La lluvia arrastró y dañó seriamente la histórica balsa de Villa Urquiza

La red vial de los departamentos Paraná y Diamante fue la más afectada por el fuerte temporal que se registró el miércoles en la zona y los daños son de importante magnitud, fundamentalmente en la zonas donde el torrente de agua se llevó los tubos del alcantarillado, “descalzó” puentes en pasos de algunos vados y, en general, deterioró el estado de los caminos de suelo natural.
Tal vez el dato más elocuente del impacto del fenómeno meteorológico lo constituye lo ocurrido con la balsa que está ubicada en el camino de tierra que une Paraná con Villa Urquiza.

El vehículo fluvial, que cubre un trayecto de aproximadamente 70 metros sobre el caudaloso arroyo Las Conchas, sufrió el corte de los cables de acero sumergidos que el sirven de guía.

Esa balsa es la que dio origen al nombre del paraje –La Balsa– ubicado a cinco kilómetros de la villa. Se trata de un vehículo de tracción a sangre que es único en su tipo en el país, ya que manipulada por un hombre. Por ello se ha convertido en un motivo de atracción turística ya que resulta un viaje singular para los automovilistas cubrir ese trayecto a aproximadamente un metro de altura sobre el agua y a merced de un brazo humano y una serie de engranajes.

El recorrido puede realizarse con hasta tres automóviles y demanda de varios minutos durante los cuales el crujir de las maderas y el ruego realizado por los engranajes puede resultar hasta preocupante para quien realiza por primera vez la recorrida.

Daños varios. Poco después del tiempo después de la tormenta varios intendentes de la zona hicieron llegar su reclamo hasta las autoridades de Vialidad Provincial, indicando que el volumen del trabajo requería de una tarea especial, superior a la que a veces realizan los municipios en cada una de sus zonas de cobertura. En respuesta a este reclamo, Vialidad afectó cuadrillas y maquinarias a San Benito, Paraná, Diamante, Cerrito y Seguí, según se informó ayer.

En Paraná campaña la lluvia produjo roturas de alcantarillas en Paso de las Piedras, La Picada y la zona de Tabossi, entre otros lugares. También cortó caminos en la zona Antonio Tomás, de Hernandarias y de Cerrito, entre otros. En varios lugares la erosión transversal los dejó en estado intransitable.

El registro de daños es extenso e incluye, entre otros, el socavón en la calzada sumergible en el arroyo Plez, en la zona de María Luisa; al igual que las socavaciones en losas de acceso a calzadas sumergibles en el camino que une María Luisa con Villa Fontana.

Igualmente en caminos de acceso a la ex ruta nacional 131 donde se registraron con cortes transversales, al igual que en caminos de Aldea Eingenfel con cortes profundos y rotura de un puente de madera. También en Colonia Merou y en el Espinillo se detectó la rotura de alcantarillas y la erosión de caminos.

Hecho similares se dieron el Aldea Santa Rosa, Colonia Refino y Sauce Pintos donde también se registraron alcantarillas destapadas. Otro tanto ocurrió en aldea San Rafael, en la zona del Puente Castillo y del denominado “camino de Colli”, en una zona tambera cercana a Seguí.

En el Departamento Diamante hubo daños en el acceso a Alvear, en Paraje la Virgen, en el acceso a la Jaula y unos sesenta cortes en caminos rurales. En zona de Libertador San Martín se vio afectado el camino hacia Costa Grande, donde se produjo una importante erosión en la calzada sobre el arroyo Salto.

La zonal de Cerrito trabajó en las adyacencias de la ruta 10 y también en el tramo que va desde La Picada a Villa Urquiza; en Aldea Santa María, donde hubo tres alcantarillas rotas; y en Quebracho un puente dañado.

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