La lluvia complicó el sistema de iluminación y la final de la URBA se pasó para el miércoles

Cuando llegó la información de que el CASI e Hindú no iban a disputar la final por la lluvia, sonó extraño: en el rugby, salvo un vendaval, no se suelen suspender los partidos. Máxime si la cancha está presentable, como ayer. Sin embargo, desde las oficinas de la URBA llegó la explicación: se inundó la caja de los disyuntores y, según los dirigentes, jugar hubiera significado poner al público en riesgo. Como si fuera poco, el Servicio Meteorológico Nacional anunciaba una tormenta eléctrica. El choque por el título, entonces, se pasó para el miércoles a la 20.40, la opción que manejaba el CASI.
En el reglamento de la URBA no hay ningún inciso que especifique por qué debe suspenderse un partido. Pero, obviamente, hay leyes que se fueron creando con el paso del tiempo basadas en los usos y costumbres. Así, quedó explícito que si llueve, un partido de rugby se suspende sólo si la guinda flota en la cancha. Por eso, los jugadores y los hinchas no se preocuparon ayer cuando vieron el diluvio que azotaba a la Provincia de Buenos Aires. No había forma de que la final no se jugara. Tormentas iguales o peores ya se vivieron y los jugadores disfrutaron igual o más que si jugaran con sol. Pero a eso de las 18.30, la sorpresa: la final del URBA Top 14 estaba suspendida. Nadie entendía nada. ¿Un partido de rugby suspendido por lluvia? Increíble. Enseguida, los dirigentes explicaron que no era por un problema de la cancha. "No tiene nada que ver con el estado del campo de juego. Ya se habían jugado algunos partidos y respondió bien. Esto es un tema de iluminación. Se inundó la caja de los disyuntores y la única forma de poder solucionar el tema era puentearla. Nosotros no estábamos dispuestos a eso", le explicó a PERFIL Carlos Righi, secretario de la URBA. Si esta situación se traslada a otro deporte, la respuesta del dirigente hubiera sido sospechosa. En el fútbol, este tipo de situaciones se dan a menudo y hay soluciones inmediatas. Pero en el rugby, las cosas son distintas. "Acá las tribunas están muy cerca de los postes de luz y puede haber una desgracia. Además, había un alerta por tormentas eléctricas e íbamos a tener que suspenderlo en la mitad del partido. Ni se nos ocurre poner en riesgo a la gente. Se juega en la semana y listo, todos tranquilos", agregó Righi.

Aceptación. Los jugadores de Hindú estaban arriba del micro cuando los dirigentes les avisaron que el partido no iba a jugar. "La verdad es que no lo podíamos creer, ya estábamos todos listos y con la cabeza puesta en la final. Nos queríamos matar. Pero bueno, si decidieron que no se jugara por algo será", decía Francisco Bosch, fullback del equipo de don Torcuato. Del lado del CASI, el pilar Santiago Casanova contó que se enteraron cuando llegaron a la cancha. "La verdad, es rarísimo. La cancha estaba para jugar, por eso cuando nos dijeron que se había suspendido el partido, fue fuerte. No nos pasó nunca. Igual, si fue para preservar a la gente y a los jugadores, está bien", dijo el número tres de la Academia. Ahora tendrán que volver a pasar unos días más de ansiedad y de trabajo. "No hay ningún misterio. Vamos a tener que preparar la final otra vez y listo. No es la muerte de nadie", contó Santiago Fernández, centro del tricampeón.

Ganó el CASI

Cuando se decidió postergar la final para el viernes o sábado que viene, surgió una complicada situación: aquellos rugbiers que iban a viajar con los seleccionados argentinos no iban a poder jugar. Santiago Fernández (Hindú) y Agustín Figuerola (CASI) fueron convocados por Santiago Phelan para ser parte de la gira que Los Pumas realizarán por Europa –enfrentarán a Inglaterra, Gales y Escocia– y tenían previsto viajar el próximo sábado, mientras que Belisario Agulla (Hindú) y Martín Landajo (CASI) fueron citados para estar con los Jaguares que enfrentarán a Georgia, Portugal e Irlanda A. "La verdad, no lo había pensado. Yo quiero jugar la final con Hindú. Espero que se pueda hacer algo para que viajemos después del partido", había dicho Fernández apenas se supo la suspensión. Pero finalmente los jugadores no tendrán de qué preocuparse. Al principio los dirigentes no se ponían de acuerdo en la fecha del partido, entonces decidieron realizar un sorteo entre las dos posibilidades que surgieron. El CASI quería el miércoles a las 20.40 e Hindú el fin de semana. Ganó la Academia.

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