Llegó la flota rusa a Venezuela y preocupa a Estados Unidos

Es la primera vez que arriba a la región desde la Crisis de los misiles en 1962. Washington vigilará de cerca .

Por: Telma Luzzani

El crucero misilístico más poderoso de la flota rusa apareció ayer en el horizonte del Mar Caribe. A propulsión nuclear, con una longitud de 254 metros (más de dos cuadras y media), 11 metros de calado y un desplazamiento de 26.730 toneladas de agua, esta poderosa nave de guerra viene a Sudamérica como parte de un acuerdo entre Venezuela y Rusia para realizar maniobras conjuntas. El hecho no tiene precedentes en la historia de la región. El último recuerdo de una presencia militar rusa en el Caribe se remonta a 1962 cuando, en la Crisis de los misiles , el mundo estuvo a un paso de la Tercera Guerra Mundial por un enfrentamiento entre Washington y Moscú que el presidente norteamericano John F. Kennedy y el líder soviético Nikita Krushchev supieron desactivar a tiempo.

Hoy el escenario geoestratégico ha cambiado radicalmente. La presencia de un crucero como Pedro el Grande capaz de alojar misiles de corto, mediano y largo alcance en el Caribe hubiera sido inimaginable en el siglo XX. Se trata de una serie de operaciones combinadas, en el marco de la visita del presidente ruso, Dmitri Medvedev, a Venezuela. Los ejercicios se iniciarán el 1° de diciembre , informó el Comandante Naval de Operaciones, vicealmirante Luis Morales Márquez, escoltado por once oficiales de impecable blanco.La maniobras incluyen ejercicios de comunicaciones; maniobras tácticas; prácticas de lucha contra el narcotráfico y antiterrorismo; operaciones de transferencia en el mar, por ejemplo de combustible, que son de gran complejidad , detalló el vicealmirante Márquez.

El operativo denominado VenRus 2008 incluye operaciones de guerra antiaérea donde va a participar la Aviación Nacional Bolivariana, los aviones Sukoi. Es el primero de una serie ya que suponemos que Venezuela seguirá participando en otras latitudes , agregó Morales en un futuro virtual viaje a aguas rusas.Además del crucero Pedro el Grande, la flota rusa está compuesta por el buque antisubmarino Almirante Chabanenko saludado ayer con la salva de 21 cañonazos cuando entró, en la clara mañana caribeña, al puerto venezolano de La Guaira y otros dos buques más. Los ejercicios se realizarán en varios puntos del Mar Caribe pero dentro de nuestra zona exclusiva y de ninguna manera se violarán los acuerdos internacionales ni el Tratado de Tlatelolco que prohibe el uso de armas nucleares en América latina. No es una provocación y nadie tiene que preocuparse , dijo Morales.

Desde EE.UU., el Departamento de Estado dijo que seguirán de cerca estas maniobras. Esta movilización se da en un contexto internacional que merece destacarse. En primer lugar, el 1° de julio de este año el Pentágono decidió en forma unilateral relanzar, después de más de 50 años de inactividad, su IV Flota para patrullar aguas sudamericanas. Segundo, estos ejercicios fueron acordados entre Hugo Chávez y Dmitri Medvedev en Moscú poco después de los enfrentamientos entre Georgia y Rusia en el que también estuvo involucrado el Pentágono. EE.UU. impulsa (a pesar del rechazo europeo y el enojo ruso) el ingreso de Georgia, país limítrofe con Rusia, a la OTAN.

Tercero, el continente americano vive un momento histórico peculiar. Por una parte, en Sudamérica, desde el inicio de siglo XXI, han surgido una serie de gobiernos que despliegan una política exterior más autónoma y jerarquizan los lazos entre los países latinoamericanos. Por otra, EE.UU., sacudida por la peor crisis financiera de su historia y, en proceso de transición entre dos presidentes, atraviesa probablemente uno de los puntos más bajos de su influencia en la región.Esta distancia entre Washington y los gobiernos sudamericanos, según algunos especialistas, está siendo aprovechada por otras potencias como China y Rusia, que buscan incrementar abiertamente su presencia en la región.Rusia, a través de Nikolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad, pidió actuar como observador en el Consejo de Defensa de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur). Lo solicitó a la Ministra de Defensa argentina Nilda Garré cuando estuvo en Argentina en octubre pasado. Venezuela además de estos ejercicios que permitirán a sus FF.AA. acceder a tecnología y conocimientos militares de punta, tiene con Moscú importantes acuerdos energéticos, comerciales y financieros.

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