Llegó el Virrey Mago.

A Bianchi lo presentaron ante la CD y se aprobó la contratación del manager. Hoy a las 19 será la aparición oficial, pero ya está en funciones. El regalito de Reyes del presi Ameal.
En julio del 98 apareció sin hacer más ruido que el del avión privado que lo dejó en el aeródromo de Tandil, directamente en la pretemporada, para sumarse a un plantel que ya estaba trabajando y que esperaba al nuevo entrenador tras sus tareas periodísticas en el Mundial de Francia. En los últimos días del 2002, en el cierre de un año sin vueltas para Boca, bajó de un Ford Ka gris en el playón de estacionamiento de la Bombonera para la presentación ante dirigentes e hinchas que lo aguardaban con sonrisas de campeón. Esta vez, tal como prometió el presidente Jorge Ameal, a Carlos Bianchi lo trajeron los Reyes Magos.

No es un desembarco semejante a los dos anteriores, porque en aquellas ocasiones llegó a Boca con el buzo de entrenador, y esta vez lo hace con el traje de manager. Pero, de todos modos, es el comienzo de un tercer Virreinato que, en La Boca, todos esperan que termine con las mismas postales de campeón. De acá, de América, del Mundo. El ideal es revivir aquellas primeras imágenes del 2000, cuando Boca recuperó su mística copera con la Libertadores, y se consagró ante el Real Madrid en Tokio; o aquellas que vinieron más tarde, en el 2003, con otro año para poner en un marco con trilogía de títulos. Pero, en esta oportunidad, el Virrey llega con funciones más amplias y para desempeñar un rol que es moneda corriente en Europa pero que recién se está imponiendo por estos lados. Para eso, claro, el ex técnico se preparó sigilosamente durante un año, desde que quedó flotando el proyecto tras las primeras charlas con Pedro Pompilio, y a lo largo del 2008 profundizó sus conocimientos del cargo leyendo y charlando con otros managers, principalmente de Europa. Primero, acorde a la escala salarial que rige en Europa entre managers y técnico, exigió un contrato varias veces superior al de Ischia (alrededor de 1.700.000 dólares por año, libre de impuestos) y aceptó la cláusula de rescisión anual para que cualquiera de las partes pueda terminarlo antes de tiempo. Y, enseguida, el Virrey puso manos a la obra con charlas con Carlos Ischia para encaminar la pretemporada y con Oscar Córdoba para sumarlo como refuerzo.

Pero las tareas de Bianchi no se limitarán a contrataciones, renovaciones con recortes como las que se vienen en junio y cuidar el presupuesto con mano de hierro. En realidad, ésas serán apenas algunas de sus tareas, porque el Virrey ya tiene previsto un viaje a Suiza para presentarse formalmente como manager de Boca ante la FIFA y, sobre todo, para empezar a presionar por el capital que Boca está perdiendo semestre a semestre con la fuga de jugadores, como el reciente caso de Neri Cardozo, el último eslabón de una larguísima cadena. En ese rubro, donde Boca viene perdiendo seguido, con el consecuente perjuicio económico que eso trae aparejado, Bianchi intentará librar una batalla personal aprovechando el peso de su apellido y sus influencias en el mundo de la pelota. Por eso, ayer mismo, apareció temprano con su Mercedes Benz negro por el club y se instaló en la oficina que tendrá en Casa Amarilla para seguir empapándose de todo.

A la tarde noche, después de varias horas en el club, el Virrey se cruzó a la reunión de CD, Ameal le cedió el sillón presidencial y fue presentado formalmente en Presidencia. Después de algunas objeciones por el alto costo económico que tiene para el club la incorporación de Bianchi, como la que se animó a hacer Juan Carlos Crespi, finalmente se aprobó la conversada contratación del manager.

Los flashes de la presentación formal ante la sociedad, entonces, quedaron para hoy a las 19. Pero ayer, al final de un día agitado, aparecieron las primeras imágenes de este nuevo regreso de Bianchi. De camisa blanca, pantalón de vestir claro y zapatos, el Virrey se dejó ver cuando se dirigía de Casa Amarilla a la reunión de CD en la Bombonera, cuando subió a su auto cercado de fotógrafos y cámaras y a pedido de la prensa bajó el vidrio para prestarse a las flashes y las tomas de la televisión. Hoy a las 19, día de Virreyes para Boca, habrá muchas más...

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