¿Llegó la hora de la renovación?

La década en el poder encuentra al peronismo cordobés en un arduo debate interno. Los dirigentes coinciden en que quedan dos caminos: un profundo proceso de renovación de sus cuadros o volver a poner todas las fichas en el ex gobernador José Manuel de la Sota, para tratar de retener el Gobierno en 2011.

Por Julián Cañas.

La situación no es cómoda para el oficialismo. Hoy, el líder natural del partido es el gobernador Juan Schiaretti. Pero, el mandatario provincial tiene que acudir a cualquier artilugio político para cubrir una debilidad, entre otras, que le impone la Constitución provincial: por haber sido el vicegobernador en el segundo mandato de De la Sota, no puede aspirar a su reelección.

Schiaretti está convencido de que no tendrá rivales para consolidarse como líder indiscutido del PJ en los comicios internos previstos para el próximo 22 de noviembre. Con De la Sota, por ahora automarginado del ámbito provincial, es probable que el gobernador consiga ese objetivo.

No obstante, en el peronismo, se sabe, ser presidente del partido no necesariamente significa ser el referente indiscutido. Schiaretti viene de tres elecciones complicadas que erosionan su capacidad de liderazgo. Ganó los comicios provinciales en 2007 por 17 mil votos, en medio de denuncias de fraude por parte del opositor Luis Juez. Pocos meses después, el entonces gobernador electo se vio obligado a encabezar la campaña para las elecciones provinciales, en las cuales el PJ obtuvo una pobre cosecha de votos en Córdoba.

Pocos días atrás, en los comicios legislativos del 28 de junio, el peronismo cordobés terminó tercero, después del juecismo y el radicalismo. Será la primera vez que el Gobierno provincial se quedará desde diciembre sin representación en el Senado de la Nación.

De todos modos, a este panorama desalentador, Schiaretti le contrapone una lectura optimista: según él, le complicó a Juez el camino hacia el poder, que parecía allanado pocos meses atrás. Además, asegura que dejó al PJ con chances de retener el gobierno dentro de dos años y medio.

Mientras De la Sota sigue dando señales de que no aspira a volver a gobernar Córdoba, Schiaretti tiene un plan para el tiempo que le queda en el poder: sacará a la cancha a un par de posibles candidatos a gobernador, entre ellos, Eduardo Mondino. "No podemos esperar la decisión de De la Sota", dice entre sus íntimos. El gobernador confía en renovar el partido, mientras no pocos dirigentes miran hacia Río Cuarto, donde vive De la Sota.

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