Llegó el tiempo de escuchar

Por Julio César Cleto Cobos

En tiempos donde el mundo atraviesa una de las peores crisis de su historia, cuando acecha la presencia de una mayor retracción de la demanda mundial y una marcada caída de los precios en el mercado internacional, en la Argentina surge la firme determinación de acercar posiciones y aportar para una solución integral al conflicto agropecuario. Esta fue la buena noticia de la semana y se da justamente a un año de la resolución 125.

Todos esperamos, y creemos que surge un nuevo tiempo: el de escuchar, el de dialogar, el de proponer y el de ayudar a encontrar cada una de las soluciones requeridas. Por esta razón debemos mirar con optimismo el acuerdo y celebrar la metodología de una mesa de diálogo donde podamos consensuar políticas que vayan más allá de la coyuntura. Si al campo le va bien, le irá bien a la industria, al comercio, al turismo, y contribuiremos así al bienestar de la sociedad.

Elaboremos políticas de largo plazo como las solicitadas por los productores agropecuarios y otros sectores de la economía, pero avancemos también, con el mismo criterio, en áreas como la educación, la seguridad y la salud, entre otras.

Tenemos la oportunidad de demostrar que en nuestro país podemos trabajar juntos, poniendo como eje central el bien común; construyendo con propuestas con las que todos ganen. Con la producción y la industria movilizando la economía y ésta generando recursos para que, con una política fiscal prudente, se distribuyan, dando lugar así a nuevas conquistas sociales y económicas que retroalimenten un círculo virtuoso.

Los resultados llegarán si comprendemos que estas políticas de largo alcance se elaboran con la mayoría y con la minoría, con el que piensa igual y con el que piensa distinto, sin antinomias, en un marco de respeto y tolerancia, para que todos -con responsabilidad y madurez- encontremos el camino y el rumbo que anhelamos, para lograr un país más republicano y más federal.

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