Loeb empezó a imponer su ley en el Rally de Argentina.

La prueba saldrá hoy a las sierras. Allí se espera, hasta el domingo, más de 1 millón de personas.
Fue nada más que el comienzo, algo parecido a un aperitivo para la televisión y los espectadores. Pero de todas maneras, Sebastien Loeb no se relajó y comenzó a imponer su jerarquía en el Rally de Argentina. El quíntuple campeón mundial marcó con su Citroën el mejor tiempo en el primer superespecial que se desarrolló en el estadio Córdoba y arrancó con el pie derecho la búsqueda de su quinto triunfo en fila en Argentina dejando atrás al finlandés Mikko Hirvonen, el gran retador del francés quien, a su vez, es el gran favorito de la competencia.

Federico Villagra finalizó 11° y se quejó un poco de la humedad que mostró el trazado. Pero se destaca que fue el más aplaudido del público junto con Loeb.

Dentro del show con el que arrancó la 29ª edición del rally se destacó el duelo entre los hermano Petter y Henning Solberg, la espectacularidad de Latvala y el vuelco del argentino Jorge Díaz.

Todas las expectativas previas que los cordobeses colocaron sobre su gran fiesta anual con la velocidad se reflejaron en la buena cantidad de público que tuvo el estadio, en una noche agradable aunque un poco ventosa y a la que los actores le pusieron lo suyo con sus espectaculares pasadas en el circuito construido sobre la cancha que hicieron delirar a la multitud. Una imagen ya clásica que convierte a la carrera en una de las de mayor entusiasmo por parte del publico. Así lo reconocen año tras año los pilotos extranjeros. Y 2009 no fue la excepción. Y eso que recién empezó el rally...

Como anécdoticos quedaron los primeros tiempos oficiales. Es que el superespecial tiene más el sentido de la imagen para la televisión que el de la estricta competencia. Así lo reconocen los pilotos sin dejar de lado la especial adrenalina que les produce correr ante tanta gente. "Tenés mucho por perder y poco que ganar en los superespeciales", admitió Federico Villagra. "Si te sale mal y te vas afuera podés perder cinco minutos, que es mucho. En cambio, andando muy bien podés ganar apenas unos pocos segundos que dificilmente definan el rally", explicó sin dejar de reconocer que la presencia del público los obliga a dar espectáculo. "Eso sí, sin dejar de darlo hay que mantener la cabeza fría para no hacer ninguna macana", razonó Villagra antes de contar que pese a lo corto y sencillo del tramo del superespecial los pilotos, como hacen en los caminos, siguen las indicaciones de sus navegantes con sus hojas de ruta.

Atrás quedó ya el primer tramo de los tres que verá el estadio Córdoba. Ahora será el turno de los difíciles caminos. Allí el Rally de Argentina comenzará hoy verdaderamente, con ocho tramos especiales, a tomar el calor de la competencia. Y seguirá con el color de toda esa gente que en las sierras lo acompañará y disfrutará.

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