Loco de atar.

BOCA: Boca no quiere que el del domingo sea el último superclásico de Palermo y por eso entró en acción Bianchi. El 9 apuesta a quedarse pese a que lo tentó Estudiantes...
Es hábil, Martín. Adentro de la cancha podrá discutirse, afuera seguro que no. Elige cuándo hablar y qué decir. También, claro, a quién van dirigidas sus palabras. Fue él mismo quien puso en el candelero el tema de su contrato, del vencimiento de uno y de la firma del próximo. El año pasado, para esta misma época, con la Copa Libertadores en su plenitud y metiendo goles en busca de los récords, les avisó a los dirigentes: "Si no se apuran les va a salir más caro". Esta vez, en la misma situación, con un vínculo a vencer el 30 de junio, envió un mensaje cifrado, al contar que Tigre había ido en busca de sus servicios. A partir de ese momento, en Boca comenzaron con los llamados telefónicos para acelerar las tratativas para la renovación, algo que esperaban postergar hasta finales de la Libertadores. Más apremio sintieron cuando el rumor se convirtió en noticia: en Estudiantes confirmaron el interés por Palermo. Y Boca reaccionó rápido: ayer el representante del Loco, Gustavo Goñi, y Carlos Bianchi se reunieron por primera vez en Casa Amarilla. Y el encuentro, aunque preliminar, dejó un detalle significativo. Horas después, el mismo Palermo salió por radio y habló de su futuro en Boca, como si ese acercamiento con la dirigencia le hubiera dado la certeza que él esperaba.

Pero, en La Plata siguen soñando con él... "Lo consideramos uno del club, es una figura que siempre ha sido de acá y es muy tenido en cuenta por nosotros. Si decidiera no arreglar con Boca, ésta es su casa y puede volver", explicó Rubén Filipas en La Red, al mismo tiempo que blanqueó una reunión con el agente del Loco la semana pasada, para hacerle conocer de manera oficial el interés por contar con el nueve que nació en la cantera platense. Ojo, esa reunión no tiene como segunda lectura que Palermo no esté pensando en renovar con Boca, pero sí aceptó escuchar qué tenía para ofrecer su ex equipo, que anda en busca de un nueve con pasado pincha para reemplazar a José Luis Calderón, quien anunció su retiro para junio. Así, entonces, con el visto bueno de Juan Sebastián Verón (ya amigado con el Loco luego de su pelea en la final del 2006), los dirigentes se acercaron a Martín. Y plantaron bandera... Roja y blanca.

¿Hay chances de que no siga? Martín quiere terminar su carrera en el club y hasta hizo público su deseo en Olé: "Quiero terminar con la camiseta de Boca", dijo durante la pretemporada en Tandil, cuando aún se recuperaba de su lesión. Y, por lo pronto, tiene intenciones al menos de jugar por un par de años más. Claro que, aunque él esté seguro de lo que siente y las ganas que tiene de seguir superando récords, y Jorge Ameal también se lo haya dejado en claro, todavía hay que alcanzar un acuerdo entre las partes. Sobre todo económico. "Vamos a hacer todos los esfuerzos posibles para que Palermo continúe en el club", había dicho el presidente. Hasta ahora, luego de la primera tertulia con el Virrey, lo único concreto es que le ofrecerían, otra vez, una prórroga por un año, hasta junio del 2010. Claro que con toda la polémica de las últimas semanas sobre la pesificación de los contratos, habrá que ver cuánto le van a ofrecer por esos 12 meses más con la azul y oro. "No creo que sea lo mismo que gana ahora", se le escuchó decir a un allegado a la negociación, a sabiendas que, en un principio, Boca le ofrecerá algo menos que el casi millón de dólares que ganó en el 2008. Habrá que ver cuánto cede cada uno.

Ayer, mientras su futuro comenzaba a decidirse en una oficina, el Loco se pasó la mañana en el gimnasio, recuperándose de un golpe en la rodilla. Ojo, a no preocuparse: aunque en la práctica lo haya reemplazado Figueroa, no existe la menor chance de que el Loco se pierda este superclásico. Menos aún si es que puede ser el último...

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