La llegada de tres mexicanos causó alerta.

Un hombre de 44 años arribó por tierra desde Bolivia el 1 de mayo y gatilló un importante operativo sanitario. Al día siguiente lo hizo otra pareja, provocando el mismo efecto, aunque todos estaban perfectamente sanos.
La inusual llegada de ciudadanos mexicanos desde Bolivia por el paso internacional de Salvador Mazza, en el extremo norte de Salta, causó alarma y activó todos los mecanismos de seguridad sanitaria establecidos nacional, provincial y localmente para evitar el ingreso de personas contagiadas con el virus A-H1N1, mal llamada gripe porcina, y que se desató con caracteres epidémicos en el país azteca.

El primero de los súbditos de la tierra del tequila y los mariachis que ingresó al territorio salteño se produjo el 1 de mayo pasado el mediodía: un hombre de 44 años , procedente de la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra, oriundo de la costa este de la nación norteamericana, identificado como Mónico Medina Ortiz.

El visitante aseguró tener interés en viajar a Buenos Aires para realizar contactos con las autoridades del Hospital Garrahan para lograr que una de sus hijas, con un problema cardíaco, fuera atendida en ese centro asistencial, ante la imposibilidad de que su caso sea tratado en México.

Inmediatamente y siguiendo los protocolos preestablecidos para la emergencia, fue revisado en el lugar por el médico de Gendarmería Nacional, Esteban Neri Zerpa, quien hizo el primer control obligatorio: se le aisló, se le tomó la temperatura, cerciorándose de que no excedía de los 38º y se lo sometió a un interrogatorio obligatorio preestablecido a través de un protocolo del Ministerio de Salud de la Nación.

Luego se lo trasladó en una ambulancia con barbijo, hasta el hospital local, donde el extranjero recibió un trato similar. Esta vez, de acuerdo a las pautas provinciales, que no difieren en lo profundo de las nacionales. Finalmente y tras comprobarse fehacientemente que se hallaba en buenas condiciones de salud y que el tiempo de cultivo del virus ya había excedido el término desde que salió de su país, el gerente del Hospital de Salvador Mazza lo autorizó a continuar, aunque con la obligación de hacerlo con barbijo y de mantener abierta una línea telefónica. Por ello es que Medina Ortiz debió adquirir un chip con señal nacional para seguir su derrotero.

Al día siguiente y también por tierra, arribaron otros dos mexicanos. Una pareja joven que llegaba a la Argentina con fines turísticos y que al igual que su compatriota había tenido que hacer un itinerario impensado, a raíz de la suspensión de los vuelos desde México hacia la Argentina.

Embarcaron en el Distrito Federal azteca, descendieron en Lima, Perú, desde donde trasbordaron a otra línea que les llevó en un vuelo con escala en La Paz, hasta la oriental ciudad de Santa Cruz de la Sierra, donde tomaron un ómnibus e hicieron los 500 kilómetros que la separan de Salvador Mazza.

Ana Harder Tiessen y Franz Dick Wall se sorprendieron al ser atendidos en la frontera por gendarmes con guantes descartables y barbijos.

Luego soportaron el mismo trato que tienen y tendrán todos los mexicanos que ingresen al país mientras dure la psicosis y que comprende, de acuerdo dijeron a El Tribuno fuentes de la fuerza de control fronteriza, siete pasos: 1) Se los aísla; 2) Son custodiados por efectivos ataviados de manera especial; 3) Se los somete a revisión por parte de un médico de la Gendarmería siguiendo instrucciones telefónicas de un especialista que atiende a través de un 0-800 en Buenos Aires; 4) Se los traslada a un hospital local; 5) Se les extienden o no, certificados de buena salud; 6) Se les dan instrucciones precisas: transitar con barbijo y mantener una línea abierta durante los próximos diez días; y 7) Se los autoriza -si es que han sorteado con éxito todos los pasos- a seguir su viaje por el territorio nacional.

Las medidas de prevención

Ante la amenaza de pandemia de la influenza mexicana o gripe A y siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Argentina estableció el alerta nacional de vigilancia epidemiológica.

En ese orden están fortalecidos los controles migratorios, con énfasis en la identificación de eventuales casos sintomáticos que pudieran detectarse en los aeropuertos internacionales de Ezeiza, Córdoba, Mendoza y el aeroparque metropolitano Jorge Newbery. Estos son los únicos autorizados para vuelos internacionales.

Al mismo tiempo, se avanza en la preparación de los servicios asistenciales para los casos que podrían requerir atención y se analizaron los protocolos de diagnóstico y funcionamiento de los laboratorios y centros de referencia para garantizar la respuesta en tiempo y forma.

Con los viajeros

También se incrementó la difusión de las medidas de prevención, particularmente a los viajeros que entran o salen del país hacia las zonas de riesgo.

A quienes tienen planeado ir a México se les sugiere que antes hablen con su médico de cabecera sobre los riesgos por visitar una zona afectada con gripe A, y al llegar a ese país consulten la lista actualizada de las áreas afectadas.

Es importante tener en claro que presentan mayor riesgo de complicaciones las personas mayores y los niños, y pacientes que sufren asma, diabetes o patologías cardíacas. "En la medida de lo posible, evite ponerlas en contacto con enfermos", se aconseja.

En zonas de riesgo

Durante la visita a una zona afectada se recomienda lavar las manos frecuentemente con agua y jabón, o con gel de alcohol al 60%. Cúbrase la boca o la nariz con barbijo o mascarilla en áreas de contacto cercano con otras personas.

Cúbrase la boca o la nariz al toser o estornudar con pañuelos descartables o con el pliegue del codo. Lávese las manos después de toser o estornudar. Cuando regresa de un viaje a la zona afectada preste atención a la aparición de síntomas en los 7 días posteriores a su regreso.

Las medidas de prevención

Ante la amenaza de pandemia de la influenza mexicana o gripe A y siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Argentina estableció el alerta nacional de vigilancia epidemiológica.

En ese orden están fortalecidos los controles migratorios, con énfasis en la identificación de eventuales casos sintomáticos que pudieran detectarse en los aeropuertos internacionales de Ezeiza, Córdoba, Mendoza y el aeroparque metropolitano Jorge Newbery. Estos son los únicos autorizados para vuelos internacionales.

Al mismo tiempo, se avanza en la preparación de los servicios asistenciales para los casos que podrían requerir atención y se analizaron los protocolos de diagnóstico y funcionamiento de los laboratorios y centros de referencia para garantizar la respuesta en tiempo y forma.

Con los viajeros

También se incrementó la difusión de las medidas de prevención, particularmente a los viajeros que entran o salen del país hacia las zonas de riesgo.

A quienes tienen planeado ir a México se les sugiere que antes hablen con su médico de cabecera sobre los riesgos por visitar una zona afectada con gripe A, y al llegar a ese país consulten la lista actualizada de las áreas afectadas.

Es importante tener en claro que presentan mayor riesgo de complicaciones las personas mayores y los niños, y pacientes que sufren asma, diabetes o patologías cardíacas. "En la medida de lo posible, evite ponerlas en contacto con enfermos", se aconseja.

En zonas de riesgo

Durante la visita a una zona afectada se recomienda lavar las manos frecuentemente con agua y jabón, o con gel de alcohol al 60%. Cúbrase la boca o la nariz con barbijo o mascarilla en áreas de contacto cercano con otras personas.

Cúbrase la boca o la nariz al toser o estornudar con pañuelos descartables o con el pliegue del codo. Lávese las manos después de toser o estornudar. Cuando regresa de un viaje a la zona afectada preste atención a la aparición de síntomas en los 7 días posteriores a su regreso.

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