Las lluvias cambiaron el panorama del campo

En el ámbito agropecuario argentino, consideran evidente el corrimiento de unos 200 kilómetros de las isohietas.

El análisis de estadísticas normales, decádidas y de 50 años comprueban que varias zonas alteraron sus condiciones climáticas como la temperatura en la Islas Orcadas o el traslado de las isohietas (línea de igual cantidad de lluvia) hacia el Oeste del país lo que benefició a tierras que eran desérticas y perjudicó a áreas antes productivas que ahora sufren sequía.

Distintos estudios, entre ellos de la Fundación Vida Silvestre Argentina que “las temperaturas más cálidas de los inviernos han hecho que el hielo fuese más delgado” en inmediaciones de la Antártida.

Anomalías de este tipo se observan “alrededor de las islas Shetland y de las Orcadas de Sur” donde el aumento de las temperaturas ya es comprobable.

En el ámbito agropecuario argentino es evidente el corrimiento de las isohietas hacia el Oeste que cambió el panorama en el campo.

Jorge Nisi, ingeniero agrónomo integrante del Area de Mejoramiento Genético Vegetal de la Estación Experimental del Instituto Nacional de Experimentación Agrícola (INTA) Marcos Juárez confirmó a la agencia Noticias Argentinas que es “necesario redefinir las “subregiones trigueras” que desde los años 60 son siete y no han variado.

El sudeste bonaerense es una muestra del cambio climático y sus consecuencias con zonas que han sufrido sequías de más de 15 años seguidos.

Productores de la capital triguera argentina se subieron a la picadora y en los lotes del sudeste tomaron la picadora y transformaron los cultivos de trigo y de cebada en forraje entre noviembre y diciembre

La campaña fue dura con bajos rindes que no llegaban a 1.000 kilogramos por hectárea, la caída en el precio del cereal a 400 pesos la tonelada y la persistente falta de lluvias.

En prevención de estas exigentes épocas, otro equipo del INTA, constituido por los investigadores María Inés Puentes, Gustavo A. Cruzate y Gustavo N. Moscatelli ensayaron una redefinición de las áreas trigueras nacionales.

Los resultados obtenidos confirmaron que existen en la “República Argentina áreas con condiciones de clima y suelo muy aptas para el trigo, las que se encuentran en la región Pampa Húmeda”.

No obstante, sostuvieron que la zona sur de la provincia de Buenos Aires la distribución es de 1.055.200 hectáreas para la clase de suelos óptima y clima “muy aptos”.

“En el sector sur una de las limitantes más extendidas de los suelos es la profundidad de los mismos y su influencia en el volumen de agua acumulada”.

Otros técnicos consultados por NA advirtieron que además de una renovada contingencia climática de La Niña (enfriamiento de las aguas del Pacífico) la región puede estar a las puertas de un “período seco”

Carlos Nisi, en tanto, considerado un referente nacional de Trigo, sostuvo a NA que las isohietas (líneas imaginarias que unen localidades que tienen iguales precipitaciones ocurridas en cierto lapso) se han corrido 140 kilómetros hacia el Oeste en nuestro país.

Las regiones hídricas fueron definidas por Papadakis en 1962, pero otros analistas consideran que desde esa época las isohietas se desplazaron 200 kilómetros hacia el Oeste.

Para Eliseo Popolizio, del Centro de Geociencias Aplicadas - Facultad de Ingeniería, de la Facultad de Humanidades (UNNE), Chaco el corrimiento de las isohietas se produjo en más de 150 a 200 Km hacia el Oeste y alteró el “equilibrio” ambiental.

“En las isohietas 1970-2002 se muestran un corrimiento de las mismas de 100 km hacia el Sudoeste con lluvias de 1100 a 800 mm en comparación de 1000 a 750 mm de la serie 1931-1960 común en muchos textos”, dijo el investigador Alberto Sallies en un congreso en Potrero de Los Funes, en San Luis. Con las lluvias hacia el Oeste, “las condiciones de hidromorfia se acentuarían” pero “las condiciones de sequía serían más perjudiciales porque la vegetación natural está adaptada a los anegamientos y durante los mismos mueren las malezas planófilas y predominan luego las gramíneas”.

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