Llegó el momento de jugar sin Messi

Quedó demostrado que no es un líder futbolístico. No es capaz de ponerse el equipo al hombro, de mostrar el camino. Tal vez, fresco en el segundo tiempo sea mucho más gravitante que nervioso y cargado de presiones desde el arranque.
"Las críticas a mí y a Lio me entran por acá y me salen por acá", dijo Diego Armando Maradona en una conferencia de prensa previa al emotivo partido ante Perú. El gesto obvio con un dedo en una oreja y el otro en la otra. Hay dos lecturas: la primera que el entrenador de la Selección le da todo su apoyo a Lionel Messi; la segunda que Diego está ciego y decidido a morir con la suya. ¿Cuánto más va a esperar el equipo a que explote Messi como lo hace en Barcelona? Anoche lo salvó Palermo...

Quedó demostrado que Lionel Messi no es un líder futbolístico. No es capaz de ponerse el equipo al hombro, de mostrar el camino, de llevar la pelota y tener la responsabilidad de tomar las riendas de la Selección en el momento que más se lo necesita. En lo que va de las Eliminatorias no sucedió, y queda nada más y nada menos que la final ante Uruguay.

Se espera que haga lo mismo que en Barcelona, pero es ilógico pretender que deslumbre de la misma manera que lo hace en Europa si su función en el equipo es diferente. Y, vaya sorpresa, el equipo es otro. En Barcelona, Messi se ubica como puntero derecho. El líder futbolístico es Xavi, dueño de la pelota y organizador. Más el cerebro Iniesta. La Pulga tiene que encarar en los últimos metros y definir. Para nada simple, pero no es lo mismo que se le exige en la Selección: que juegue de Xavi, de Iniesta y de Messi, todo junto, pero con la camiseta celeste y blanca. Imposible.

Con el ingreso de Pablo Aimar al equipo a Messi se lo notó mucho más cómodo. Un enganche que pida la pelota, que mueva al equipo a sus tiempos, que indique por dónde atacar, cuándo y cómo. Desde la renuncia de Riquelme la Selección se quedó sin un conductor. Se pensó que Messi iba a poder cumplir esa función y fue fracaso tras fracaso, tanto que Argentina estuvo a un paso de ser eliminada y ahora debe confirmar su boleto en el Centenario.

Maradona debe entender que por más que Messi sea el mejor jugador del mundo para la FIFA, no puede armar el equipo en base a lo que la Pulga hace en el Barcelona. Messi debe jugar en la Selección como un argentino más y con una función específica. Para mostrar todo su vértigo y desequilibrio en los últimos metros. Dice Diego que es "el As de espadas", la carta más valiosa en el truco. Para hacer primera es importante, pero para la tercera es letal. Tal vez sea el momento de darle la responsabilidad del equipo a un enganche con espalda para absorber la presión en los momentos críticos. Y hay un solo nombre, acostumbrado a llevar la diez, que reúne esas condiciones.

A Messi hay que protegerlo. Y una manera es sacarle esa responsabilidad y esa exposición a la crítica constante. Tal vez un Messi fresco en el segundo tiempo sea mucho más gravitante que un Messi nervioso y cargado de presiones desde el arranque. ¿Qué hubiera pasado en Alemania 2006 si Pekerman hubiera puesto a la Pulga en lugar de Julio Cruz?

Comentá la nota