"Ha llegado el momento de que la CGT ocupe un ministerio"

El hijo de Hugo Moyano asegura que el acto no es para apoyar a Kirchner. Y le pide a Cristina que "se recueste más sobre los trabajadores". Niega que su padre sea "tibio" a la hora de denunciar despidos y rechazó la amenaza de los gordos de no movilizar al acto del jueves
La CGT realizará este jueves su primer acto multitudinario desde el arribo del kirchnerismo al poder. Hugo Moyano será el único orador de la demostración de fuerza del sindicalismo oficialista convocada para reclamar un mayor protagonismo del sector en los espacios de poder. Sin embargo, el debate sobre el sentido del mensaje que el camionero pronunciará en el palco montado en 9 de Julio y Belgrano abrió profundas grietas con sus críticos internos, el grupo de gordos e independientes que presionan a Moyano para tomar distancia de Kirchner y amenazan con un faltazo en el acto si el jefe cegetista pretende usar la movilización en su propio beneficio político.

"Si no quieren ir que no vayan", desafió Pablo Moyano, el hijo del líder sindical, en respuesta directa a la advertencia de algunos gremios. En un reportaje con El Cronista el dirigente buscó dar certezas sobre el objetivo prioritario del acto, y sostuvo que "ha llegado el momento de que la CGT ocupe cargos" dentro del Gobierno.

–¿Para qué hacen el acto?

–Vamos a conmemorar el día del trabajador. El acto es también para fortalecer la posición de la CGT, para hacer un recuento de todo lo que se ha logrado a partir del 2003. Se va a hacer un discurso para este Gobierno y para los que vengan, que los trabajadores tienen que ser protagonistas del modelo.

–¿No es un acto de apoyo al Gobierno?

–Es un acto estrictamente sindical, no hay invitados políticos.

–Pero, en medio de la campaña, tiene una lectura política...

–No. Porque después de muchísimos años se convoca a una movilización. Si bien nuestro gremio siempre ha estado en la calle y vamos a estar en la calle protestando contra lo que nos parece que no es justo, va a ser un apoyo al Gobierno...no al Gobierno, sino al modelo económico. Se van a resaltar todos los objetivos que se lograron en este modelo.

–¿Y fortalecer a Moyano?

–No.

–Hay cuestionamientos y algunos gremios gordos dicen que no van a movilizar.

–Y que no vayan. No vamos a estar rogándoles para que vengan. Todos los días nos estamos juntando en la CGT para organizar el acto y todos vienen.

–¿Tienen un discurso hacia adentro y otro hacia afuera?

–Digo lo que veo todos los días. Seguro que van a venir.

–¿Hay que fortalecer también a la CGT frente a los despidos, porque hay críticas de que tiene una posición tibia con el Gobierno?

–¿Moyano una posición más tibia? Me extraña. Hasta ahora hay despidos individuales, que son fundamentalmente los contratos eventuales que se terminan. Se busca achicar costos por ese lado. Pero creo que el modelo está fortalecido como para aguantar lo que se puede venir.

–¿Entonces qué implica ese protagonismo que reclaman?

–Ocupar lugares de decisión política como un Ministerio, distintos lugares donde salen las políticas de defensa de los trabajadores. Es el momento de ocupar ese espacio. Si bien fuimos en defensa de un modelo económico ha llegado el momento de ocupar esos cargos

–¿La Presidenta debería recostarse más en los trabajadores y en en la CGT?

–Sí, ese es el reclamo de todos los gremios.

– Y lugares en las listas...

–Eso se habla directamente con el presidente del partido. Ahí es donde se resuelve la participación del movimiento obrero. Y no solo en Buenos Aires sino que ese está discutiendo en distintos lugares del país y hay varios compañeros que van a integrar listas.

–¿Están seguros de que tendrán lugares?

Por supuesto. Queremos más participación y ya se verá. Así son las discusiones políticas.

–¿Cómo está la relación entre Moyano y Kirchner?

–Bien. Hablan cada 2 o 3 días, se reúnen, comparten actos.

–¿Hay cierto celo en la CGT por esta relación?

–Es que no se puede llevar a todas las reuniones a los 40 muchachos del consejo directivo. Y mientras sean decisiones que no perjudican a los trabajadores no creo que se sientan celos.

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