Llegó Mercedes y reavivó el debate

La Carta Orgánica de 1993, de Cavallo, es la que le otorgó autonomía al Banco Central hasta de la política económica. Antes Marcó del Pont y ahora Heller proponen modificarla. Das Neves, ahora opositor, quiere repartir el impuesto al cheque.
El nombramiento de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central reavivó varios debates pendientes, tanto a nivel local como regional (ver nota aparte). Desde las filas aliadas al kirchnerismo, Carlos Heller, del bloque Nuevo Encuentro, insistió ayer en la conveniencia de modificar la Carta Orgánica del Banco Central para adecuar su funcionamiento a la política económica del Gobierno. Mario Das Neves, gobernador de Chubut, aprovechó la discusión en torno del Fondo del Bicentenario para volver a colar el reclamo de coparticipar los recursos que se obtienen del impuesto a los débitos y créditos bancarios, como forma alternativa de financiamiento "no dependiente de una decisión del Ejecutivo".

Heller consideró que la actual Carta Orgánica del Banco Central "le otorgó una independencia absoluta a esa institución, que le da una situación de Estado independiente dentro del Estado". El diputado con origen en la banca cooperativa remarcó: "Estoy sosteniendo que el Banco Central debe tener autonomía para la aplicación de las políticas, pero las políticas deben ser acordadas y concertadas con el Poder Ejecutivo".

Recordó que la actual titular del BCRA, Marcó del Pont, cuando fue legisladora nacional "presentó en 2007 un proyecto para reformar la Carta Orgánica", pero enfrentó "la oposición de Martín Redrado". Respecto de las versiones de una eventual corrida del dólar, el diputado indicó que "en la macroeconomía actual, la fortaleza que el Banco Central tiene con las reservas hace imposible que el llamado mercado pueda torcerle el brazo al Banco Central". "No hay capacidad demandante de dólares suficiente capaz de generar una situación de cambio del precio relativo (de la moneda). Creo que la política de flotación administrada que se realiza desde hace un tiempo va a seguir hacia adelante sin ninguna dificultad", concluyó.

Por su parte, el gobernador Mario Das Neves sostuvo que "el problema del financiamiento de las provincias se soluciona coparticipando el impuesto al cheque" y reiteró su rechazo a la aprobación por parte del Congreso del decreto que crea el Fondo del Bicentenario. Precisamente, dicho fondo es presentado por el Ejecutivo como una alternativa para contar con mayores recursos disponibles del Presupuesto y, a partir de ellos, atender las urgencias que padecen gran parte de las provincias argentinas.

Por otra parte, funcionarios y analistas coinciden en que la negación a aprobar el Fondo del Bicentenario, desde algunos sectores está vinculado con el interés de obligar al gobierno nacional a realizar un drámatico ajsute sobre las cuentas públicas para dar cumplimiento a los vencimientos de deuda del corriente año. Una especulación política que no es expuesta abiertamente por quienes la sostienen, por el enorme costo social que se derivaría de volver a las clásicas políticas de ajuste de las décadas anteriores.

El mandatario chubutense se autodefine como justicialista crítico del kirchnerismo. Su alejamiento de las filas oficialistas comenzó cuando sus aspiraciones presidencialistas no fueron acogidas por el ex presidente y actual titular del PJ, Néstor Kirchner. Desde entonces, encaró una doble batalla solitaria: por su candidatura y contra el Gobierno.

Das Neves recordó ayer que en diciembre presentó su proyecto para solucionar la situación de provincias endeudadas y que reiteró su iniciativa ante la polémica sobre el uso de las reservas del Banco Central. El mandatario chubutense dijo estar "en contra" de avalar el decreto de Cristina Fernández que dispone el uso de las reservas de la Nación para el Fondo del Bicentenario y remarcó que los legisladores por Chubut no apoyarán con su voto esa medida.

El gobernador sostuvo que "la masa de coparticipación se ha ido achicando al punto en que hoy no llega ni al 30 por ciento" de los recursos impositivos. En ese marco, reclamó que el Congreso también trate su plan. Marzo es un mes clave en el que debería debatirse la coparticipación del impuesto al cheque", tributo que, según estimó, representará este año una recaudación de 8700 millones de pesos.

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