Llegó justo

Por Jorge Fontevecchia

La decisión judicial, histórica para el periodismo argentino, pone en riesgo la política K de comprar medios y financiarlos con la pauta oficial que maneja Enrique Albistur (foto)

El fallo de la justicia llegó justo. La disposición de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal ordenando al Gobierno Nacional otorgarle al diario Perfil y a las distintas revistas de Editorial Perfil publicidad oficial en igual proporción a otras publicaciones similares, pone en riesgo toda la política del kirchnerismo de aumentar la compra de medios justo en el año electoral, financiando sus recursos operativos en base a esa misma publicidad oficial. Si el Gobierno le debe dar a medios similares, cantidades también similares de avisos oficiales, se reducen las ventajas de los amigos del Gobierno a la hora de comprar radios, diarios, revistas o canales de televisión. Por lo menos en lo que hace a la publicidad oficial, podría dar lo mismo ser o no amigo del Gobierno. Y al distribuirse la misma cantidad de avisos más equitativamente, los medios preferidos del Gobierno tenderían a recibir menos publicidad, haciendo menos viable el cumplimiento de los servicios que hoy le brindan al oficialismo.

El levantamiento del programa de Nelson Castro fue la más reciente acción de censura de una larga cadena que incluyó en distintas proporciones a decenas de periodistas y medios independientes. Como todo aquello que no encuentra un freno en la vida, la presión sobre los medios que comenzó hace cinco años se venía acelerando, alcanzando niveles cada vez más escandalosos. Por eso este fallo de la Justicia no podría haber llegado en momento más oportuno.

El gobierno podrá apelar a la Suprema Corte de Justicia lo dispuesto por la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, pero conociendo el antecedente de ese tribunal en la causa del diario Río Negro contra la provincia de Neuquén, citado entre los argumentos de este fallo a favor de Perfil, todo lo que podría conseguir es dilatar un poco más su caduca política de discriminación con la publicidad oficial asumiendo el riesgo de tener un revés político aún mayor, porque el máximo tribunal podría resolver con rapidez por tratarse de un amparo.

Este fallo sobre la publicidad oficial sienta un precedente jurídico histórico para todo el periodismo argentino.

Comentá la nota