Las lluvias revirtieron la sequía y esperan altos rindes en soja y maíz

Ambos están en floración en buena parte del departamento y las últimas lluvias aseguran un óptimo cumplimiento del proceso. Temen que la prolongada humedad facilite enfermedades en los cultivos.
En apenas tres meses el campo pasó de una sequía preocupante a una humedad que ya comienza a complicar en algunas zonas por las reiteradas lluvias registradas en las últimas semanas.

El cierre del 2008 y el arranque de 2009 mostró una fotografía similar: días grises y lluvias que, a diferencia de lo habitual, no llegaron de manera torrencial. Fueron lentas y prolongadas, lo que ayudó a que el suelo retenga más humedad.

Lo cierto es que el cruce del año terminó revirtiendo el panorama a fuerza de tormentas. Según los especialistas hay una situación óptima para los cultivos en la región, cosa que no ocurre en otras zonas productivas como la provincia de Santa Fe, Entre Ríos o Santiago del Estero, donde las lluvias aún son escasas.

Sin embargo, José Marcelino, del INTA Río Cuarto, señaló que “las lluvias llegaron tarde y todas juntas. Y esto puede generar algunas complicaciones con enfermedades de fin de ciclo”, advirtió.

Entre las posibles pestes pueden aparecer la Septoria en la soja y Roya en el maíz; esta última ya generó el año pasado numerosas pérdidas en la zona. Para esto hay productos que se pueden aplicar de manera preventiva, aunque los escasos márgenes de rentabilidad del cultivo hacen difícil su aplicación.

Ambas enfermedades podrían aparecer a mediados de mes en distintos lotes de la zona de Río Cuarto.

Por otra parte, y aunque fueron escasas, hubo también caídas de granizo en el norte y el oeste del departamento con presencia de mucho viento, lo que terminó con cientos de hectáreas productivas.

Ahora, como segundo obstáculo, las lluvias no dejan ingresar las máquinarias para resembrar los lotes y la fecha tope para esto no puede exceder el 10 de enero con semillas de madurez corta. Pasado ese límite, serán hectáreas perdidas para esta campaña.

Buena cosecha

Sin embargo, en general, hay optimismo con los resultados de la cosecha gruesa. “Si tal como se anticipa, en enero hay un bache de lluvias que luego se revertiría en febrero con buen nivel de precipitaciones, estaríamos en condiciones de tener muy buenos rindes”, adelantó Marcelino.

Roberto Seiler, profesor titular de la Cátedra de Agrometeorología, coincidió en el pronóstico: “Esperamos que en los próximos días haya buen sol y que en febrero tengamos buenas lluvias, con lo que tendríamos rindes muy importantes. Estamos ante una situación excelente”, afirmó el docente e investigador de la Universidad Nacional.

Pero se diferenció de Marcelino a la hora de anticipar posibles focos de enfermedad en los cultivos por la situación climática: “No creo que se dé porque si esperamos días de sol a partir de ahora, quedaría descartada esa posibilidad”, remarcó.

Por último, Marcelino puntualizó que al maní, la producción regional por excelencia, la lluvia “le viene bárbaro y esto asegura un buen desarrollo. Es un cultivo que también está en floración”, dijo el especialista del INTA.

Con respecto al maíz de segunda, los especialistas destacaron que muestra un gran avance y que dada la importancia que tuvieron en la anterior campaña, estas lluvias pueden terminar influyendo decididamente en los rindes finales del cereal.

Comentá la nota