La lluvia no trajo alivio para el campo.

En las últimas 48 horas hubo chaparrones aislados en zonas agrícolas y ganaderas.
La lluvia que cayó en la ciudad de Buenos Aires, el conurbano y la costa bonaerense no "bendijo" a otros lugares del país donde hoy el agua es considerada sagrada. En algunas localidades rurales afectadas gravemente por la sequía llovió poco y en otras no cayó una gota de agua.

"Las lluvias fueron chaparrones aislados que se ubicaron en el área costera, sin entrar hacia la zona agrícola", explicó el climatólogo Eduardo Sierra.

"Entre el martes y miércoles, llovió en el centro de Córdoba, el sur y el este de Santa Fe y gran parte de Corrientes y Entre Ríos, pero fueron lluvias de carácter disperso y apenas aliviaron la sequía", dijo Sierra, y agregó: "Después no llovió más".

En la Capital Federal llovieron 119 mm, una cantidad que debe despertar la envidia de productores agropecuarios y habitantes de localidades como El Trébol, en el centro de Santa Fe, donde cayó sólo un milímetro, o en la capital de esa provincia, donde llovieron cuatro milímetros.

Santa Fe es una de las provincias más prejudicadas por la sequía, especialmente en su extremo norte.

En Entre Ríos las lluvias que hubo esta semana fueron escasas y llegan tarde para salvar el maíz, porque por falta de agua ya se perdió el 90% de las hectáreas sembradas con ese cultivo.

La soja también corre peligro: "Sólo el 2% del cultivo de soja se encuentra en buen estado, el 98% restante está en malas condiciones; las lluvias fueron escasas y no modificaron en nada la situación", dijo Gladis Eguía, técnica de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.

Entre los registros de precipitaciones se destacaron los 21 milímetros caídos en Gualeguaychú y los 14 mm en Resistencia. En la capital de Corrientes llovieron 44 mm, pero en otros lugares de la provincia, por ejemplo, Paso de los Libres, sólo cayeron 4mm, según informó Héctor Ciappeson, del Servicio Meteorológico Nacional.

"Para los próximos días se espera calor y a principios de la semana que viene comenzaría el paso de un frente que produciría lluvias moderadas pero mejor distribuidas sobre las áreas afectadas por la sequía", dijo Sierra.

La sequía que no da tregua obligó al gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, a declarar la emergencia agropecuaria para el cultivo de granos y de tabaco.

Según un informe del Servicio Meteorológico Nacional, en el centro de la zona húmeda y semihúmeda del país que abarca la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Córdoba, Santa Fe, Tucumán y parte de Salta llovió entre un 40% y un 60% menos que el promedio normal.

La localidad más perjudicada es San Pedro, en Buenos Aires. Entre enero y diciembre de 2008 llovieron apenas 468,9 mm, cuando el valor normal es de 1087.

La estación experimental del INTA de San Pedro informó que cayeron 7 mm de agua ayer. Según contó Martín Palazón, productor agropecuario de esa ciudad,"hay gente del norte de la provincia de Buenos Aires que está ingresando la hacienda a los lotes con soja, porque ya no hay más nada que hacer".

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