzar algunos golpes hacia la gestión nacional y provincial, luego de reconocer las falencias propias. "Esto es una batalla perdida, pero para nada significa que renunciaré a mis principios y convicciones. Seguiré estando en la oposición como peronista disidente de este modelo que ya se ha terminado. Vengo de una familia que a sufrido la persecución, la proscripción y muchos momentos muy duros y supieron fortalecerse. Seguiremos trabajando para cumplir desde donde nos toque con nuestro proyecto", afirmó Juri en una conferencia de prensa ofrecida en su oficina. Cambió su expresión cuando profundizó en su lectura: "Son las cosas que nos da Dios y el pueblo. Hoy hemos tropezado, pero tenemos que levantarnos y seguir trabajando. Hoy somos la tercera fuerza de la provincia".

Se catalogó como el único responsable de la derrota electoral, al considerar que no supo trasmitir su mensaje a la población y sus ideas. "No logré que la sociedad me observe como una alternativa. Pensó que si yo ganaba iba a integrarme al oficialismo. Corregiremos muchas cosas pero no dejaremos de trabajar para terminar con el avasallamiento institucional y lograr el bienestar de los tucumanos", añadió. "Aceptamos las derrotas y las victorias con mucha hidalguía, por eso le agradezco a toda la gente que trabajó conmigo y a quienes me apoyaron con su voto. Vamos a seguir trabajando desde la Unión Pro-Federal representando al peronismo", expresó el ex vicegobernador de la provincia.

Tras negar que sea el gran perdedor electoral de los comicios legislativos, Juri se tomó su tiempo para felicitar al senador electo José Cano, quien ahora representa a la segunda fuerza política de Tucumán, al sostener que "será un buen representante de la provincia".

En todo momento se negó a identificar responsables de su bajo rendimiento electoral y también agradeció a su compañera de fórmula, la ex candidata a diputada nacional Delia Pinchetti de Sierra Morales, al agradecer el "buen trabajo" realizado por la actual senadora nacional.

La pelea interna

Fernando Juri no sólo prometió seguir dando batalla como opositor desde el espacio de la Unión Pro-Federal, sino que no renunció a la mística al anhelar un Partido Justicialista "realmente peronista", dando a entender que la pelea también se dará a nivel partidario. "Seguiré trabajando en el PJ para que sea realmente peronista y recupere su esencia. En los papeles está conduciendo el partido Betty (por Beatriz Alperovich), pero en la práctica hay algo muy difuso", cuestionó.

Si bien es esfuerzo por dejar un mensaje de fortaleza y optimismo fue evidente, el estado anímico de los colaboradores del ex presidente de la Legislatura, que siguieron absortos cada palabra y cada gesto, mostraban la contracara de esa voluntad.

Hoy el propósito del jurismo es recluirse para curar las heridas en la intimidad y evaluar los pasos futuros que podrían darse desde el espacio logrado y respaldándose en el rendimiento electoral aceptable alcanzado en algunas jurisdicciones electorales como Famaillá, Chicligasta, Río Chico, Graneros y Tafí del Valle. La vida política de este espacio dependerá de la capacidad de autocrítica y de una verdadera voluntad de cambio interno.

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